Una nueva controversia judicial y médica rodea al expresidente Abdalá Bucaram Ortiz. Su esposa, María Rosa Pulley Vergara, interpuso una acción de hábeas corpus ante la Corte Provincial de Justicia del Guayas para frenar la orden de aprehensión y la custodia policial dispuesta en su contra dentro de un proceso penal que se tramita en Quito.
El recurso constitucional busca salvaguardar la vida y la integridad del exmandatario, quien a sus 74 años de edad se encuentra hospitalizado en la Clínica Borja de Guayaquil debido a una delicada condición cardiovascular que requirió el reemplazo urgente del dispositivo de su marcapasos.
Un delicado cuadro de salud y traslados de urgencia
De acuerdo con la documentación médica incorporada a la demanda, el cuadro clínico del expresidente se ha agravado progresivamente en las últimas semanas:
- 20 de agosto: Evaluaciones médicas detectaron el próximo agotamiento de la batería de su dispositivo cardíaco y episodios de alteración del ritmo.
- Síncope e intervención: Tras sufrir un desmayo y dolor en el pecho, fue ingresado en Interhospital, donde el 25 de agosto fue sometido a una cirugía para el recambio del generador cardíaco.
- Prescripción de reposo: Su médico tratante prescribió 30 días de reposo absoluto (hasta el 24 de septiembre).
- Nuevas complicaciones: Cuadros de dolor precordial obligaron a posteriores internamientos en la Unidad de Cuidados Coronarios del Omni Hospital y, recientemente, en la Clínica Borja.
Presión judicial y custodia en Cuidados Intensivos
La defensa del exmandatario denunció que, pese a conocerse su estado crítico, el Tribunal de Garantías Penales con sede en Iñaquito (Quito) ha mantenido las convocatorias a audiencias e instruyó a la Policía Nacional para que efectúe vigilancia permanente dentro de los centros hospitalarios, llegando a disponer su detención inmediata apenas reciba el alta médica.
- Medida Cuestionada: Orden de aprehensión y presencia policial en salas de atención médica y UCI.
- Denuncia de la Defensa: Riesgo de un alta médica «forzada o precipitada» por presión judicial sobre las clínicas.
- Pedido Constitucional: Suspensión de la orden de detención y garantía de cese de injerencia en el tratamiento médico.
En la demanda de hábeas corpus, Pulley sostiene que someter a Bucaram a un traslado o detención en su condición actual representa un riesgo inminente e irreversible para su vida, vulnerando sus derechos fundamentales como persona adulta mayor y paciente con enfermedades catastróficas.
