El Gobierno anunció que la tasa de seguridad aplicada a productos provenientes de Colombia pasará del 50% al 100% a partir del 1 de mayo de 2026, en una decisión vinculada a la seguridad en la frontera norte.
Según las autoridades, este ajuste se adopta tras evaluar que no se han implementado acciones suficientes para enfrentar problemas como el narcotráfico en la frontera.
La decisión busca reforzar los controles y promover una corresponsabilidad en la lucha contra las economías ilegales. En ese contexto, la tasa de seguridad se convierte en una herramienta para fortalecer la protección del territorio.
Las autoridades señalaron que esta política forma parte de una estrategia más amplia orientada a combatir el crimen organizado y garantizar la seguridad nacional.

