Recientemente se han viralizado fotos y videos de la controvertida instalación conocida como el ‘Paseo de la Vergüenza’ de Epstein, que apareció el domingo en la Plaza Farragut de Washington D. C., a pocos metros de la Casa Blanca.
La obra destaca los nombres de figuras públicas que, según se señala, han estado vinculadas con el pederasta. Consiste en estrellas —similares a las del icónico Paseo de la Fama de Hollywood, en Los Ángeles— que llevan los nombres de personalidades vinculadas con Epstein.
Cada estrella incluye un código QR que dirige a páginas web con documentos y archivos relacionados directamente con estas figuras, publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Entre las personas mencionadas figuran Ghislaine Maxwell, cómplice de Epstein y actualmente encarcelada; el expresidente estadounidense Bill Clinton; el príncipe británico Andrés, quien fue encarcelado y puesto en libertad el 19 de febrero por un caso relacionado con Epstein; el cofundador de Microsoft Bill Gates, y el exdirector de Harvard Larry Summers, entre otros.
Según diversos medios estadounidenses, también apareció una estrella con el nombre del multimillonario y fundador de SpaceX y Tesla, Elon Musk. Sin embargo, esta fue retirada horas después, aunque el código QR permaneció visible durante algún tiempo.
Cabe recalcar que ser mencionado en los archivos publicados en diciembre y enero, en cumplimiento de la Ley de Transparencia de los Expedientes Epstein, no implica necesariamente que se hayan cometido delitos, pero varias personas conocidas se han enfrentado a preguntas incómodas sobre su amistad con el financiero.
La polémica en torno al caso se reavivó recientemente tras la comparecencia del expresidente estadounidense Bill Clinton y del empresario Les Wexner ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, controlado por la mayoría republicana, para responder preguntas relacionadas con su vínculo con Epstein.
Durante la audiencia, Clinton afirmó que “no había hecho nada malo” y que “no había visto nada que le hiciera dudar” sobre el comportamiento del financiero.
Asimismo, aseguró que cortó la relación con él mucho antes de que se declarara culpable en 2008 por cargos relacionados con prostitución de menores.
Por su parte, Wexner reconoció: “Fui ingenuo, tonto y crédulo al depositar mi confianza en Jeffrey Epstein”. Además, sostuvo que “en ningún momento presencié la faceta de la vida de Epstein por la que ahora es tristemente célebre”.
Cabe señalar que esta no es la primera exhibición pública relacionada con el caso del financiero en Washington. El año pasado, una estatua que representaba al presidente Donald Trump y a Epstein tomados de la mano apareció en el National Mall, antes de ser retirada por agentes federales.

