Desde el trino de la madrugada en el que el presidente Donald Trump confirmó que Estados Unidos había capturado a Nicolás Maduro, la declaración de las 11:00 de la mañana ha sido esperada con mucha expectativa. Y, Trump no decepcionó. En sus palabras entregó detalles de lo que fue la operación que produjo esa caída y también del papel que tendrán los Estados Unidos en lo que viene.
Minutos antes de comenzar, el presidente publicó la foto que esperaba el mundo. En la imagen se ve a Nicolás Maduro en sudadera, con audifonos de para el vuelo y gafas oscuras. «“Nicolás Maduro on board the USS Iowa Jima (Nicolás Maduro a bordo del Iowa Jima”, escribió en inglés el presidente norteamericano.
Trump llegó a las 11:40 de la mañana y narró cómo fue el operativo. A su lado, estaban Pete Hegseth, Marco Rubio, Dan Caine, John Ratcliffe y Stephen Miller. “Era oscuro. Era mortal”, dijo y aseguró que se quitó la luz en Caracas, un expertise que “tenemos”.
El presidente de los Estados Unidos entregó detalles de la forma cómo capturaron al dictador. Aseguró que se trató de un operativo muy rápido y sofisticado. Agregó que tanto Maduro como su esposa habían podido ser inmovilizados en poco tiempo y que las cosas los tomaron por sorpresa. Se ha revelado que una fuerza Delta entró a donde estaban durmiendo y los sacó de la cama.

Trump también alardeó del poderío militar estadounidense y de cómo lograron neutralizar a las fuerzas del chavismo. “Tenemos el mejor equipo del mundo. Nadie tiene nada mejor que nosotros. Todas las capacidades militares venezolanas quedaron impotentes”, dijo. Y luego agregó con orgullo: “Se utilizó un poder militar estadounidense abrumador, por aire, tierra y mar, para lanzar un asalto espectacular, un asalto como nadie había visto desde la Segunda Guerra Mundial …Ningún militar estadounidense murió y no se perdió ni una sola pieza de equipo estadounidense”.
Y entregó luces sobre lo que más preocupa a los venezolanos: el futuro de Venezuela sin Maduro. En una entrevista a Fox, el presidente había dicho que estaba analizando si entregarle el poder inmediatamente a María Corina Machado.
En su rueda de prensa sí afirmó directamente lo que piensa que será el papel de los Estados Unidos en lo que viene. “Vamos a gobernar el país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa”, dijo. Pero también aclaró que sería como una especie de sociedad en la cual los venezolanos lograrían ser más ricos, independientes y seguros. Elogió el papel de Machado y detalló que Marco Rubio será el encargado de cuadrar todo lo que viene con ella.
La afirmación de Trump genera preguntas al interior de los Estados Unidos, pues el país no ha tenido un papel tan activo y tan presente en ninguna nación de América Latina. De concretarse el compromiso del presidente norteamericano, esto significaría la gestión de cuantiosos recursos destinados a Venezuela, algo que en principio iría en contra de su política de Make America Great Again, que buscaba privilegiar los gastos en el país.
Sin embargo, tendría lógica si se tiene en cuenta que la lucha contra las drogas también es una de las principales banderas de su gobierno. Trump no ocultó un tema que ha estado sobre la mesa siempre con Venezuela: el petróleo. Y lo dijo de frente: “Haremos que nuestras enormes compañías petroleras estadounidenses entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la infraestructura petrolera gravemente dañada y empiecen a generar dinero para el país”.

De Maduro, Trump se refirió con términos muy enfáticos. Aseguró que se trataba de una “horrible persona” que había cometido decenas de crímenes en Venezuela pero también en los Estados Unidos. Detalló que tenía información de que el dictador había enviado miembros del Tren de Aragua al territorio norteamericano.
“Maduro y su esposa pronto enfrentarán todo el poder de la justicia estadounidense y serán juzgados en suelo estadounidense”, concluyó.
Pero no dejó el tema solo en Nicolás Maduro. Trump aseguró sin rodeos que “bajo nuestra nueva estrategia de seguridad nacional, el dominio estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionado”.
El mensaje fue reforzado por Marco Rubio, el secretario de Estado, quien aseguró que Maduro tuvo decenas de oportunidades para evitar lo que sucedió. Y, sin embargo, decidió no dejar el poder. El alto fucionario concluyó: “No jueguen con este presidente”.

