El ministro de Industria y Tecnología Avanzada de Emiratos Árabes Unidos, Sultan Al Jaber, exigió este domingo la «restitución» del estrecho de Ormuz. El funcionario denunció que el cierre de la vía durante 50 días bloqueó casi 600 millones de barriles de petróleo, un hecho que dispara el costo de la energía en todo el planeta.
Al Jaber, quien también dirige la energética ADNOC, afirmó que el bloqueo iraní ejerce una «presión creciente» sobre el gas natural licuado (GNL), el combustible de aviación y los fertilizantes. Según el mandatario, esta situación pone en riesgo bienes esenciales para la estabilidad financiera internacional.
«Detrás de cada barril que falta, las facturas suben para la gente común en todas partes. La economía global no puede permitirse más incertidumbre«, sentenció Al Jaber a través de su cuenta en X.
El ministro emiratí fue tajante al señalar que «el estrecho no puede operar bajo amenaza» y calificó el cobro por paso seguro como «un sistema de extorsión». Para Al Jaber, el estrecho de Ormuz pertenece al mundo y las autoridades deben devolverlo a su estado original de forma inmediata.
Esta exigencia ocurre a solo tres días de que expire la tregua de dos semanas. Mientras tanto, una delegación de EE UU viaja a Islamabad para retomar las negociaciones este lunes, según anunció el presidente Donald Trump.
Ormuz: El cuello de botella del crudo mundial
La crisis se agudiza mientras el mundo espera estos contactos diplomáticos. Irán mantiene el bloqueo de esta ruta —por la que transita 20% del crudo mundial— desde el pasado 28 de febrero, fecha en que iniciaron los ataques de EE UU e Israel.
Pese a que Irán anunció una breve reapertura, la Guardia Revolucionaria recuperó el «control estricto» de la zona el pasado sábado. En las últimas horas, las fuerzas iraníes obligaron a retroceder a dos buques petroleros con banderas de Botsuana y Angola, manteniendo la tensión en el punto más alto de la región.

