El secretario de Estado, Marco Rubio, reveló este lunes los detalles que motivaron a Estados Unidos a llevar a cabo los bombardeos contra Irán. Rubio sorprendió a la prensa cuando le respondió que la medida fue meramente preventiva.
“Sabíamos que si no íbamos tras ellos de forma preventiva antes de que lanzaran esos ataques, sufriríamos un mayor número de bajas”, dijo Rubio a los periodistas norteamericanos.
Según el secretario de Estado, la ofensiva del sábado se definió tras enterarse de que su aliado, Israel, iba a lanzar un ataque, lo que habría significado represalias contra las fuerzas estadounidenses, en caso de no haber actuado en compañía de los israelíes.
La información que entregó la Casa Blanca asegura que Teherán se preparaba para responder inmediatamente contra las bases y tropas de Estados Unidos tras los bombardeos de Israel.
Rubio declaró: “No íbamos a quedarnos esperando a recibir el golpe antes de responder”. El secretario aseguró que, de no actuar primero, el costo de las vidas norteamericanas hubiera sido mucho más numeroso.
Hasta el momento, se ha confirmado la muerte de seis militares estadounidenses desde el inicio de la guerra con Irán; así lo informó este lunes el comando militar de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom).
Los representantes de Estados Unidos igualmente están en riesgo
En la embajada de Bagdad, en Irak, periodistas de la agencia de prensa AFP confirmaron el enfrentamiento de decenas de manifestantes este lunes, por segundo día consecutivo, con las fuerzas de seguridad cerca de la embajada estadounidense.
Mientras tanto, en otros consulados en los que aún no se han presentado este tipo de enfrentamientos, se toman medidas preventivas, como es el caso de la embajada de Amán, en Jordania, país que ha estado respondiendo los contraataques de Irán.
Mediante un comunicado en sus redes sociales, anunciaron la evacuación temporal: “Por extrema precaución, todo el personal de la embajada de Estados Unidos ha abandonado temporalmente el recinto de la embajada debido a una amenaza”.
Desde Washington, el Departamento de Estado le pidió a los estadounidenses abandonar de inmediato gran parte de Oriente Medio, incluidos Egipto y los estados del Golfo.
La fecha final de este cruce de bombardeos no está estipulada; fue el mismo Rubio quien afirmó: “No sé cuánto tardará. Vamos a seguir así mientras sea necesario para alcanzar nuestros objetivos, y los alcanzaremos”.
Esto, sin detallar los objetivos de la administración norteamericana. El secretario aseguró que EE. UU. desearía que los iraníes derrocaran a su gobierno, pero aclaró que no es el objetivo de la guerra.

