El gobierno de Estados Unidos excluyó este jueves a Cuba de la flexibilización temporal de las sanciones impuestas al petróleo de origen ruso.
A través de una licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), el Departamento del Tesoro permitió el flujo de hidrocarburos varados en el mar para estabilizar los mercados internacionales.
Sin embargo, prohibió la venta, entrega o descarga de estos productos en territorio cubano, iraní y norcoreano.
La medida de alivio, motivada por la interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz, estará vigente hasta el 11 de abril.
El documento, según lo publicado por Efe, precisó que la autorización abarcó únicamente el crudo cargado en buques antes del 12 de marzo y no legalizó nuevos envíos.
Para Cuba, esta excepción representó un obstáculo crítico, dado que el país atravesó una parálisis energética agravada por el bloqueo naval que Washington implementó desde enero pasado.
Factor EE UU y ruta de tanqueros rusos
Pese a las restricciones, el tanquero ruso Sea Horse inició su trayecto hacia la isla con 27.000 toneladas de combustible, mientras que el buque Anatoli Kolodkin programó su llegada para inicios de abril con 725.000 barriles de crudo.
Aunque el Kremlin prometió apoyo a su aliado caribeño, evitó confirmar oficialmente el despacho de estos suministros, los cuales representarían el primer alivio energético para la isla en casi tres meses de desabastecimiento total.
La administración de Donald Trump justificó el endurecimiento de las sanciones tras la captura de Nicolás Maduro y la consecuente pérdida del petróleo venezolano que sostenía a la isla.
El mandatario republicano aseguró que Cuba «caería por su propio peso» debido a sus dificultades internas y manifestó que tomar el control de la nación caribeña representaría un «honor» para su gestión.
Estas declaraciones ocurrieron en medio de¿de un diálogo bilateral del que todavía no trascendieron detalles oficiales.

