Miles de tambores y bombos repicaron para la tradicional Rompida de la Hora de Calanda (en la localidad española de Teruel) en un Viernes Santo donde miles de personas también se sumergieron en el fervor de la ‘Madrugá‘ andaluza y recorrieron el Via Crucis.
La Semana Santa en España, un país con gran tradición católica, es cada vez más popular, haciendo de la fe y el fervor cristiano de las multitudinarias procesiones un atractivo para confesantes y ateos.
Uno de los actos más populares es la Rompida de la Hora de Calanda, donde miles de tambores y bombos han roto el silencio este mediodía en la localidad turolense, en un estruendo colectivo que se ha extendido entre los participantes ataviados con túnica y tercerol morado.
El encargado de dar el primer golpe de bombo grande ha sido este año el actor Antonio Resines, como lo hicieron en años anteriores otras personalidades de la cultura como Carlos Saura, Fernando Trueba o Paula Ortiz, en un acto que mantiene un vínculo estrecho con la figura de Luis Buñuel, natural de la localidad.
Por su parte, en Cuenca, más de 8.000 personas han participado en la procesión «Camino del Calvario». En su 410 aniversario, las célebres Turbas han hecho sonar sus clarines y tambores al grito de «¡Que lo bailen!» al alba, escoltando al Jesús de las Seis en una mañana fría pero multitudinaria que culminó con el canto del Miserere.
La devoción de la ‘Madrugá’
El epicentro de la Semana Santa española, Sevilla (sur), vivió esta noche su ‘Madrugá’, donde seis hermandades han desfilado por la ciudad andaluza pasando del silencio sepulcral del Gran Poder y el Silencio, a la algarabía de la Macarena (con más de 4.200 nazarenos) y la Esperanza de Triana cruzando el río Guadalquivir. Los Gitanos y el Calvario completaron una noche sin incidencias destacables.
También en Andalucía, la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocida popularmente como ‘El Abuelo’, congregó a miles de fieles en Jaén en un desfile de doce horas.
Y en Córdoba, la Legión (cuerpo militar creado para las guerras coloniales del norte de África) cumplió con su tradición portando al Cristo de la Caridad a «paso legionario».
En la Basílica del Santo Sepulcro
El patriarca latino de Jerusalén y máxima autoridad para los católicos en Tierra Santa, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, presidió este Viernes Santo la liturgia de la Pasión de Cristo en la Basílica del Santo Sepulcro, después de que Israel restringiera su acceso el pasado Domingo de Ramos.
Según un comunicado del Patriarcado, la misa se celebró por la mañana en el Calvario, la parte situada a la derecha del altar dentro de la basílica, ubicada en el barrio cristiano de la ocupada Ciudad Vieja de Jerusalén Este, donde la tradición sitúa la crucifixión y muerte de Jesús.
También León XIV
El papa León XIV mantuvo este Viernes Santo una conversación telefónica con el presidente de Israel, Isaac Herzog, en la que defendió la «necesidad de reabrir» canales de diálogo para alcanzar una «paz justa» en Oriente Medio.
«Durante el coloquio, se ha defendido la necesidad de reabrir todos los canales posibles de diálogo diplomático para poner fin al grave conflicto en curso, en busca de una paz justa y duradera en todo Oriente Medio», según informó el Vaticano en un comunicado.
Y agrega: «A lo largo de la conversación se han detenido en la importancia de proteger a la población civil y de promover el respeto del derecho internacional y humanitario».
La conversación ha tenido lugar con motivo de la Semana Santa y se produce cinco días después de que la policía israelí impidiera celebrar la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro de Jerusalén al cardenal Pierbattista Pizzaballa.
Un día después, el pasado lunes, el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, convocó al embajador israelí ante la Santa Sede, Yaron Sideman, para quejarse sobre este «desafortunado» caso.
Aquel gesto inédito generó una fuerte condena internacional que obligó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a comparecer para aclarar que el cardenal y patriarca latino de Jerusalén podría acceder al templo.

