Una bacteria resistente “a todo”, mata a una mujer muere en EE UU

El Centro de Control de Enfermedades de Atlanta (CDC), el responsable de la vigilancia epidemiológica de EE UU, publicó el jueves en su Informe semanal sobre morbilidad y mortalidad el caso de una mujer septuagenaria fallecida en Reno (Nevada) a primeros de septiembre del año pasado cuyos análisis habían detectado que tenía una infección por una bacteria “resistente a todos los antibióticos conocidos”.

La mujer había residido en India durante dos años, en los que había ingresado varias veces en hospitales. De hecho, la bacteria causante del ingreso y posterior fallecimiento es una Klebsiella pneumoniae caracterizada por tener la mutación Nueva Delhi dentro del grupo de las bacterias resistentes a los carbapenemos, que es la última familia de antibióticos. En total, según el informe, se probaron en la mujer 26 fármacos, sin conseguir parar la infección. Normalmente, estas bacterias se adquieren en centros sanitarios y no están en el entorno exterior, lo que limita su impacto.

Sin embargo, el análisis posterior muestra que todavía el patógeno no tenía resistencia total a todos los medicamentos, sino solo parcial en algunos casos. Eso habría permitido algún tratamiento que habría frenado la progresión de la enfermedad, aunque no se sabe si habría salvado a la mujer. El artículo explica que la paciente fue aislada en cuanto se supo que tenía una klebsiella resistente a carbapenemos.

El caso es un nuevo aldabonazo para que se tomen medidas en el control de las bacterias y en el uso de los antibióticos. Los microorganismos adquieren las resistencias (totales o parciales) cuando se exponen al medicamento, pero no el tiempo suficiente y con la intensidad necesaria para que el fármaco acabe con ella sin darle tiempo a mutar y adaptarse. Por eso las autoridades sanitarias insisten tanto en que los tratamientos con antibióticos deben completarse aunque el enfermo ya no experimente los síntomas de la enfermedad.

Los antibióticos han sido, junto a las vacunas y medidas de sanidad básica, como el acceso a agua potable, las claves en el aumento de la supervivencia mundial en el último siglo. pero su efectividad está en entredicho, con un agravante: no se esperan nuevas familias de estos medicamentos a corto plazo. Por eso el mensaje en la última semana sobre el uso responsable de los antibióticos, en noviembre del año pasado se insistió en que hay que cuidar los que aún quedan.

Qué tan seguido tienes sexo

Hay que asumirlo: la sexualidad humana es complicada. Hay probablemente tantos “pecados” sexuales como sabores de comida. Y, al igual que nuestros gustos culinarios, nuestras preferencias varían de país a país, individuo a individuo y día a día.

Por esta razón, intentar describir la vida sexual “normal” es un poco tarea de locos. La variedad es tan grande que una sola estadística nunca va a capturar los sentimientos de mucha gente.

La BBC ha examinado los datos para intentar obtener una idea de la amplitud del espectro sexual: desde cuánto queremos tener sexo en realidad a lo que hacemos en verdad por debajo de las sábanas.

No hace falta decir que la tarea viene con advertencias. Las encuestas sobre comportamientos sexuales no son fiables: dado que hablar de sexo todavía puede ser un tabú, puede ser que los participantes no revelen toda la verdad o, al contrario, puede que sientan la necesidad de embellecer sus respuestas con bravuconería.

Las estadísticas no son la verdad absoluta, deberían leerse más bien como una indicación general, dada la evidencia disponible de las vidas sexuales en el siglo XXI.

Por qué llegar tarde al trabajo puede ser lo mejor para todos

Si eres de los que se les quedan pegadas las sábanas y postergan la alarma del despertador varias veces cada mañana, no te culpes. Tu horario laboral podría ser la causa.

Investigaciones recientes mostraron que, para muchos de nosotros, nuestros horarios de trabajo están en muy poca sintonía con nuestros relojes biológicos naturales.

Y los expertos están instando a los empleadores a que lo tomen en cuenta.

Un recurso natural

Domir es un Image copyrightthinkstock
Image captionDomir es un “recurso natural” que la mayoría de las empresas ignoran, dice Barnes.

Dormir es un “recurso natural” que la mayoría de las empresas ignoran, según un estudio de Christopher Barnes, de la Escuela de Negocios Foster de la Universidad de Washington, EE.UU.

“Cuando los horarios laborales están en consonancia con los patrones de sueño naturales de los empleados, estos son más productivos porque están más concentrados y, en general, están más saludables“, escribió Barnes.

La situación contraria también se cumple; cuando los empleados sufren de falta de sueño es más probable que cometan errores y sufran lesiones relacionadas con su trabajo.

El análisis de Barnes también explicó que los noctámbulos se comportan de manera menos ética en la mañana que en la noche, y que los madrugadores son menos éticos por la noche.

Pero no se trata sólo del número de horas que dormimos: el que seas productivo a las 8 de la mañana también depende de tu ritmo circadiano (ritmo biológico).

Jet lag social

Los horarios de trabajo a menudo están en discordancia con los relojes biológicos de los empleados.Image copyrightthinkstock
Image captionLos horarios de trabajo a menudo están en discordancia con los relojes biológicos de los empleados.

“Cada organismo, desde bacterias primitivas hasta los seres humanos, tiene una biología determinada, un reloj corporal interno“, explica Till Roenneberg, profesor de cronobiología del Instituto de Psicología Médica de la Universidad Ludwing-Maximilian, en Múnich, Alemania.

Y ese reloj puede variar enormemente según la persona.

“Es como los pies. Algunas personas nacen con pies grandes y otras, con pies pequeños. Pero la mayoría de la gente tiene un tamaño intermedio”, dice Roenneberg.

Según el experto, el problema es que, normalmente, no tenemos en cuenta en nuestras vidas los ritmos circadianos como lo haríamos si pasáramos más tiempo afuera, en la luz natural.

Muchas empresas comienzan la jornada laboral a las 8 o las 9 de la mañana, lo que no concuerda con los relojes biológicos de los empleados.

Este desequilibrio, junto a la presión para ser productivos y responder a los correos electrónicos o al teléfono en todo momento del día y la noche, hacen que mucha gente padezca lo que Roenneberg llamó “jet lag social”.

Dicho de otro modo, sus cuerpos siempre están en la zona horaria equivocada.

Ronneberg calculó que más del 70% de la gente se levanta más temprano de lo que debería para estar bien descansados y dar lo mejor de sí mismos.

Cuando la costumbre prevalece sobre la biología

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Image captionLa falta de sueño crónica puede conducir a problemas de salud a largo plazo.

“Los desajustes entre el reloj interno y el horario que tenemos que obedecer en nuestra vida comienzan en la adolescencia”, señala Paul Kelley, del Instituto del Sueño y Neurociencia Circadiana de la Universidad de Oxford, en el Reino Unido.

Kelley dice que la mayoría de los relojes biológicos comienzan a ponerse en marcha en la pubertad.

Para cuando llegan a la escuela secundaria, los adolescentes se levantan, de media, tres horas antes de lo que deberían, pues sus clases comienzan, a veces, a las 7:30 de la mañana.

El resultado es una falta de sueño crónica, que dificulta su capacidad para concentrarse y podría tener como consecuencia problemas de salud a largo plazo, como la obesidad o la diabetes, explicó Kelley.

Debido a una campaña importante de salud pública, algunas escuelas de Estados Unidos y de Reino Unido están comenzando sus clases más tarde.

A medida que envejecemos, nuestros relojes biológicos vuelven a adelantarse, pero, según Kelley, la mayoría de la población activa sigue levantándose demasiado temprano.

10 de la mañana, hora ideal

Las jornadas de trabajo más flexibles facilitarían la conciliación entre la vida laboral y doméstica.Image copyrightthinkstock
Image captionLas jornadas de trabajo más flexibles facilitarían la conciliación entre la vida laboral y doméstica.

De acuerdo con Kelley, deberíamos de comenzar a trabajar, idealmente, a las 10 de la mañana.

“No es racional inciar la jornada laboral a las 8 de la mañana”, dice el especialista.

Pero esto va en contra de los estereotipos de la oficina, donde los madrugadores son vistos como más diligentes y rigurosos, mientras que aquellos que trasnochan se consideran más vagos.

Kelley insiste, sin embargo, en que “los ritmos circadianos están controlados por la biología, y no por las costumbres”.

Además, Barnes cree que el sesgo hacia los madrugadores es una de las razones por las que las políticas de jornadas de trabajo flexibles pueden ser contraproducentes.

Barnes descubrió en sus investigaciones que las personas que prefieren comenzar más temprano su jornada laboral son generalmente percibidas como mejores trabajadores y reciben mejores calificaciones de rendimiento, incluso aunque trabajen las mismas horas que quieres empiezan más tarde.

Y este sesgo impide “el ideal de hacer coincidir la hora de inicio de cada empleado con su proceso circadiano”, dijo el especialista.

Fomentando el sueño

Los expertos dicen que no deberíamos comenzar nuestra jornada laboral antes de las 10 de la mañana.Image copyrightthinkstock
Image captionLos expertos dicen que no deberíamos comenzar nuestra jornada laboral antes de las 10 de la mañana.

Utilizando sus investigaciones en cronotipos (un término que describe si una persona es madrugadora o noctámbula), Ronneberg realizó unos experimentos en una fábrica de autos Volkswagen y en una fábrica de aceros ThyssenKrup, ambas en Alemania.

Ronneberg ajustó los turnos laborales a los relojes biológicos de los empleados, asignándoles a los trasnochadores turnos de tarde y de noche, y turnos de mañana a quienes se levantan temprano.

Descubrió que los trabajadores que ajustaron su horario laboral a su reloj biologicoeran más productivos, gozaban de mejor salud y estaban menos cansados, tanto en su tiempo de trabajo como en su tiempo libre.

Ryan Olson, científico del Instituto Oregón de Ciencias de la Salud Ocupacional, en los Estados Unidos, llegó a la misma conclusión en cuanto a empleados que trabajan en oficinas.

Horario laboralImage copyrightthinkstock
Image caption“No hay ninguna razón para tener un horario rígido”, aseguran los expertos.

“Con la tecnología de hoy en día, no hay ninguna razón para tener un horario inflexible”, dijo.

Olson colaboró en una investigación con empleados en una multinacional estadounidense.

Para evitar el sesgo hacia los madrugadores, se les otorgó a los empleados libertad para elegir horarios de trabajo más flexibles para producir determinados resultados.

El proyecto incluía un programa de formación que enseñaba a los trabajadores a dejar de juzgar a sus colegas por cómo gestionaban su tiempo y a fomentar actividades que les permitieran priorizar su tiempo personal.

Se les animaba a hacer recados o asistir a eventos en la escuela de sus hijos a mitad del día. El objetivo: ayudar a equilibrar su vida laboral y doméstica, pero también proporcionarles una hora adicional de sueño durante la semana.

Olson dijo que los beneficios de esa hora de sueño adicional se prologaron por un año después de que comenzara la investigación, y que la empresa está trabajando en cambios para aplicar a largo plazo.

“Hay un viejo dicho que dice que dormir es para los débiles”, dice Olson. Pero ahora “siento que se está produciendo un cambio y que la gente se está dando cuenta de que la falta de sueño no es buena. Y es un tema del que las empresas quieren oir hablar”.

Cómo combatir la celulitis

Una de las principales preocupaciones para las mujeres es la formación de celulitis y cómo combatirla. Actualmente existen varias cremas y productos que prometen eliminarla, así como tratamientos un poco más sofisticados que buscan el mismo objetivo. ¿Existe alguno más efectivo que otro, son peligrosos, y qué cuidados hay que tener con ellos? Entérate aquí.

Si hay algo que les molesta a las mujeres es tener celulitis, sobre todo cuando se acerca el verano y el momento de sacar el traje de baño del closet. Pero para poder estar espléndida durante los meses de calor, hay que cuidarse durante todo el año.

Si eres parte del 70 por ciento de las mujeres que se preocupa por saber cómo controlar la celulitis o de evitar su formación, primero debes comprender qué es la celulitis. Seguramente sabes que es cuando se ven hoyuelos en la piel, especialmente en algunas zonas del cuerpo, como los muslos, el estomago y las nalgas, eliminado la exquisita sensación de “piel de bebé” que todas quisiéramos conservar, ¿pero por qué ocurre eso?

La celulitis no es más que el depósito y la acumulación de grasa entre el tejido conectivo de la piel, justo por debajo de la superficie, que forma abultamientos pequeños que por fuera dan el tan repudiado aspecto de “piel de naranja”, aunque esto no sea ningún problema de salud sino algo meramente estético.

La celulitis puede aparecer debido a distintas causas. Algunas de ellas no puedes modificarlas, como la herencia, ciertos cambios hormonales y la edad pero otras sí: se relacionan con la alimentación y el estilo de vida que lleves.

Hoy en día existen muchas alternativas que prometen resultados milagrosos en cuanto al tratamiento de la celulitis. Sin embargo, esto no es tan fácil y debes tener cuidado con el método que elijas ya que algunos, incluso, son peligrosos y pueden causar otros problemas de salud.

Por ejemplo, ni la liposucción (cirugía para extraer la grasa) ni la mesoterapia (inyección de medicamentos en las áreas afectadas por la celulitis), que son tratamientos caros, quitan la celulitis.

Además, la mesoterapia puede causar cicatrices permanentes, deformaciones en la piel y nudos dolorosos (ten en cuenta que este método es polémico y no ha sido aprobado por la Administración de Alimentos y Drogas o FDA en Estados Unidos).

Otra alternativa prometedora para el tratamiento de la celulitis que tampoco fue aprobada por la FDA es la que en inglés se denomina subsicion, que utiliza una aguja para romper el tejido conectivo dentro de la piel. Sus efectos a largo plazo no fueron comprobados y su efectividad todavía debe ser estudiada. Además, puede provocar inflamación (hinchazón) y heridas temporales.

Frente a estas alternativas riesgosas, otras más seguras que se ofrecen para el tratamiento de la celulitis son: el uso de cremas con vitamina A, metilxantinas (como la cafeína, aminofilina y teofilina) u otras hierbas como son el extracto de Ginkgo biloba; masajes; vendas, y lostratamientos con rayo láser o con radiofrecuencia. Todos ellos pueden ayudar a disminuir las marcas de la celulitis y a mejorar el aspecto rugoso de la piel. Sin embargo, estos resultados son pasajeros y ninguno de estos tratamientos ha demostrado científicamente que elimina la formación de celulitis por completo.

Por el momento, lo mejor que puedes hacer para combatir la celulitis es intentar reducir el exceso de grasa corporal y el sobrepeso, si es que lo tienes, lleva una dieta saludable (rica en frutas, verduras y fibra) con una rutina de ejercicios. Los expertos están de acuerdo en que los programas de ejercicios que combinan el entrenamiento aeróbico con los ejercicios de resistencia, con pesas, son la mejor arma contra la celulitis.

Otras medidas que ayudan son: no usar ropa demasiado ajustada (que impide la buena circulación de la sangre), tomar una buena cantidad de líquidos para mantenerse hidratada, mantener un peso saludable, evitar el consumo de alcohol y no fumar. Y si eliges tomar anticonceptivos orales, consulta acerca de esto con tu ginecólogo o ginecóloga ya que también pueden contribuir a la formación de la celulitis.

Mientras tanto, si quieres disimular la celulitis prueba con ponerte una crema bronceadora: la celulitis tiende a notarse menos en la piel morena, pero ten cuidado con el sol ya que puede provocarte manchas y la celulitis se notará más cuando el bronceado desaparezca.

Recuerda que aunque no puedas prevenir del todo la celulitis, sí puedes controlar los factores que tienen que ver con tu estilo de vida. Los siguientes pueden empeorar la celulitis:

  • Subir y bajar repentinamente de peso con una dieta detrás de la otra. Procura mantener un peso sano.
  • Llevar una dieta muy rica en carbohidratos (azúcares)
  • Subir mucho de peso
  • No hacer ejercicio
  • No beber suficiente líquido o retenerlo (evita el exceso de sal)

Si controlas esos factores, estarás en buen camino para lucir una piel lisa y tersa en la próxima temporada de playa. Pero comienza desde ahora. Ningún cambio importante se logra de un día para otro. No te rindas, si perseveras, podrás vencer la celulitis.

El síndrome premenstrual no es mentira

Aproximadamente una de cada veinte mujeres tiene que interrumpir sus labores cotidianas para lidiar con los molestos efectos del síndrome premenstrual (SPM). Se calcula que la mitad de las mujeres lo sufrirá en algún momento y se sabe que se acentúa después de los 30 años.

La primera definición del SPM como síndrome médico la planteó el neurólogo Robert Frank en 1931 y después de 85 años es poco lo que se sabe sobre lo que pasa con ellas durante esta etapa del ciclo menstrual, ni las causas exactas del síndrome.Se supone que el SPM se presenta por los cambios hormonales, cuando los niveles de estrógenos y progesterona en la sangre empiezan a disminuir”, explica el ginecólogo Jorge García. La alteración en la producción de estas hormonas provocaría una deficiencia de serotonina, que tiene efectos sobre el humor de las personas.

El SPM se presenta de una o dos semanas antes de que llegue el periodo y termina. Entre los síntomas psicológicos que ellas pueden experimentar están los cambios de humor, depresión, irritabilidad, ansiedad, pérdida del control, enfado, fatiga, alteración del sueño, antojos de alimentos casi siempre dulces y mayor tendencia a llorar. Entre las manifestaciones físicas que más se presentan están la sensibilidad en los senos, hinchazón del vientre, aparición de manchas en la piel y acné, aumento de peso, dolor de cabeza, espalda y fuertes cólicos.

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La mayoría de las mujeres puede experimentar alguno de estos síntomas en los días previos a la llegada del periodo, pero se calcula que solo el 5 % lo sufre en forma constante. Por esta razón, para diagnosticar el SPM, los síntomas deben presentarse por lo menos durante tres ciclos consecutivos, o, como explica García, cuando hay un indicio “que no tiene una justificación diferente y que se reconoce porque da la mayoría de los meses”.

Para tener certeza de que se trata de un síntoma del SPM y no una manifestación causada por otra razón, lo que se recomienda es que las mujeres lleven un diario en el que se deje constancia de cuándo empiezan los síntomas y cuáles se están presentando. Esto, acompañado con un examen físico y la evaluación de la historia clínica pueden ayudar a confirmar el diagnóstico de síndrome premenstrual.

No hay algo que pueda curar el síndrome premenstrual porque varía de una mujer a otra, pero dependiendo de la severidad de los síntomas existen tratamientos que pueden ayudar a controlarlos. De esa manera, si son leves y ocasionales no es necesario seguir un tratamiento, pues el síndrome puede aliviarse principalmente con el autocuidado.

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El doctor Mark Porter en su columna del diario inglés The Times, asegura que el cambio de la dieta por una baja en sal y carbohidratos puede ayudar mucho. También se puede acudir “a los suplementos sin receta como la vitamina B6 (la evidencia es conflictiva, pero vale la pena intentarlo)”, asegura. Igualmente, se ha demostrado que la actividad física también es un aliada pues contribuye a disminuir el dolor de los cólicos y mejora el ánimo.

Si el SPM se manifiesta con dolores moderados, pero tan molestos que impide realizar algunas actividades se recomienda acudir a un especialista. Lo importante es “ir al ginecólogo y hacer chequeos para asegurarse de que no haya algo adicional que esté ocasionando los síntomas”, explica García. En estos casos, con frecuencia se usan las pastillas anticonceptivas, que contienen hormonas y pueden tener un efecto regulador para aliviar los dolores.

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Otras estrategias también pueden apoyar para aliviar los SPM moderado. Por ejemplo, cuando se presenta hinchazón, que generalmente es causada por la retención de líquidos, se puede aliviar con un diurético en la última semana del ciclo. Para los síntomas psicológicos, recomienda Porter, “Pueden ayudar los antidepresivos de dosis bajas, útiles si se toman en la segunda mitad del ciclo”.

Si nada de esto funciona porque los síntomas son intolerables, están interfiriendo en el ámbito laboral, familiar, social y los pensamientos de tristeza se salieron de control, se debería consultar con el ginecólogo porque puede estar sucediendo una alteración conocida como  trastorno disfórico premenstrual. En esos casos, se debe empezar un tratamiento más agresivo, que podría ir desde terapia psicológica, insertar implantes para disminuir la actividad ovárica, hasta cirugía para extirpar los ovarios en los casos más extremos.

Ataque al corazón: más peligroso y mortal en las mujeres

No reconocen los síntomas de un ataque al corazón, no buscan ayuda y reciben atención médica demasiado tarde

Un ataque al corazón o infarto, pone en peligro la vida de quien lo sufre, independientemente de su sexo. Pero puede ser doblemente mortal en las mujeres. Así lo estima un estudio según el cual esta condición del corazón parece ser más y mejor atendida en los hombres que en el caso de las mujeres.

El corazón es un órgano vital que, cuando falla, suele poner en riesgo la vida de las personas. Por eso es muy importante estar atento a los posibles síntomas o señales que puedan indicarnos que algo no está funcionando bien.

Los infartos o ataques al corazón, por ejemplo, se han convertido en la segunda causa de muerte en los Estados Unidos, y del número total de muertes se estima que la mitad son mujeres. Así, este problema que antes era muy común en los hombres hoy es algo que debe preocupar a las persones de ambos sexos, sin distinción.

Sin embargo, muchas mujeres todavía creen que ellas no están en peligro y no buscan atención a tiempo. Peor aún, muchos médicos tampoco le dan la importancia que deberían y se olvidan indicarles a sus pacientes del sexo femenino los cuidados que deberían tener para mantener un corazón sano.

Esas podrían ser algunas de las causas que duplican las posibilidades de que una mujer muera si tiene un infarto. Sí, has leído bien: un estudio estima que las mujeres que sufren un infarto tienen dos veces más posibilidades de morir que las personas del sexo opuesto.

Se trata de un análisis elaborado por unos investigadores del Centro Hospitalario Universitario de Rennes, en Francia, que ha sido presentado en el Congreso de Atención Cardíaca Aguda en Estambul, Turquía.

Los científicos analizaron las diferencias en el tratamiento de los infartos al corazón en un registro de 5 mil pacientes admitidos por este problema, dentro de las 24 horas de haber comenzado a sentir los síntomas.

Así detectaron, no sólo que las mujeres tienen más posibilidades de morir al ser hospitalizadas por un infarto o ataque al corazón, sino que además tienden a tardarse más en pedir ayuda desde el momento que comienzan a sentir los síntomas.  De igual manera los científicos encontraron que también es mayor el tiempo que las mujeres deben esperar entre que son admitidas en los centros de salud y el momento en que por fin reciben el tratamiento apropiado. Y otros datos que se desprenden de este análisis indican que las mujeres tienden a recibir menos recomendaciones en los tratamientos relacionados con la salud del corazón que los hombres.

Recuerda que un infarto o ataque al corazón se produce cuando, por algún motivo, el corazón deja de recibir sangre y, de ese modo, sufre un daño permanente. El corazón es un músculo que necesita recibir sangre y oxígeno continuamente para poder funcionar.

Aunque el síntoma típico y que casi todos reconocen de un infarto, tanto para los hombres como para las mujeres, es el dolor o el malestar en el centro del pecho, las mujeres tienden a presentar otros síntomas que no se parecen a los tradicionales, como fatiga, náuseas, falta de aire, mareos, sudoración y dolor en el cuello, la mandíbula, la espalda o los hombros.

Se cree que estos síntomas están relacionados con el bloqueo en los vasos pequeños que llegan al corazón. Desgraciadamente muchas mujeres no les prestan atención, ya sea porque no creen que puedan ser graves o porque no saben que son una posible alerta de un ataque al corazón, y tienden a pensar que les duele la espalda porque han hecho un movimiento equivocado o porque sienten náuseas y ganas de vomitar por algo que comieron. Debido a esto, no buscan ayuda y reciben atención médica demasiado tarde. Pero ahora ya lo sabes, si sientes algunos de esos síntomas, busca atención médica de inmediato.

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La limpieza del colon, ¿es necesaria? : Video

La limpieza del colon o desintoxicación del tracto intestinal está de moda, pero hasta la fecha no hay ninguna evidencia científica que compruebe que tenga algún beneficio a corto o a largo plazo. Pero la limpieza del colon sí podría tener riesgos, dependiendo del método que se utilice. Estos incluyen sangrados o hemorragias y/o la perforación del intestino. Además, los enemas pueden remover las bacterias buenas o flora intestinal que necesitamos en el tracto digestivo así como el potasio y otros minerales esenciales. En este interesante video, lo que debes saber acerca de la limpieza del colon.

El Ejercicio y dieta combaten el cáncer

Los pacientes diagnosticados con cáncer no solo deben iniciar un tratamiento con medicamentos, sino preocuparse por mantener un peso normal y un régimen de ejercicio. Varios estudios presentados en la conferencia anual de la Asociación Estadounidense de Oncología (Asco, por sus siglas en inglés), realizada la semana pasada en Chicago, mostraron que tener un peso adecuado y practicar alguna actividad física son también armas contra el cáncer. Los expertos encontraron que la probabilidad de sobrevivir a un tumor es dos veces mayor en los pacientes delgados que en los obesos.

También se observó que la grasa abdominal y el sedentarismo influyen directamente en la mortalidad por cáncer. Por eso recomiendan a los servicios de salud contar con deportólogos y nutricionistas para asegurar que estos pacientes mantengan estilos de vida saludables.

China prueba por primera vez en humanos la ‘superedición’ de genes contra el cáncer

El equipo de Lu, explica la revista Nature, extrajo glóbulos blancos del enfermo y modificó las células utilizando el sistema CRISPR, que permite a los investigadores cambiar y sustituir partes del código genético, como si de unas tijeras se tratase. En este caso, se desactivó la proteína PD-1, que impide que estos glóbulos blancos ataquen a otras células en el cuerpo, algo de lo que se aprovecha el cáncer para expandirse por el organismo. Hace apenas dos semanas el paciente recibió la primera inyección de células modificadas con la esperanza de que éstas ataquen a las células cancerosas y ayuden a curar la enfermedad.

La duda está en la seguridad y los posibles efectos secundarios del tratamiento, porque se desconoce si las células modificadas solamente atacarán a las cancerígenas o también a las sanas. Según Lu, la primera fase del tratamiento “fue bien” y el individuo recibirá una segunda inyección, aunque no quiso abundar en detalles para preservar la confidencialidad del paciente. Su equipo probará la técnica con nueve personas más a corto plazo que también sufren cáncer de pulmón y que, tras haberse sometido a tratamientos como radioterapia o quimioterapia, su estado no ha mejorado.

El equipo de Lu recibió el visto bueno del hospital para realizar el ensayo en julio, pero su inicio se retrasó más de lo esperado porque el cultivo y reproducción de las nuevas células tardó algo más de lo previsto. En marzo de 2017, un equipo de la Universidad de Pekín planea hacer pruebas similares para combatir los cánceres de vejiga, próstata y riñón. Pero en su caso aún no han conseguido la aprobación del proyecto ni la financiación suficiente para sacarlo adelante.

El sistema CRISPR ha revolucionado a la comunidad biomédica por su aparente facilidad de uso y eficiencia en comparación con otras herramientas anteriores. Estados Unidos también ha dado luz verde para que se realicen ensayos a humanos con esta nueva técnica, pero finalmente China se ha adelantado: “Creo que esto va a desencadenar un Sputnik 2.0, un duelo biomédico entre China y Estados Unidos, algo importante porque la competencia generalmente mejora el producto final”, aseguró Carl June, especialista en inmunoterapia de la Universidad de Pensilvania, a Nature. El país asiático también fue el primero en modificar genes de embriones humanos (no viables) y de monos mediante esta herramienta.

En el origen del CRISPR está el científico español Francis Mojica, que descubrió en el ADN de unos microbios en las salinas de Santa Pola (Alicante) unas secuencias que ejercían de defensa contra los virus. Estas cadenas podían ser modificadas al antojo de los investigadores: bien eliminando algunas moléculas o insertando nuevas, abriendo una infinidad de oportunidades en el campo de la manipulación genética. Pronto se sabrá si la lucha contra enfermedades como el cáncer está entre ellas.

6 cosas que no debes decirle a una persona que tiene cáncer

Hay palabras que siguen asustando, una de ellas, sin duda, es la palabra cáncer. Porque aunque hoy en día hay tratamientos más personalizados y mejores pronósticos, lo cierto es que el momento en el que se nos comunica su diagnóstico, supone un antes y un después. Tanto para nosotros, como para las personas de nuestro entorno.

Desde la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) afirman que “el cáncer sigue siendo la enfermedad más temida. Es cierto que en los últimos años hemos avanzado bastante en la normalización de esta palabra, gracias a campañas específicas y a testimonios de personas conocidas que han hablado abiertamente de su enfermedad, pero aún nos queda camino por recorrer. En cualquier caso, el objetivo no debería ser perder el miedo al cáncer sino hablar del cáncer con naturalidad”.

Por su parte, Miguel Rojas, psicooncólogo del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), aporta que otra de las dificultades es la falta de información que hay sobre la enfermedad entre la población. Ello se observa en que “aunque cada vez el cáncer se asocia más a una enfermedad crónica, aún se sigue asociando cáncer a una enfermedad terminal, independientemente del tipo que sea”. Igualmente, el experto insiste en que aunque hay una importante concienciación en el caso de, por ejemplo el cáncer de mama, en otros casos, como puede ser un cáncer hematológico, “existe un gran desconocimiento acerca de los síntomas de la enfermedad”, o como señalan desde AECC, hay ideas que no terminan de quedar claras “como la diferencia que hay entre grado y estadio, qué es una metástasis, cómo se administran los tratamientos y con qué fin, qué diferencia hay entre diagnóstico y pronóstico, etc.”

El impacto psicológico

Dado este contexto, otro de los principales retos es sin duda minimizar el impacto psicológico de la enfermedad en el paciente. Como apuntan desde AECC “el apoyo psicológico puede resultar muy beneficioso desde el primer momento”, y si bien ambas asociaciones cuentan con servicios de apoyo psicooncológico, recuerdan que gran parte del apoyo provendrá desde su entorno social y familiar.

Aunque todos intentamos ayudar en un momento como este, no siempre lo hacemos de la manera más adecuada, por ello, los expertos resumen algunas de las frases que es mejor no utilizar cuando alguien nos cuenta que le han diagnosticado un cáncer:

1. “No te preocupes que no pasa nada”: Desde GEPAC insisten en que naturalizar no es sinónimo de relativizar, ya que al fin y al cabo “un diagnóstico de cáncer es una de las situaciones más difíciles, estresantes y que más atemoriza en nuestra sociedad. Pocas enfermedades originan tantos problemas que afectan a nivel cognitivo y emocional”. No hay que olvidar que aunque hoy en día, gracias a los cribados, al diagnóstico precoz y a los nuevos tratamientos, los pronósticos son más favorables, existen factores como “su cronicidad, la incertidumbre ante su evolución, los efectos secundarios de los tratamientos y la connotación social de la palabra cáncer que son generadoras de malestar psicológico”.

2. “Tienes que dejarte ayudar”: Muchas veces intentando ayudar, lo que hacemos es pasarnos de sobreprotectores y nos empeñamos en crear necesidades que esa persona a lo mejor no tiene. Frases del estilo ‘tienes que hablar con alguien’, ‘tienes que desahogarte’, ‘tienes que dejar de trabajar’, ‘tienes que pedir ayuda’, o cualquier otra que empiece por ‘tienes que…’, según la AECC “sólo generan inseguridad en el paciente. La ayuda debe ofrecerse, no imponerse. Cuando a una persona le diagnostican un cáncer, no se convierte en otra persona, sigue siendo ella, con su capacidad para reflexionar, para tomar decisiones y para saber qué desea y qué no desea hacer”.

3. “Si eres positivo te vas a curar”: Es una de las ideas que destacan desde GEPAC, puesto que además no ser cierta, puede generar una importante frustración. Que te diagnostiquen un cáncer no es una noticia positiva, y por supuesto, el paciente, como cualquier otra persona en cualquier otra circunstancia de la vida, tendrá momentos mejores y peores. “Hay una tendencia muy arraigada a pensar que la actitud que el paciente tenga durante su enfermedad va a determinar el progreso de la misma. Por ello, es muy normal que los enfermos oigan frases como: ‘tienes que ser fuerte y luchar’, ‘tienes que estar positivo’, ‘tu actitud es parte de la curación’, ‘ya verás como todo va a ir bien, pero depende de ti’, ‘si estás desanimado, la enfermedad lo nota’, etc.”, recuerdan por su parte desde AECC. Este tipo de comentarios generan una presión enorme en el paciente, que no es capaz de estar siempre contento y positivo, puesto que “lo normal es tener miedo, tristeza, rabia y desesperanza, por lo que la imposición del positivismo sólo genera un sentimiento añadido de culpa”.

4. “Es lo peor que te puede pasar”: Si bien hay que entender que la persona pueda tener sus altibajos, lo que desde luego no ayuda es contribuir con nuestra negatividad en sus momentos malos. “Hay personas que confunden dramatismo con empatía, y que piensan que el paciente se siente acompañado y comprendido ante expresiones como: ‘qué horror lo que te ha tocado vivir’, ‘es lo peor que te podía pasar’, ‘el cáncer, ya se sabe…’, ‘tu familia debe estar destrozada’, etc. Este tipo de afirmaciones aumentan el miedo que el paciente tiene hacia la enfermedad e intensifican sus niveles de angustia”, afirman desde AECC. Desde GEPAC, recomiendan en cambio mejorar la comunicación con “herramientas para convivir el día a día con la enfermedad”.

5. “No digas eso”: Muchas veces, sin darnos cuenta, imponemos a la otra persona lo que debe de decir, pensar o incluso sentir, en lo que la AECC explica como una “imposición de unas emociones que el paciente no siente y la negación a que exprese lo que realmente siente”. Así surgen expresiones como ‘pero no llores, tienes que ver la parte buena’, ‘no digas eso, que tu familia te tiene que ver bien’, ‘tienes que estar contento porque te han diagnosticado a tiempo’. En opinión de la AECC “estas expresiones hacen que el paciente tenga que hacer frente a sus emociones en soledad, cuando lo que realmente necesita es que alguien le diga: ‘cuéntame cómo te sientes’ y que no le interrumpa, sino que valide sus emociones sin intentar negarlas o cambiarlas.

6.“A mi tía le pasó lo mismo”: Hoy en día es difícil no haber tenido a alguien cercano que haya padecido la enfermedad, pero ni todos los tipos de cáncer son iguales, ni desde luego todas las personas lo viven de la misma manera. “Comparar la situación del paciente con otras puede ser muy contraproducente, puesto que cada caso es totalmente diferente. El paciente lo sabe y no es capaz de identificarse con otros casos”. Asimismo, desde GEPAC recuerdan que otro tipo de frases como ‘pues tal persona está fenomenal’, ‘hay un artículo muy bueno que dice que…’ o ‘he leído que hay un tratamiento nuevo que cura el cáncer…’, porque puede generar expectativas que no tienen por qué estar relacionadas con la enfermedad concreta del paciente.