El gigante asiático volvió a sorprender al mundo con una hazaña de ingeniería: una estación ferroviaria fue construida y puesta en funcionamiento en tan solo nueve horas, gracias a un operativo gigantesco de trabajadores especializados y maquinaria pesada.
La impactante obra tuvo lugar en Longyan, una ciudad de la provincia de Fujian, como parte de la nueva línea Nanping–Longyan, diseñada para conectar diversas regiones del sureste con el resto de la red de trenes de alta velocidad del país.
Más de 1.500 trabajadores comenzaron las labores en la tarde del 19 de enero, y tras una operación continua durante la noche, que comenzó alrededor de las 6:30 p.m. y concluyó antes de las 3:00 a.m. del día siguiente, completaron la estación y la integración con las vías ferroviarias existentes.
La construcción se realizó con una logística minuciosamente planificada, empleando siete trenes y 23 excavadoras que trabajaron de forma simultánea para retirar vías antiguas, instalar nuevos rieles y realizar desvíos que permitirían la operatividad inmediata de la terminal.
Expertos señalan que este tipo de proyecto dependería en gran medida de un trabajo sincronizado tipo militar y de una previa preparación logística extensa, ya que los procesos previos como la fabricación de módulos o estructuras prefabricadas y la preparación del terreno suelen requerir semanas o meses de planificación.
Aunque la estación de Longyan se convirtió en un símbolo vivo de la capacidad constructiva del país, esta no es la única señal del liderazgo chino en transporte ferroviario. En otras partes del país, la línea de alta velocidad Guangzhou-Shenzhen-Hong Kong ha añadido 52 trenes diarios y se ha consolidado como uno de los corredores ferroviarios más concurridos del mundo.
Además, China también avanza en la velocidad de sus trenes de alta tecnología. Por ejemplo, los nuevos prototipos de tren bala han logrado velocidades combinadas cercanas a los 896 km/h en pruebas, marcando hitos técnicos que apuntan a consolidar su hegemonía ferroviaria global.
El proyecto realizado en Fujian forma parte de un ecosistema ferroviario que beneficia a más de un millón de personas al día, por lo que la velocidad en la que se construyó esta estación fue clave para mantener estable el flujo de personas que utilizan este sistema.
Este tipo de iniciativas se inscribe dentro de un marco más amplio de inversiones ferroviarias del país, que en los últimos años ha destinado miles de millones de dólares a infraestructura de transporte terrestre, desde vías férreas convencionales hasta proyectos de alta velocidad con tecnología de punta.

