“Es algo muy estadounidense marcar 250 años de historia de EE.UU. exhibiendo el poder de nuestras fuerzas navales y aéreas para que lo vea el mundo”, dijo Vance a bordo del buque de asalto USS Kearsarge en el Puerto de Nueva York, donde dio un discurso patriótico y agradeció la participación de unos 50 países en los eventos del 4 de julio en la ciudad.
El USS Kearsarge desfiló por las aguas de Nueva York al filo del amanecer y forma parte de la representación de barcos militares de EE.UU. que participa en la Revista Naval Internacional, la séptima de la historia del país, junto al USS Arlington, USS Iwo Jima, USS Farragut, USS Nitze y USS Jason Dunham, entre otros.
Esa exhibición de “cooperación” marítima forma parte de los eventos del Sail4th250, que acoge “la mayor flotilla de la historia de veleros grandes de todo el mundo, creando un espectáculo náutico majestuoso y un evento inolvidable único en una generación por tierra, mar y aire”, según describió la organización.
Y es que la estrella del día son los más de 40 grandes veleros de 20 de países que desfilan por el río Hudson hasta mitad de tarde, incluidos varios latinoamericanos, como el Esmeralda de Chile, el BAP Unión de Perú o el ARA Libertad de Argentina, así como el buque escuela español Juan Sebastián Elcano, que ondearon sus banderas nacionales.
La mayoría de los veleros, que recorren el Hudson desde el puente Verrazzano hasta el puente George Washington, y que son tanto históricos como modernos, atracarán en distintos puertos de la ciudad y estarán abiertos a visitas del 5 de julio hasta el 7 de julio.
Sobre las embarcaciones se celebró también esta mañana la Revista Aérea Internacional, liderada por el escuadrón Blue Angels de la Marina estadounidense, que hizo acrobacias sobre el perfil de los rascacielos dejando estelas en los colores en blanco, azul y rojo, acompañado de más de un centenar de aviones de EE.UU. y sus aliados.
Algunos de veleros participaron ayer en una exhibición previa y se vieron afectados al caer la noche por una súbita tormenta eléctrica con ráfagas de viento, y según Vance sufrieron daños, pero los miles de marineros presentes en la ciudad trabajaron “12 horas sin parar” para que estuvieran listos de nuevo esta mañana.
La tormenta también daño una de las zonas especiales para el visionado del desfile en la isla de Governors Island, en el que las entradas costaban 200 dólares, y que tuvo que cerrar al público, informó la organización.
Esta noche, como colofón, se espera el tradicional espectáculo de fuegos artificiales patrocinado por la cadena de grandes almacenes comerciales Macy’s, que con motivo de su 50 aniversario lanzará los cohetes desde diferentes puntos en el East River y el Hudson.
