Terremoto en México, más de 200 muertos

México volvió a temblar con fuerza por segunda vez en dos semanas. Un sismo de magnitud 7,1 sacudió este martes el centro del país. Al menos 224 personas han fallecido en diferentes zonas —que se sepa: 86 de ellas en la capital, 71 en Morelos, 43 en Puebla, 12 en el Estado de México, cuatro en Guerrero y uno en Oaxaca—, según la Agencia de Protección Civil, aunque la cifra incrementa con el paso de las horas. El seísmo se ha producido el día en que se cumplían 32 años de la peor tragedia que ha vivido el país: el terremoto que causó cerca de 10.000 muertos en 1985.

Terremoto en Mexico

A las 13.14 hora local (20.14 hora peninsular española) el suelo volvió a retumbar en México, apenas 10 días después del terremoto de mayor magnitud (8,2) en 85 años. El de este martes, con epicentro en los límites de Morelos y Puebla, fue menor, de 7,1, pero su proximidad a la capital ha provocado que los daños sean mucho mayores. El caos y el pánico se apoderaron de la ciudad. Más de 40 edificios se vinieron abajo, entre ellos dos escuelas. En una de ellas, Rebsamen, el presidente del país, Enrique Peña Nieto, confirmó pasadas las diez de la noche que habían muerto al menos 21 niños y otros 30 seguían desaparecidos. A última hora de la noche del martes, la ciudad seguía herida, pero no cesaban los trabajos de rescate para tratar de sacar supervivientes de los escombros. La solidaridad de los ciudadanos, que se echaron a las calles para colaborar con los damnificados, fue imparable.

“Es el terremoto que más he sentido”, era un de los comentarios más repetidos entre los vecinos de la capital, acostumbrados como están a sentir los temblores, aunque nunca tan violentos. En los barrios de Roma y Condesa, la zona más cenagosa de la ciudad y que sufrió como pocas la tragedia de 1985, el temblor golpeó con dureza. La Avenida Ámsterdam, una calle circular de Condesa, era, a última hora de la tarde, una cadena humana continua que trataba de colaborar con los afectados por el colapso de varios edificios. En la esquina con la calle Laredo, la gente se afanaba por retirar los escombros como podía. Viviana Ortiz, vecina de la calle de Monterrey, vio venirse abajo su vivienda. “El bloque se desplomó de forma horrible, por completo. Se levantó una enorme nube de humo y se escuchó un trueno escalofriante”.

La capital amaneció con el recuerdo del terremoto de hace más de tres décadas. Y como suele ser habitual cada 19 de septiembre, se realizó un simulacro de evacuación en Ciudad de México. Dos horas después del ensayo, las alarmas sísmicas no saltaron, a diferencia de lo que ocurrió hace dos semanas. La mayor parte de los sensores están situados en zonas costeras, no en el interior del país. Y el epicentro del temblor ha estado en Morelos, en pleno centro de México y a solo 100 kilómetros de distancia de la capital mexicana. No hubo fallo técnico, según fuentes oficiales: el temblor no se pudo detectar a tiempo para que la población abandonase el lugar en el que se encontraba para ponerse a salvo.

Tras el seísmo, se produjeron cortes en el servicio de luz —3,8 millones de personas resultaron afectadas— y en el de telefonía, lo que aumentó la tensión ante la imposibilidad de localizar a la gente. Con el paso de las horas, Telmex, la mayor empresa de telefonía del país, abría su WiFi en la capital. Las operaciones en el aeropuerto estuvieron suspendidas durante unas horas, después de que una de las terminales se viese afectada por el temblor.

El epicentro del seísmo se ha localizado a 12 kilómetros al sureste de Axochiapan, situada en el central Estado de Morelos, a una profundidad 57 kilómetros, según el Servicio Sismológico Nacional. El organismo ha informado a través de Twitter de un movimiento telúrico de magnitud 7,1, al hacer una actualización de un primer reporte en el que había fijado la magnitud en 6,8.

En el central Estado de Puebla se ha informado de la caída de las torres de la Iglesia de Cholula. En el Estado de Morelos también se han reportado daños, y el gobernador, Graco Ramírez, ha anunciado la activación de los servicios de emergencia. Decenas de edificios han caído en la Ciudad de México, con algunos derrumbes grabados en vídeo y difundidos por las redes sociales.

Peña Nieto, que se encontraba camino de Oaxaca en el momento del temblor, convocó o al Comité Nacional de Emergencias para evaluar la situación y coordinar las acciones. El presidente ha anunciado el despliegue de 3.000 militares en la capital.

La magnitud del seísmo ha derivado en mensajes de apoyo por parte de líderes internacionales como el colombiano, Juan Manuel Santos, que ha expresado su “solidaridad” con el Gobierno y el pueblo mexicano. También se ha pronunciado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump: “Dios bendiga al pueblo de Ciudad de México. Estamos con vosotros”.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha trasladado su apoyo y su solidaridad a México y ha dicho seguir “con atención” la información sobre los daños materiales y humanos que el potente terremoto ha causado, según ha escrito en un mensaje en su cuenta personal de Twitter.

Terremoto sacude el sur de México, sismo de 8,2 es el de mayor magnitud que sufre el país

Un terremoto de magnitud 8,2, el mayor de los últimos 100 años, sacudió la noche del jueves a México y ha provocado más de 20 muertos, según datos oficiales. Todo parece indicar que la cifra será mayor. El sismo afectó a más de 50 millones de mexicanos y se sintió con fuerza en la capital, donde se vivieron momentos de pánico. La zona más golpeada, no obstante, ha sido la de Chiapas y Oaxaca, dos Estados del sur del país. En el primero, se han confirmado tres muertes, mientras que en Oaxaca, el gobernador asegura que hay al menos 23 víctimas mortales, a las que hay que sumar dos más en Tabasco.

Aunque Peña Nieto ha descartado un panorama desolador, ha admitido que se tardarán días en evaluar los daños causados. El presidente mexicano ha advertido que el principal riesgo puede ser una posible réplica de hasta 7 grados en las próximas 24 horas. Pasadas las tres de la madrugada se habían registrado más de 60.

ACTUALIZACIÓN: SISMO Magnitud Mww 8.2 Loc. 133 km al SUROESTE de PIJIJIAPAN, CHIS 07/09/17 23:49:18 Lat 14.85 Lon -94.11 Pf 58 km

“Es el temblor más fuerte que hemos registrado en al menos los últimos 100 años”, ha destacado Peña Nieto. Según el primer informe del mandatario, más de un millón y medio de personas se quedaron sin luz, pero se ha recuperado la mitad. El resto, ha garantizado Peña Nieto, se restablecerá en los próximos días. El sismo ha ocurrido en torno a la medianoche local, al sur del país. El epicentro se ha situado a más de 100 kilómetros al suroeste de Tonalá, en Chiapas. El movimiento telúrico provocó cortes de energía en la capital, donde se escuchó la alerta sísmica, y de inmediato comenzaron a escucharse ambulancias. El sismo ha sido el más fuerte que golpeaba al país desde el devastador terremoto de 1985, de magnitud 8,1, que azotó con fuerza a la capital mexicana.

Las autoridades mexicanas confirman que el temblor ha sido superior incluso al que devastó la Ciudad de México en 1985. La diferencia es que, en aquella ocasión, el epicentro fue mucho más cercano a la capital. Quienes vivieron aquella sacudida han notado muchos paralelismos, aunque las consecuencias distan de ser similares. Una de las imágenes que más ha trascendido esta noche ha sido la del Ángel de la Independencia, uno de los monumentos icónicos de la capital, tambaleándose.

Movimientos sísmicos registrados en las últimas 24 horas

La peor parte se la ha llevado el Estado de Chiapas. Algunas viviendas se han derrumbado y según ha asegurado el gobernador, Manuel Velasco, hay escuelas y hospitales afectados por el sismo. La zona costera está siendo evacuada ante el riesgo de tsunami. En la localidad de Juchitán, en Oaxaca, vecino de Chiapas, se registró la caída de un hotel y se dañaron algunas casas.

El centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico ha emitido una alerta para México, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Honduras y Ecuador. Las autoridades calculan que las olas podrían superar los cuatro metros.

El jefe del Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, anunció que se activó el protocolo ante sismos. Los fallos eléctricos que se dieron en algunas zonas de la ciudad se han ido subsanando con el paso de las horas. El servicio de Metro y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) funcionan y no hay daño en hospitales. Las clases escolares de todos los niveles educativos, hasta bachillerato, han sido suspendidas mañana en 11 Estados.

El Ángel de la Independencia se estremeció como en el  de 1957  

El sismo se ha podido sentir violentamente en la capital donde extensas zonas se han quedado sin servicio de electricidad. En la capital, la alarma sísmica (un sistema de advertencia con altavoces repartidos por la ciudad) alertó del temblor lo que permitió que numerosos habitantes pudieran situarse en lugares seguros.

En Guatemala también se ha sentido este fuerte terremoto y el Gobierno informa que hay desperfectos. Allí las autoridades han pedido a la población mantener la calma. El Salvador se prepara por si fuese necesaria la evacuación de las zonas costeras ante el riesgo de tsumami.

El Chapecoense modifica su escudo para recordar a las víctimas del avión

El Chapecoense modificó su escudo con la inclusión de dos estrellas para recordar a las víctimas del avión accidentado en Colombia, que provocó el fallecimiento de casi toda su plantilla, y conmemorar el título de la Copa Sudamericana, anunció este jueves la entidad deportiva.

El club del estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil, sustituyó las estrellas amarillas que se encontraban en la parte superior de su emblema por una blanca, que hace referencia a la conquista de la Copa Sudamericana.

El título fue concedido este lunes por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) tras aceptar un pedido del otro finalista, el Atlético Nacional.

“La estrella es blanca en señal de paz. La paz encontrada por nuestros ‘Eternos Campeones‘. Además, el color blanco simboliza la luz que nos guiará hacia adelante”, señaló el Chapecoense en su página web.

El Atlético Nacional pidió a la Conmebol ceder el título al equipo brasileño, que nunca llegó a disputar por el fatal accidente aéreo que sufrió el avión en que se transportaba.

El suceso ocurrió el 28 de noviembre, a pocos kilómetros del aeropuerto José María Córdova, y provocó la muerte de 71 personas de las 77 que viajaban en la aeronave, en su mayoría futbolistas de la primera plantilla del Chapecoense, miembros del cuerpo técnico, directivos del club y periodistas que seguían al equipo.

Solo seis personas sobrevivieron: tres futbolistas, dos auxiliares de vuelo de la aerolínea boliviana Lamia y un periodista.

El Chapecoense se trasladaba a Medellín para disputar el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana, la primera en un torneo internacional en su corta historia de 43 años.

“Seguiremos escribiendo la historia que había sido dibujada con tanto cariño. Pero no sin eternizar -en la memoria, el corazón y el escudo- el legado de afecto, solidaridad y unidad. Y más que eso, el amor y el compromiso de todos aquellos que se fueron con el Chapecoense”, manifestó el club.

Una segunda estrella verde se incorpora en el interior de la letra efe, que se refiere a “fútbol”, para “eternizar”, de un modo “sutil pero impactante”, a todos los que “dedicaban su vida al Chapecoense”.

Para el club, estos cambios suponen una “forma de inmortalizar en el pecho” la memoria de todo lo que ocurrió en este momento de “adversidad”.

Un bus cayó a un precipicio en Oyacoto

Un bus se precipitó al abismo esta tarde a la altura de Oyacoto, al norte de Quito, en el sector donde empieza la vía Collas, que conduce al aeropuerto Mariscal Sucre de Tababela.

El sistema de emergencias ECU 911 Quito, informó que “el bus que había partido desde Tulcán transportaba un número aproximado de 30 pasajeros”, señaló en su sitio web.

Christian Rivera, funcionario de la Secretaría de Seguridad del Municipio de Quito, informó que el vehículo cayó a una quebrada de aproximadamente 60 metros y que pertenece a la cooperativa Pullman Carchi. “Es la unidad 23, que viajaba a Quito”, señaló.

Basado en un informe preliminar, Rivera dijo que 15 de los 30 pasajeros fueron trasladados a los hospitales de la capital. Más tarde se conoció que ocho fallecieron y 18 resultaron con heridas graves.

Juan Carlos Avalos, uno de los sobrevivientes, indicó que aparentemente el conductor se quedó dormido. Detalló que en el momento del accidente se colocó en medio de los asientos para poder salvar su vida. Después sintió cuando los otros pasajeros le pasaban por encima. “Fueron segundos eternos”, indicó. Agregó que ayudó a un niño a salir del bus accidentado.

La emergencia se coordinó con la Policía Nacional y el Cuerpo de Bomberos de Quito. El Ministerio de Salud asistió con dos ambulancias que se sumaron a la que funciona en el peaje de Oyacoto. La Cruz Roja Ecuatoriana también apoyó con vehículos de emergencia. (I)

Terremoto en Indonesia

Al menos 97 personas han muerto y casi 300 han resultado heridas este miércoles tras un terremoto de magnitud 6,5 en la escala Richter en la provincia de Aceh, en el norte de Indonesia, según el último balance oficial. El seísmo ha golpeado el distrito de Pidie Jaya al amanecer, derrumbando casas y causando el pánico entre la población. No ha habido alerta de tsunami. Se trata de la misma zona donde un terremoto y su posterior tsunami el 26 de diciembre de 2004 causó más de 200.000 muertos

El seísmo se ha producido en el norte de la isla de Sumatra pasadas las 5.00 hora local, según la Agencia de Geofísica, Meteorología y Climatología del país. En concreto, ha sido en Pidie Jaya, a unos 120 kilómetros al este de Banda Aceh, la capital provincial, y a 8,2 kilómetros de profundidad, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, que registra la actividad sísmica en todo el mundo. Inicialmente este organismo había medido el seísmo en 6,4 con el hipocentro situado a 17 kilómetros de profundidad. Se han registrado varias réplicas, la más fuerte de magnitud 4,5.

Un alud en la autopista Medellín-Bogotá deja al menos seis muertos

Al menos seis personas han muerto, otras cuatro están heridas y nueve en paradero desconocido después de que un corrimiento de tierras sepultara, a primera hora de la mañana del miércoles, un tramo de la autopista que une las ciudades de Medellín y Bogotá en Colombia. El alud se ha producido por la explosión de una cantera cercana a la vía, según el Departamento Administrativo del Sistema para la Prevención, Atención y Recuperación de Desastres de la Gobernación de Antioquia.

Un portavoz de la empresa concesionaria de la autopista ha confirmado a Caracol Radio que entre los desaparecidos hay tanto trabajadores de la cantera como personas que circulaban por la carretera. Personal de Bomberos, Cruz Roja y Defensa Civil trabajan en la zona para tratar de localizar a posibles víctimas. En estas tareas también usan perros que rastrean signos de vida entre el alud de tierra y piedras. Por el momento, solo se han recuperado cuatro cuerpos de las seis víctimas mortales identificadas, según ha informado el vicepresidente Germán Vargas Lleras, que se encontraba en la región en el momento del suceso. En los hangares del Aeropuerto Olaya Herrera de Medellín se ha instalado una sala de crisis para brindar atención a las víctimas, familiares y afectados.

“Prohibición” vaticana a las costumbres y la tradición

La Iglesia romana suele asumir las costumbres sociales, sobre todo si las acaban practicando también sus fieles, aunque a veces se toma siglos. Empieza con condenas airadas y con prohibiciones, más tarde suaviza sus negativas, y acaba asumiendo la realidad cuando ya no le queda más remedio. No hablemos sobre si la Tierra es redonda y gira alrededor del Sol. Decía el Catecismo de la Doctrina Cristiana, de Gaspar Astete, que “al fin del mundo han de resucitar todos los muertos, con los mismos cuerpos y almas que tuvieron”. Escrito en 1599 y conocido como El Astete, el famoso jesuita y sus imitadores olvidaron catequizar sobre si la resurrección se produciría con los cuerpos jóvenes o ya decrépitos. Pero esa doctrina fijó otras muchas, como la de las exequias en camposantos. La última reforma del Código de Derecho Canónico dedica un largo título al tema.

El vocabulario clásico conoce a todo eso como el Entierro. La penúltima trifulca se produjo cuando las Administraciones Públicas, aún antes de municipalizar los cementerios, obligaron por la escasez de espacio a construir nichos de cemento, uno encima de otro, en varias alturas. Eso no era un Entierro como Dios manda, sino el emparedado de cadáveres, protestaron los eclesiásticos fundamentalistas. También se opusieron a las cremaciones, ahí con más intransigencia. El Vaticano del posconcilio de 1965 a lo sumo que llegó fue a permitir “negar las exequias eclesiásticas a los que pidieran la cremación de su cadáver por razones contrarias a la fe cristiana” (canon 1184).

Todo ello, por cierto, no deja de ser una interpretación fundamentalista de la idea de la resurrección de los muertos. En la tradición judeo-cristiana se afirma que el hombre “es polvo y en polvo ha de convertirse”. Se oye a diario en los entierros y funerales, citando al Génesis. El destino del género humano es volver a la tierra, sea pudriéndose o mediante la cremación del cadáver. El teólogo Juan José Tamayo añade más, en Para comprender la escatología cristiana (Editorial Verbo Divino. 1993): “(La resurrección de los cuerpos) no puede ser tomada literalmente, sino como el teologal símbolo del triunfo de la vida sobre la muerte”.

Ahora, el prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, el cardenal Müller, nombrado para el cargo por el papa emérito Benedicto XVI y no removido por Francisco pese a ser su principal opositor, produce una regulación meticulosa pese a que todo parecía ya normalizado. Es una demostración de fuerza, como si el conocido como policía de la fe quisiera demostrar que la vieja inquisición existe para prohibir.

La Iglesia romana, con su enorme poder, logró convertir a la Teología en “la emperatriz de las ciencias” hasta muy entrado el renacimiento. Lleva siglos empeñada en desdecirse de aquel (falso) honor. Al margen de las víctimas (Giordano Bruno, Galileo Galilei o fray Luis de León entre las más sonadas: eran “años recios”, se resignó Teresa de Ávila), la prepotencia ensombreció la visión de la humanidad y alcanzó límites tenidos hoy por irreverentes. Por ejemplo, el teólogo capuchino Martin Von Cochem llegó a fijar la altura de las llamas del Infierno, llamando la atención sobre el hecho de que su fuego es más tórrido que el terrenal porque “es Dios quien lo sopla”. Naturalmente, Von Cochem hablaba de la quema de cuerpos. Sin cuerpo físico (los resucitados del padre Astete), no habría nada que quemar. Bonito tema para entretener una tarde.

La Iglesia prohíbe esparcir las cenizas de los difuntos o tenerlas en casa

La Iglesia católica sigue prefiriendo enterrar a los muertos, pero en el caso de que –por razones higiénicas o por la voluntad expresa del finado—se optase por la cremación, prohíbe desde hoy que las cenizas sean esparcidas, divididas entre los familiares o conservadas en casa. Según un documento redactado por la Congregación para la Doctrina de la Fe –el antiguo Santo Oficio– y firmado por elpapa Francisco, la prohibición pretende evitar cualquier “malentendido panteísta, naturalista o nihilista”.

El documento aprobado, que se titula Instruccion Ad resurgendum cum Christo y sustituye a otro de 1963, advierte de que “no se permite la dispersión de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversión de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyería o en otros artículos”. Y va más allá: “En el caso de que el difunto hubiera sido sometido a la cremación y la dispersión de sus cenizas en la naturaleza por razones contrarias a la fe cristiana, se le ha de negar el funeral”. La Congregación para la Doctrina de la Fe justifica la elaboración de un documento así de drástico como reacción a las nuevas prácticas en la sepultura y en la cremación “contrarias a la fe de la Iglesia”.

La conservación de las cenizas en el hogar solo se contemplará “en casos de graves y excepcionales circunstancias”, o cuando una persona lo pida “por piedad o cercanía”, ha explicado el consultor de la Congregación de la Doctrina de la Fe, el español Ángel Rodríguez Luño, en la rueda de prensa de la presentación del documento. Para la Iglesia, “la conservación de las cenizas en un lugar sagrado ayuda a reducir el riesgo de apartar a los difuntos de la oración”. Además, “se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generación, así como prácticas inconvenientes o supersticiosas”.

Según la Congregación para la Doctrina de la Fe, las cenizas deben mantenerse “por regla general en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un área especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesiástica competente. El prefecto de la Congregación, el muy conservador cardenal alemán Gerhard Mueller, llegó a decir durante la presentación del documento: “Los muertos no son propiedad de los familiares, son hijos de Dios, forman parte de Dios y esperan en un campo santo su resurrección”.

Aunque la Iglesia admite que “no ve razones doctrinales” para prohibir la cremación –“la cremación del cadáver no toca el alma y no impide a la omnipotencia divina resucitar el cuerpo”, el secretario de la Comisión Teológica Internacional, Serge-Thomas Bonino, la calificó como “algo brutal”, por tratarse de “un proceso que no es natural, sino que interviene la técnica y que además no permite a las personas cercanas acostumbrarse a la falta de un ser querido”.

Continúan trabajos en área de deslave que dejó dos fallecidas y carros atrapados

Una sombra oscura de humedad en el pavimento y en el parterre entre los kilómetros 5 y 7 de la Panamericana Norte, a la altura de Oyacoto, revelan la magnitud del deslizamiento de tierra, rocas y basura que se produjo luego del torrencial aguacero que se inició a las 20:30 del domingo pasado, en el norte de Quito.

Cerca de 50 vehículos quedaron atrapados entre el material pétreo e incluso la fuerza de la corriente, que bajó por la sinuosa vía, arrastró y causó la muerte de Miriam Oviedo, de 31 años, y de su pequeña Antonella, de 3 años. La madre trataba de poner a buen recaudo a su hija, pues el auto en el que viajaban empezaba a ser arrastrado por el río que bajaba.

 

El coronel Luis Ramos, director nacional de Control de Tránsito y Seguridad Vial de la Policía, indicó que la madrugada de ayer la mayoría de carros fueron retirados del lugar con ayuda manual y mecánica. Dos vehículos todoterreno fueron los más afectados: uno de ellos fue el Chevrolet Vitara, en el que viajaban las víctimas.

Ramos junto con un jefe de Panavial, empresa administradora de la vía, recorrieron ayer los más de dos kilómetros afectados en busca de definir peligros latentes para el tránsito. Rocas casi sueltas en las partes altas del talud, así como materiales de todo tipo en tres quebradas que dan a esta parte de la E-35 es lo que se encontró.

Un funcionario de Panavial explicó que fue basura la mayor parte del material que recogieron desde la madrugada de la carretera. Se presume, dijo, que los efectos de la fuerte lluvia fueron mayores, debido a que en las partes altas de las quebradas que dan a la vía se habría juntado basura y maleza, que hicieron que se retuviera el agua y luego bajara de forma violenta por el cauce natural.

El alcalde de Quito, Mauricio Rodas, informó que los pluviómetros con los que ahora cuenta el Municipio, en Oyacoto, marcaron en esta lluvia el triple del volumen de precipitaciones respecto a lo que normalmente cae en ese sector.

Junto a los problemas en la Panamericana, ocho casas en el sector de Carapungo y una en San Miguel del Común recibieron ayuda del Municipio, una vez que reportaron afectaciones por la intensa lluvia.

 

Al recorrer las partes altas en esta vía, piedras, lodo, ramas y desperdicios de todo tipo es lo que quedó, por ejemplo, en las calles de la comunidad de San Miguel del Común.

Allí José Bahamontes, con la ayuda de una pala mecánica, trataba de limpiar la tierra y piedras que se llevaron la puerta de su taller. Afirmó que no es la primera vez que sucede esto y apunta hacia las casas que están más arriba a su terreno, en Calderón, cuyos habitantes, dijo, rellenan quebradas y botan basura sin control.

Desde el Municipio de Quito se indicó que técnicos están evaluando los taludes construidos en Oyacoto, para determinar una posible inestabilidad y así tomar las medidas que correspondan. Rodas señaló que parte de las afectaciones está en las geomembranas que habían sido colocadas para evitar caídas de tierra.

Maquinaria y funcionarios del Ministerio de Transporte, Panavial, y el Municipio colaboraron en la remoción de material y limpieza de la vía.(I)

Así reaccionó Rafael Correa ante reclamo de damnificados en Manta. Video

El reclamo de un grupo de damnificados por el terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter el pasado sábado, terminó en una advertencia del presidente de la República Rafael Correa, quien recorría en ese momento las calles de la parroquia Tarqui en Manta (Manabí).

Una transmisión de Canal Uno mostró a los damnificados que pedían agua a gritos, cuando pasó junto a ellos el mandatario, que recorría la zona afectada tras el desplome de varias viviendas. Ocurrió el jueves y las imágenes también circularon en redes sociales.

Correa empezó a explicar a los damnificados cómo estaba organizada la entrega de agua y víveres, pero como seguían los reclamos, pidió que no lo interrumpan y les dijo: “A ver señores, estamos en emergencia nacional. Aquí nadie me pierde la calma, nadie grita o lo mando detenido, sea joven, viejo, hombre o mujer. Nadie me empieza a llorar ni a quejárseme por cuestiones que falten, a no ser seres queridos que hayan perdido”.

 

Enseguida el gobernante agregó: “Ya viene el agua, eso no hay problema. Tenemos decenas de tanqueros en buques que vienen con miles de galones, ya vienen también los víveres, tampoco hay problema en eso. Esperen un poquito”.

En las imágenes del reportaje de televisión se ve luego a Correa explicar a los damnificados, usando un megáfono, la situación de rescate y entrega de ayuda humanitaria. (I)