Una grabación filtrada de una reunión privada del chavismo revela el relato más detallado hasta ahora de Delcy Rodríguez sobre las horas posteriores a la captura de Nicolás Maduro y el proceso interno que la llevó a asumir el poder. En el audio, la presidenta interina asegura que altos funcionarios del régimen recibieron amenazas de muerte por parte de Estados Unidos y que solo tuvieron 15 minutos para aceptar las condiciones impuestas por Washington.
La grabación, difundida por The Guardian y reportada inicialmente en Venezuela por el colectivo La Hora de Venezuela, corresponde a una reunión celebrada siete días después del operativo estadounidense. En ella, Rodríguez interviene durante seis minutos por altavoz ante ministros, dirigentes políticos e influenciadores alineados con el chavismo.

“Las amenazas comenzaron desde el primer minuto que secuestraron al presidente”, afirma Rodríguez. Según su versión, ella, Diosdado Cabello y su hermano Jorge Rodríguez fueron advertidos de que, si no accedían a las exigencias estadounidenses, serían asesinados. “Nos dieron 15 minutos para responder, o nos matarían”, dice.

Rodríguez relata que, en un primer momento, las fuerzas estadounidenses les aseguraron que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, no habían sido capturados sino asesinados. Frente a ese escenario, afirma que los tres respondieron que estaban dispuestos a “compartir la misma suerte”.
“Y les digo: mantenemos esa declaración hasta el día de hoy”, añade, antes de explicar que, desde entonces, las amenazas y el chantaje han sido constantes.
Lejos de presentar la decisión como una rendición, Rodríguez insistió en que el chavismo debía actuar con “paciencia y prudencia estratégica”, y que cualquier paso debía responder a objetivos claramente definidos. Luego enumeró tres prioridades que, según ella, guiaron las decisiones del nuevo liderazgo tras la salida de Maduro: “Preservar la paz”, “rescatar a nuestros rehenes” y “preservar el poder político”.
“Me dolió tener que asumir responsabilidades en estas circunstancias”, afirma también, aludiendo a la forma abrupta en que se produjo la transición. Además, antes de ponerla en altavoz, el entonces ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, pide a los asistentes cerrar filas y desoír “rumores, intrigas e intentos de desacreditarla”.

Ñáñez sostiene que Rodríguez es “la única garantía”, tanto para recuperar a Maduro y a la primera dama como para “pasar página y reconfigurar nuestras fuerzas”. En su intervención, deja claro que el mayor riesgo no proviene del exterior, sino de la deslegitimación interna.
Luego Rodríguez hizo un llamado a la “unidad”, donde apunta directamente a sectores del chavismo que, según ella, podrían acusar a la nueva dirigencia de haber cedido ante Estados Unidos.

En el audio, la presidenta interina insiste en que las decisiones tomadas no respondieron a una traición, sino a una situación límite marcada por amenazas directas y por la necesidad de evitar un colapso total del poder.

