Un terremoto sacudió este viernes el este de Afganistán, según constataron periodistas de AFP en la capital, Kabul, y en la provincia de Nangarhar.
El sismo, de magnitud 5,7, tuvo su epicentro a unos 130 kilómetros al noreste de Kabul, de acuerdo con el Servicio Geológico de los Estados Unidos.
Hasta el momento, no se han reportado daños materiales ni víctimas.
Residentes de las provincias de Bamiyán y Wardak, al oeste de la capital, también informaron a AFP que sintieron el temblor.terrem
Los terremotos son frecuentes en Afganistán, especialmente en la región de la cordillera del Hindú Kush, donde se encuentran las placas tectónicas euroasiática e india.
Afganistán está situado en una de las zonas sísmicamente más activas del mundo, debido a la colisión constante entre estas dos placas, un proceso geológico que acumula energía y la libera periódicamente en forma de movimientos telúricos.
El Hindú Kush, una extensa cadena montañosa que atraviesa el noreste del país, concentra buena parte de esta actividad.
Muchos de los sismos que se originan allí son superficiales, lo que incrementa su capacidad destructiva. Además, los movimientos pueden sentirse a grandes distancias, incluso en regiones fronterizas con Pakistán, Tayikistán o Uzbekistán.
La vulnerabilidad del país frente a estos fenómenos naturales se ve agravada por factores estructurales. Décadas de conflicto armado, limitaciones económicas y escasa planificación urbana han dejado amplias zonas con edificaciones frágiles, especialmente en áreas rurales.
En muchas comunidades, las viviendas están construidas con adobe, piedra o materiales sin refuerzos estructurales, lo que aumenta el riesgo de colapso incluso ante sismos de magnitud moderada.
En agosto de 2025, un terremoto poco profundo de magnitud 6,0 en el este del país arrasó pueblos en las laderas y provocó la muerte de más de 2.200 personas. Semanas después, un sismo de magnitud 6,3 en el norte de Afganistán mató a por lo menos 27 personas.
En 2023 y 2022, cientos de personas murieron y miles de viviendas quedaron destruidas por otros terremotos ocurridos en Herat, cerca de la frontera con Irán, y en Nangarhar.
Las precarias redes de comunicación y la débil infraestructura en las zonas montañosas de Afganistán han dificultado históricamente la respuesta ante desastres, retrasando la llegada de las autoridades a aldeas remotas durante horas e incluso días.
*Con información de AFP.

