El toque de queda decretado por el Gobierno en nueve provincias y cuatro cantones del país finalizó oficialmente a las 05:00 de este lunes 18 de mayo, luego de 15 días de operativos de control ejecutados por policías y militares en zonas consideradas de alta conflictividad.
Desde la entrada en vigencia de la medida, el pasado 3 de mayo, alrededor de 3.000 personas fueron detenidas en distintos operativos. De ese total, 671 estarían presuntamente vinculadas a grupos de delincuencia organizada, según cifras oficiales.
Los resultados de los controles también dejan el decomiso de 366 armas, la incautación de 2,51 toneladas de droga y 47.914 galones de combustible. Además, las autoridades recuperaron 97 vehículos y 158 motocicletas reportadas como robadas.
En las últimas horas del toque de queda, las Fuerzas Armadas y la Policía intensificaron los controles en varias ciudades. En Quito, uniformados realizaron operativos en sectores como la Plaza Artigas, mientras que en el Suburbio de Guayaquil unos 200 militares participaron en controles de armas, municiones y explosivos. Las intervenciones también contaron con drones de largo alcance para vigilancia aérea.
El ministro del Interior, John Reimberg, descartó una extensión del toque de queda y confirmó que la restricción concluirá la madrugada del lunes. Sin embargo, aclaró que el estado de excepción seguirá vigente hasta finales de mayo.
La medida se aplicó en Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, además de los cantones La Maná, Las Naves, Echeandía y La Troncal. En estas jurisdicciones continuarán suspendidos los derechos relacionados con la inviolabilidad de domicilio y correspondencia mientras dure el estado de excepción.

