El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, describió la operación en Venezuela como “la incursión más sofisticada y poderosa, no solo en la historia de Estados Unidos, sino en la historia mundial”.
El 3 de enero de este año, las fuerzas armadas norteamericanas ingresaron a territorio venezolano para proceder con la captura del dictador Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes ahora comparecen ante la justicia de Nueva York, señalados de varios crímenes relacionados con el narcoterrorismo.
“Lo que hicieron esos hombres, ir al centro de la ciudad, en otro país en la base más segura en plena noche sin que nadie lo supiera hasta que esas bombas cayeron simultáneamente tres minutos antes de que lo hicieran los helicópteros; ningún otro país podría coordinar eso, ningún otro presidente habría estado dispuesto a empoderar a esos guerreros de esa manera”, aseguró el funcionario en una intervención durante la primera reunión de gabinete gubernamental.
“Recuerdo cuando Nicolás Maduro se burló de nosotros y dijo: ‘Vengan por mí, aquí los espero cobardes’. Pues bien, se enteró. Tres minutos antes de que llegáramos, no tenía ni idea. Ningún otro presidente tiene las agallas, ningún otro militar puede lograrlo”, reiteró Hegseth
“Eso envía un mensaje a todas las capitales del mundo: cuando el presidente Trump habla, habla en serio”, complementó.
Al mismo tiempo, el secretario de Defensa ha sido claro en que la operación contra el narcotráfico que su país lleva a cabo en el Caribe seguirá en pie, con el objetivo de “limpiar” su nación de los flujos de drogas ilícitas.
“Les avisamos que si van a transportar drogas hacia nuestro país en aguas internacionales, atacaremos sus barcos con droga y los hundiremos“, sentenció el alto funcionario en un discurso desde Florida este lunes, 2 de febrero. Allí se encontraba en la fábrica de cohetes Blue Origin.
Y argumentó que, tras el despliegue de las fuerzas desde agosto del año pasado, la presencia de barcos criminales ha disminuido en el Pacífico y en el Caribe. “No sé si se dieron cuenta, no se han hundido muchos barcos últimamente porque no encontramos barcos que hundir”, dijo.
Desde que las fuerzas armadas de Estados Unidos llegaron a aguas internacionales para interceptar y bombardear embarcaciones presuntamente narcotraficantes, se han hecho efectivos más de 25 ataques, en los que han muerto más de 100 personas, pese a que no se han presentado pruebas de que en efecto se trataba de barcos traficantes de droga.

