4 ejercicios para tener gluteos firmes

¿Quieres tener un trasero más firme y levantado? Si la naturaleza no te dio este regalo desde que naciste, hay ejercicios que pueden ayudarte a mejorar la apariencia de tus glúteos. ¡Sigue leyendo y anímate a practicarlos!

No nos digamos mentiras: todas las mujeres cuando nos probamos unos pantalones nuevos, miramos en el espejo a ver cómo se ven los glúteos. El trasero es sin duda una especie de sello femenino y es ideal que sea redondo y firme. A los hombres los ojos se les van detrás de los traseros grandes y perfectos. Si no tienes un trasero como el que siempre soñaste, puedes hacer ciertos ejercicios que te ayudarán a que se vea más prominente y firme. Si por el contrario, fuiste bendecida por los genes y ya tienes unos glúteos redondos y duros, estos ejercicios te ayudarán a mantenerlo.

Algo que debes considerar son: tu edad y tu constitución física, ya que determinan también el éxito de los resultados. Por eso te aconsejo que te pongas metas realistas de acuerdo a tu caso (si tienes más de 40 años tu trasero ya no se verá como uno de 20, pero igual puede verse bien).

Sea como sea, nadie pierde. Practica los siguientes ejercicios para los glúteos y verás cómo con el tiempo, vas a notar los cambios.

1. Subir escaleras, montañas, lo que sea

 

Runner athlete running on stairs.

 

Incluso, si vas al gimnasio, puedes caminar inclinando la máquina trotadora o de correr en un ángulo que simule que subes una montaña. La máquina elíptica es igualmente recomendable para fortalecer los glúteos. El subir escaleras es excelente también para tener unos glúteos envidiables.

2. Sentadillas

healthy body woman set

Los expertos en ejercicios coinciden en que las sentadillas son uno de los mejores ejercicios para fortalecer los glúteos, las caderas, y los muslos. Para hacer sentadillas:

  • Párate con tus pies paralelos y abiertos a la distancia de tus hombros
  • Despacio, baja las caderas como si te fueras a sentar. Asegúrate de que al inclinarte, tus rodillas no pasen por encima de los dedos de tus pies.

La clave es presionar con los pies y apretar los glúteos cada vez que vuelvas a la posición inicial. Existen otras variaciones como hacer las sentadillas con los pies apuntando hacia afuera, lo cual es bueno para los abductores (los músculos que se encuentran en la cara interna del muslo).

Además se pueden hacer sentadillas “saltando”. Si decides hacerlas, la única diferencia es que debes saltar al volver a la posición inicial.

3. Zancadas

healthy body woman setComo su nombre lo indica, las zancadas consisten en dar pasos largos mientras te mantienes en tu sitio, doblando las rodillas. Para hacer zancadas:

  • Párate con tus pies paralelos y separados como el ancho de tus caderas.
  • Toma un paso gigante hacia delante o hacia atrás.
  • Poco a poco baja tu cuerpo, doblando las dos rodillas (una adelanta, otra atrás). No dobles las rodillas más de 90 grados.
  • Mantén tu rodilla delantera alineada con tu tobillo delantero.
  • Vuelve a la posición inicial y repite alternando tus piernas o haciendo series con la misma pierna para mayor efectividad.

4. Puentes

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Como su nombre lo indica, este ejercicio, que parte de una pose del yoga, consiste en simular un puente con tu cuerpo. Para hacerlos:

  • Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies en el piso, separados al ancho de las caderas.
  • Levanta tu espalda del piso muy despacio (vértebra por vértebra, empezando por abajo) apretando los glúteos y la parte trasera de los muslos hasta que se forme una línea diagonal desde tus hombros a tus rodillas.
  • Regresa a la posición inicial lentamente.

Recuerda que si hace mucho no haces ejercicio debes empezar despacio. Consulta con tu médico o con un entrenador profesional si tienes dudas sobre estos ejercicios para fortalecer tus glúteos.

 

¿Es esto cara de orgasmo? Vídeo

La web Cut, responsable de los populares vídeos en los que se muestra en un minuto la evolución de los cánones de belleza en distintos países del mundo, ha lanzado un vídeo en su canal de YouTube en el que pide a 100 personas recrear su cara de orgasmo, que lleva más de 350.000 reproducciones en un par de días.

Aunque no llegan al mítico escándalo de la escena de Meg Ryan en Cuando Harry encontró a Sally, sus interpretaciones han dejado a algunos preguntándose en los comentarios de las redes sociales de Cut si esto es realmente la cara de orgasmo y sobre si hombres y mujeres saben fingirlos igual de bien.

Los quistes en los senos – ¿Son cáncer?

Si escuchar la palabra “quiste” te genera miedo automáticamente, entonces te va a dar pánico cuando encuentres alguno en tus senos. No te preocupes, los quistes en los senos son muy frecuentes y la mayoría son benignos.

Si tienes entre 30 y 50 años, es muy común que encuentres uno que otro quiste en tus senos. Los quistes son pequeños bultos llenos de líquido que se forman cuando se bloquean las glándulas mamarias.

Algunos son tan pequeños que no los puedes ver ni sentir, pero la mayoría los descubres cuando sientes una bolita que puede ser suave o firme adentro de tu seno, o cuando sobresalen. Generalmente los quistes aumentan de tamaño y pueden doler un poco unos días antes de la menstruación, durante el síndrome premenstrual (SPM), y este es el momento en que los puedes identificar más fácilmente. Después de que se termina tu período, los quistes vuelven a su tamaño normal y ya no están tan sensibles.

Es normal que te asustes al sentir un bulto extraño en alguno de tus senos. Lo primero en lo que piensas es cáncer. Pero generalmente no son motivo de preocupación ya que típicamente los quistes en los senos son benignos, y muchos se deshacen solos con el tiempo. Incluso puedes estar tranquila si llegas a sentir muchos quistes al mismo tiempo; a esto se le llama senos fibroquísticos que es una condición también bastante común y normal.

Los quistes en los senos casi nunca necesitan tratamiento a menos que sean muy grandes y te molesten o te duelan demasiado. En esos casos tu ginecólogo puede drenarlos usando una aguja muy delgadita. Si definitivamente un quiste está creciendo más de lo normal o provocándote mucho dolor e incomodidad, puede ser extirpado con una operación, pero esto sucede rara vez. Y para los síntomas, aunque se desconoce el mecanismo preciso, se piensa que el disminuir el consumo de cafeína (incluyendo el chocolate) puede ayudar; también se recomienda limitar el consumo de salpara retener menos líquidos y podrías probar tomar el aceite de onagra (primrose oil en inglés) que se vende sin necesidad de receta y que proporciona ácido linoléico.

Los estudios diagnósticos más útiles son el examen clínico, el ultrasonido y el drenaje con una aguja muy delgada. La citología (cuando se envía el líquido del drenaje al laboratorio). Ocasionalmente la mamografía o mamograma, cuando se está descartando otro problema.

Ahora, el hecho de que puedes estar tranquila si tu médico te dice que tienes quistes en los senos no quiere decir que te puedes olvides de ellos por completo. Es importante que te examines tus senos con regularidad para identificar cambios en la forma, en la consistencia y en el tamaño de los quistes que ya tienes identificados o si te aparecen otros quistes o bultos. ¿Cómo lo haces? Mediante un autoexamen de los senos, una técnica mediante la cual palpas tus senos para identificar cualquier cambio en ellos. Algo parecido a la revisión de los senos que te hace tu ginecólogo cuando lo visitas para tu chequeo regular.

Los autoexámenes son muy importantes para identificar a tiempo cualquier cambio extraño en tus senos. Si descubres algo que te preocupa debes informarle a tu ginecólogo de inmediato para que él o ella te examine y determine si es algo normal o si es necesario hacer más estudios. Así los puedes tener todo bajo control.

La solución está en tus manos. Aprende a hacerte un autoexamen de los senos y así ya no te mueres del miedo por los quistes.

Para hacer ejercicio, hay que aprender a respirar

La respiración es ese amigo invisible que te permite hacer todo que quieres. Si eres deportista o haces ejercicio con frecuencia sé que sabes la importancia de la respiración en cualquier tipo de actividad física. Si te cuesta trabajo respirar a la hora de hacer algún ejercicio, sigue leyendo este artículo, encontrarás algunos consejos que te ayudarán a mejorar tu respiración mientras estás en movimiento.

A los pocos minutos de haber empezado a hacer ejercicio ¿sientes que te falta el aire y que tu respiración se vuelve más agitada? ¿Te sientes agotado(a) cuando no llevas ni media hora de hacer ejercicio? Si este es tu caso, quizá el problema no radica en que no estés “en forma” o que tu estado físico no esté bien. Quizá el agotamiento y el cansancio que sientes sea causado porque no sabes respirar bien. Cuando no respiras correctamente, tu cuerpo no obtiene el oxígeno que necesita para moverse. Desde luego, si tienes síntomas y ante la duda, siempre es importante consultar al médico.

Pero todos sabemos que la respiración correcta es fundamental a la hora de hacer ejercicio. Muchas personas no pueden practicar deportes tan sencillos como trotar, nadar o  caminar simplemente por que nunca han aprendido a respirar correctamente, o al menos, no pueden desempeñarlos tan bien como podrían. La respiración del día a día no es igual que aquella que requieres cuando te ejercitas.

Para muchas personas, la respiración es sólo una cuestión de inhalar y exhalar aire. Pocas veces están concientes del poder de la respiración no sólo a la hora de ejercitarse, sino en su vida diaria. La respiración es tan importante, que existen actividades físicas como el yoga que fijan gran parte de su atención en ella. El yoga le da gran importancia a aprender a respirar ya que ésta te ayuda, no solamente, a controlar tu cuerpo sino también tu mente.

¿Es posible aprender a respirar?

Cuando hablo con algunas personas acerca de aprender a respirar, esto les parece verdaderamente extraño ya que se tiene la idea de que respirar es algo que se hace de forma natural. En términos generales esto es cierto. Sin embargo, no es lo mismo respirar cuando vas a hacer ejercicio.  A continuación te doy tres consejos sencillos para que prepares y acostumbres a tu cuerpo a que respire correctamente. En la medida que conozcas y cuides tu respiración te darás cuenta como cambia tu desempeño físico.

1. Sé consciente de tu respiración

El primer consejo y el más sencillo de todos es que aprendas a ser consciente de tu respiración. Respira lentamente y presta atención en la forma en que el aire entra en tu cuerpo y cómo se desplaza dentro de él. Mentalmente sigue el camino que el aire recorre desde tu nariz hasta que llena tus pulmones y recorre todo tu cuerpo. Haz lo mismo cuando el aire va saliendo lentamente. Trata de disminuir el ritmo de tu respiración, de esta manera tanto tu cuerpo como tu mente podrán enfocarse en el bienestar que siente tu cuerpo con la llegada del oxígeno.

2. Inhala por la nariz y exhala por la boca

Habitualmente inhalas y exhalas el aire por la nariz, pero intenta ahora el siguiente ejercicio inhalando por la nariz y exhalando por la boca. Para que este ejercicio de respiración sea más efectivo, intenta relajar los músculos de tu cuello y de tus hombros. Ahora respira por la nariz por dos segundos manteniendo la boca cerrada. Exhala el aire en cuatro segundos a través de tu boca. Para obtener mejores resultados, cuando exhales presiona tu boca como si fueras a dar un beso hacia fuera, de forma exagerada.

3. Llena el diafragma

¿Recuerdas que te aconsejé estar consciente de tu respiración? Ahora llegó el momento de ver como el aire llega más allá de los pulmones. Sé que vas a disfrutarlo. Busca un sitio cómodo y tranquilo en donde puedas recostarte. Además necesitarás un cojín o una almohada para ponerla debajo de tus rodillas. Para hacer este ejercicio debes acostarte sobre tu espalda dejando tus rodillas dobladas y la almohada debajo de ellas. Pon una mano en tu abdomen (la barriga) y la otra en el pecho. Haz que el aire llene tu abdomen, mientras que mantienes quieto el pecho. Haz esta respiración en tres tiempos. Exhala el aire por la boca en 6 tiempos (en forma de beso exagerado) manteniendo los músculos del estómago apretados. La barriguita baja su nivel, pero el pecho no se mueve.

Pon en práctica lo que aprendiste

Cuando aprendes nuevas técnicas, te das cuenta cuan importante es aprender a ser consciente de la respiración. Quizá te des cuenta que ya no sientas la sensación de ahogo y fatiga que experimentabas antes. Además de los ejercicios de respiración, no te olvides de ayudarte de otras maneras. Si tu cuerpo funciona adecuadamente, podrás fijar tu mente en la respiración.

  1. Antes de cualquier actividad física recuerda tener un buen calentamiento y estiramiento de tus músculos.
  2. Comienza ejercitándote por un tiempo adecuado. No vayas más allá de lo que tu cuerpo puede resistir. Si tu meta es 1 hora al día, comienza con 20 o 30 minutos, mientras que tu cuerpo comienza a acostumbrarse. Incrementa algunos minutos gradualmente. (Si tienes 40 años o más y no has hecho ejercicio durante mucho tiempo, consulta a tu médico antes de iniciar un plan de ejercicio vigoroso).
  3. Comienza con dos días a la semana, si sientes que tu cuerpo reacciona adecuadamente sigue con 3 y así sucesivamente hasta que logres alcanzar tu meta.
  4. Date cuenta que cuando comienzas una actividad, inicias lentamente y luego el ritmo se puede ir incrementando. Para finalizar intenta seguir el mismo patrón. No termines la actividad intempestivamente, trata de bajar el ritmo progresivamente.

Algo tan sencillo como la buena respiración puede ayudarte a mejorar la forma como te ejercitas. El aprender a controlar tu respiración no sólo te ayudará a tener un desempeño físico adecuado, sino que te ayudará  a controlar el estrés. Ya verás todos los beneficios que puedes obtener de una buena respiración.

Siete maneras de curar la migraña

La migraña es un dolor de cabeza tan fuerte que solo quienes la padecen saben de qué se está hablando. Se produce por la dilatación de las arterias situadas en el cráneo. Cuando hay un episodio fuerte de migraña el dolor se concentra en una parte específica de la cabeza pero también se presentan al mismo tiempo síntomas como dolor al mover las pupilas, los sonidos y las voces de otros se hacen estridentes, las luces parecen ser más brillantes. En algunas ocasiones puede incluso generar nauseas.  

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Las causas de este dolor de cabeza son desconocidos y no hay tratamientos definitivos. Se considera que puede generar por herencia, por estrés, ansiedad, por la ingestión de alcohol, por la falta de sueño o por cambios hormonales.

Este dolor puede empezar desde los diez años de edad y a veces desaparece después de los 50. Se presenta sobre todo en mujeres. En Colombia alrededor de cinco millones de personas sufren de ésta enfermedad, de los cuales el 70 % son mujeres y el 30 % son hombres. Dependiendo de su intensidad, puede llevar a su víctima a la incapacidad.

Estas son siete alternativas que le ayudarán a quitar ese terrible dolor de cabeza:

  1. Tratamiento no farmacológico: La relajación, la retroalimentación positiva o negativa de estímulos sensoriales, el manejo del estrés y la terapia cognitiva pueden ser efectivos. También conviene hacer ejercicio y mejorar los hábitos de sueño y alimentación.
  2. Tratamiento farmacológico: La Asociación Colombiana de Neurología recomienda un tratamiento farmacológico que está encaminado a disminuir el número, la intensidad y el uso de remedios en fase aguda. Estos se prescriben con relación a la frecuencia y discapacidad del dolor y se utilizan al menos durante seis meses.
  3. Inyecciones de Toxina botulínica: Las inyecciones de toxina botulínica se usan para frenar los espasmos musculares causados por mensajes químicos que son enviados a los músculos desde los nervios. La toxina botulínica ha sido usada de manera segura en miles de personas por más de diez años. Hay evidencia científica que respalda sus beneficios en casos de migraña crónica refractaria, es decir, aquella que no cede con nada.
  4. Tratamiento biológico: El péptido relacionado con el gen de la calcitonina (PRGC) es la isoforma más abundante y se encuentra en varias áreas del sistema nervioso central y el periférico. El gen actúa en una intersección crítica entre los estímulos periféricos disparadores de la migraña y la modulación central del dolor. Hay dos estudios en fase III de investigación que han demostrado que algunos anticuerpos monoclonales serían efectivos contra la migraña.
  5. Terapia con estimuladores: La estimulación electromagnética de algunas áreas del cerebro ha mostrado beneficios en ciertos tipos de migraña, como la crónica. La terapia conocida como estimulación magnética transcraneal (TMS por sus siglas en inglés) bloquea la onda de excitación neuronal, un sistema biológico a través del cual las neuronas emprenden la actividad no deseada, interrumpiendo así la migraña.
  6. Intervención Interdisciplinaria: De acuerdo con el doctor Carlos Francisco Fernández, la intervención simultánea de la migraña desde distintas disciplinas tiene mejor pronóstico.
  7. La cirugía de la migraña: Surge en el año 2000 por un equipo de cirujanos y neurólogos de la Case Western University de Cleveland (EEUU). Desde entonces se han realizado estudios sobre la eficacia de esta cirugía que demuestran que el 35 % de los pacientes experimentan un alivio completo de los ataques, y otro 57 % reporta una reducción significativa de más de la mitad en los ataques de migraña padecidos a lo largo del año. El Doctor Rodrigo Soto Pareja, cirujano plástico y representante del Centro de Cirugía de Migraña en Colombia, afirma que “El procedimiento consta de un proceso de cinco pasos en el que se identifica previamente si la cirugía será exitosa o no; la cirugía se realiza de forma ambulatoria, tiene una duración de una hora, una rápida recuperación para el paciente y un impacto impresionante en su calidad de vida.”

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Prevención

Para prevenir los episodios de migraña los expertos hacen varias recomendaciones en cuanto a la alimentación. Se debe evitar consumir alimentos con tiramina y nitritos, ya que estas sustancias pueden liberar dentro del cerebro noradrenalina, la cual puede ocasionar dolores de cabeza. Hay varios alimentos típicos que contienen tiramina o nitritos como las berenjenas, las papas, las salchichas, el tocino, el jamón, la espinaca, el azúcar, el queso curado, la cerveza y el vino tinto.

También se debe evitar consumir bebidas o alimentos demasiado dulces. El azúcar necesario en el organismo se puede adquirir a través de frutas.

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Uno de los principales factores desencadenantes de las migrañas es la deshidratación. Debido a que el organismo necesita mucha agua al día, el cuerpo responde a la falta de agua causando dolor y malestar. La deshidratación también produce otros síntomas como la fatiga, la debilidad muscular y mareos. La mejor forma de mantenerse hidratado es tomando agua pura. Otras bebidas que también pueden ayudar y son aquellas que no contengan cafeína y que tengan poca (o nada de) azúcar o edulcorantes artificiales.

Además de la alimentación, se debe evitar estar expuesto durante largos periodos de tiempo a luces muy brillantes y/o ruidos muy fuertes. Así mismo es necesario tener en cuenta que un cambio repentino de temperatura puede generar dolores de cabeza.

Pese a mantener todos estos cuidados, los dolores de cabeza se pueden producir, por eso también es importante no dejar que el dolor avance y tomar medicamento, recetado por su médico, de modo que la migraña no llegue al punto de llevarlo a la incapacidad.

Caminar ayuda a preservar la memoria

No sólo los juegos de ingenio ayudan a mantener activo nuestro cerebro. Unas investigaciones detectaron que caminar entre 9 y 15 kilómetros (entre 5 y 9 millas) por semana puede ayudarnos a preservar la memoria y a evitar enfermedades cerebrales que pueden presentarse con la edad. ¿Ya te estás preparando para salir a caminar?

Si eres de los que cree que pasar horas haciendo crucigramas y ejercicios mentales te ayuda a agilizar y a mantener activa tu memoria, he aquí una nueva actividad que puede contribuir a lograr ese objetivo y, si la practicas, también te ayudará a mantenerte saludable. ¿Por qué? Porque se trata simplemente de caminar; pero específicamente, caminar entre 9 y 15 kilómetros (5 y 9 millas) por semana.

¡Así es! Un ejercicio tan sencillo como caminar, que trae enormes beneficios físicos, también es bueno para tu memoria. Los datos surgen de un estudio publicado en la revista Neurology, según el cual unos investigadores de la Universidad de Pittsburgh liderados por Kirk I. Erickson detectaron que la materia gris del cerebro no se reduce cuando se realiza dicha cantidad de ejercicio.

Aunque se trata de un estudio por observación, los investigadores concluyeron que mientras más se camina, más materia gris se tendrá luego de una década o más, en las regiones del cerebro que son esenciales para el conocimiento.

Además, destacaron que la relación entre caminar y el volumen de la materia gris parece darse sólo en personas que caminan con regularidad distancias relativamente grandes, que equivalen de 9.6 kilómetros a 14.5 kilómetros por semana. Por el contrario, el sobre exigirse y caminar más de la cuenta no demostró tener más beneficios cognitivos (para la mente y el pensamiento).

Del mismo modo, el caminar también puede fomentar la conectividad de los circuitos cerebrales, que tiende a reducirse a medida que envejecemos. Esa conectividad es la que nos permiten realizar las acciones cognitivas cotidianas, como manejar un coche. Eso halló otro estudio, en este caso dirigido por Arthur F. Kramer, de la Universidad de Illinois, y publicado en la revista Frontiers in Aging Neuroscience. Así se suman más evidencias de cómo el ejercicio físico ayuda a mantener la buena salud del cerebro.

Beneficios para la mente y el cerebro

Realizar alguna actividad entre 30 y 60 minutos por semana permite, entre otras cosas:

  • Mantener las capacidades de pensar, razonar y aprender, en personas sanas

¿Por qué ocurre esto? Una hipótesis indica que la actividad física parece mantener el flujo sanguíneo necesario para que el cerebro funcione como corresponde y, de ese modo, nos permita desempañarnos normalmente.

Otros beneficios para la salud

¿Sabías que caminar, además, tiene muchos otros benefic cular de piernas y el abdomen, reducir el estrés y la tensión, disminuir el dolor artrítico y detener el deterioro del tejido de los huesos.

¿Y tú, cuánto caminas a diario? ¿Qué esperas, necesitas más excusas para empezar a caminar regularmente?

6 causas por las que puedes sangrar después de una relación sexual

El sangrado vaginal después de una relación sexual es bastante común: aproximadamente 1 de cada 20 mujeres lo experimentan. Las relaciones muy intensas, el exceso de fricción o la falta de lubricación son causas frecuentes que no representan un problema de salud serio. Pero hay otras que sí son peligrosas y que requieren atención y tratamiento médico inmediato. Aquí te decimos cuáles son.

Después de un encuentro amoroso con tu pareja te diste cuenta de que sangrabas ligeramente, pero hace días que pasaste tu período. El sangrado se contuvo pronto pero aún así, te quedaste preocupada. Si no es la menstruación, ¿qué pudo ser?

Por lo general, el origen del sangrado vaginal proviene del cérvix (o cuello del útero), el extremo inferior y más estrecho del útero, especialmente en las mujeres que están en sus años fértiles (antes de la menopausia).  Aunque el cérvix esté perfectamente saludable, cierto grado de fricción durante el acto sexual puede hacerte sangrar. Si ése es el caso, no hay razón para que te preocupes. Tampoco si la causa es la falta de lubricación.  La solución es dedicar un poco más de tiempo a la estimulación antes de la penetración y/o usar un lubricante. Pero el sangrado puede tener otras causas más serias. Entre ellas se encuentran:

1. Una enfermedad de transmisión sexual (o ETS).  Dos enfermedades de este tipo, muy comunes, son la gonorrea y la clamidia. Ambas pueden hacerte sangrar después de la relación sexual. El sangrado también puede coincidir con secreción vaginal, irritación en el canal de la vagina, o sensación de ardor al orinar. En ambos casos el tratamiento es a base de antibióticos, seguido de medidas preventivas, como la práctica de sexo seguro.

2.  Vaginitis.  Se trata de una inflamación en la vagina que puede tener diferentes causas (infección por bacterias, hongos, parásitos como las tricomonas; una reducción de los niveles de estrógeno después de la menopausia; o una reacción a alguna sustancia que te irrite). La vaginitis puede causar un sangrado ligero que se empeora después de las relaciones. El tratamiento de la vaginitis depende de la causa. Si se trata de una infección, tu ginecólogo o tu médico podría recomendarte cremas o supositorios vaginales y/o medicamentos orales para tratarla. Si es falta de lubricación, te podría recomendar un lubricante o una crema o anillo con hormonas para aplicación local. Si es reacción a una sustancia como el detergente o el jabón (cambiarlo).

3. Cervicitis. La inflamación de la cérvix (o cuello del útero), además de sangrado después de las relaciones, puede detectarse por la presencia de una secreción amarilla o grisácea, maloliente, así como de dolor al orinar.  Una de las causas más comunes de la cervicitis es una reacción alérgica al látex o a un espermicida, aunque también puede tratarse de una infección viral o bacteriana. Tu médico puede ayudarte a determinar la causa e indicarte el tratamiento. Si se trata de una alergia, tu pareja puede cambiar a otro tipo de condón que no sea de látex y/o puedes usar otro espermicida.

4. Enfermedad pélvica inflamatoria. Ocurre cuando las bacterias se movilizan desde la vagina o el cérvix hasta el útero, las trompas de Falopio, los ovarios o la pelvis. Muchos casos de enfermedad pélvica inflamatoria (EIP) se deben a las mismas bacterias que causan la clamidia y la gonorrea. Pero no todas los casos de EIP se producen por una enfermedad de transmisión sexual. Muchas veces se producen por bacterias que viven normalmente en el canal vaginal o que entran a éste por varios medios (entre ellos, la relación sexual). En muchas ocasiones no dan síntomas.  El sangrado después de las relaciones puede ser una señal de aviso.  Es importante tratar la EIP a tiempo mediante antibióticos ya que si no se trata y la infección se prolonga, puede afectar tus órganos reproductivos y causarte infertilidad.

5. Endometriosis. Es una condición dolorosa en la que el tejido que recubre el útero crece fuera de éste.  Un sangrado entre ligero y moderado puede ser uno de sus síntomas, además de períodos muy dolorosos e intensos, dolor en la pelvis, en la parte baja de la espalda y también al defecar. Es importante tratar la endometriosis pues puede causar infertilidad.

6.  Cáncer cervical. Si te haces la prueba citológica regularmente (el Pap o Papanicolau), y ha resultado negativa,  es poco  probable que ésta sea la causa de tu sangrado. Pero no te confíes, especialmente ya estás en la menopausia. Lo mejor es consultar con el ginecólogo y descartar la presencia de células cancerosas en el cérvix.

Sangrar después de una relación sexual puede tener otras causas, como la presencia de pólipos o que la mujer esté recibiendo terapia de reemplazo hormonal.  Pero las seis que te mencionamos anteriormente requieren atención médica inmediata.  No te quedes con la duda si encuentras sangre después de una relación sexual y esto se repite con frecuencia.  Los síntomas son precisamente señales de aviso que no debes ignorar. Haz una cita con tu ginecólogo(a) para que se establezca la causa exacta y para ponerle solución cuanto antes.

Gases intestinales: ¡Todos los tenemos!

Entrevista con la Dra. María Vazquez Roque, gastroenteróloga de la Mayo Clinic, sobre los molestos gases intestinales (la flatulencia).

¿Quién los padece? Es normal producir gases en el tracto intestinal. Todos lo hacemos.

¿Qué los causa? Entre las causas se encuentran las bacterias que viven en el tracto intestinal, ciertos alimentos como el brócoli o brécol y otros vegetales verdes, la intolerancia a la lactosa y otros trastornos del tracto gastrointestinal.

¿Tienen remedio? Algunas estrategias para reducir los gases incluyen hacer cambios en la dieta, consumir probióticos (bacterias buenas) para modificar la flora intestinal, no mascar chicle, y procurar no tragar mucho aire al beber. Si viene acompañado de diarrea puede ser síntoma de unainfección gastrointestinal o un exceso de bacterias en el intestino y es aconsejable ver a un gastroenterólogo para recibir el diagnostico y el tratamiento.

El sexo: un gran aliado para la buena salud de las mujeres

No importa si eres joven o no, o si estás en la menopausia. El sexo es saludable para las mujeres de todas las edades. Esto encontró un estudio llevado a cabo por unos investigadores australianos. No dejes de leer para que te enteres de los inmensos beneficios del sexo para la salud de las mujeres.

El ejercicio es importante para mantenerse sano y resulta que el sexo lo podría ser también para las mujeres aún en la menopausia. Si bien se suele considerar que la sexualidad femenina es más importante en algunos momentos de la vida, un grupo de investigadores australianos realizó un estudio que les permitió romper con este mito y descubrió que la satisfacción sexual está directamente asociada con un mayor bienestar general y con una amplia vitalidad en todas las etapas de la mujer, ya sea antes o después de la menopausia.

Para medir la satisfacción o falta de satisfacción, los investigadores tomaron en cuenta la frecuencia de los encuentros sexuales considerados como satisfactorios, por un grupo de mujeres de entre 20 y 65 años. Esto se realizó considerando que muchas mujeres mantienen una vida sexual activa pero no están contentas con ella.

Al hablar con las mujeres que no estaban satisfechas, notaron que los problemas sexuales se concentraban en la falta de deseo e interés o en la pérdida del gozo y del placer. Por su parte, las mujeres con una vida sexual plena mostraron una vitalidad y bienestar marcadamente superior.

Como te contamos en uno de nuestros informes especiales, el mantener y disfrutar de una buena vida sexual tiene varios beneficios para la salud, comenzando por que te ayuda a estar en forma: es una buena alternativa de quemar calorías, de hecho, se estima que con media hora de sexo puedes quemar 85 calorías o más.

Otros beneficios que el sexo puede brindarle a tu salud incluyen:

  • Reduce el estrés, ya que cuando tienes un orgasmo se liberan grandes cantidades de la hormona oxitocina (que hace que te sientas revitalizado y dejes a un lado tus preocupaciones) y aumenta la producción de endorfina (una hormona conocida por mejorar el estado de ánimo).
  • Controla el dolor, por ejemplo los dolores de cabeza, ya que al tener un orgasmo tu cuerpo libera la oxitocina y aumenta la endorfina, haciendo que la sensación de dolor disminuya.
  • Incrementa tus defensas. Algunos estudios demuestran que, como durante el sexo hay un intercambio de bacterias, aumenta el desarrollo de anticuerpos y la actividad del sistema de defensas del organismo.
  • Ayuda a dormir mejor, también gracias a la liberación de oxitocina.
  • Ayuda a controlar la orina, ya que fortalece los músculos pélvicos. Muchas mujeres tienen problemas para controlar la orina, lo que se conoce como incontinencia, ya sea luego de un parto o por la edad. Para resolverlo se recomiendan los denominados ejercicios de Kegel, que involucran los mismos músculos que utilizas cuando tienes relaciones sexuales.
  • Puede mejorar la postura, ya que fortalece los músculos abdominales y los glúteos, que sostienen la espalda.

Ahora que conoces estos beneficios, es tiempo de erradicar esos falsos conceptos que circulan sobre el sexo y la actividad sexual, que a veces hasta pueden generar problemas para las mujeres.

Si bien es común que puedas tener problemas sexuales en algún momento, estos no deberían durar más de algunas semanas o meses ni generar angustia (para ti o para tu pareja). Toma nota de ellos para que puedas enfrentarlos y encontrar soluciones:

Estos problemas pueden tener causas físicas  (como diabetes, trastornos nerviosos o problemas hormonales) o psicológicas (como depresión o traumas sexuales en el pasado). Cualquiera que sea la causa, puedes buscar ayuda especializada en esas áreas para poder dejar esos problemas atrás y hacer del sexo una experiencia placentera que puedas disfrutar.

Los prejuicios también pueden jugar en contra de tu actividad sexual. Si esto te pasa, luego de leer esta columna ya puedes comenzar a olvidarte de ellos y a disfrutar de una vida sexual plena, o busca ayuda, si necesitas. Y a partir de ahora, recuerda que el sexo es bueno para tu salud, disfrútalo.  Eso sí, hazlo responsablemente: practica sexo seguro para protegerte de las enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Cuidado ! Los efectos del estrés en el cuerpo

Cuando el estrés no dura mucho tiempo, te llena de energía y emoción, y te sientes listo para dar la pelea. Pero cuando el estrés dura más de lo necesario, te empiezas a cansar de sentirte todo el tiempo en actitud de batalla y los efectos en tu cuerpo pueden ser muy peligrosos

“Luchar o huir”, así se llama la reacción más común de nuestro cuerpo frente a una situación estresante. El cuerpo está diseñado para que al percibir una amenaza o un riesgo, se prepare para, literalmente, dar la pelea y alejarse del peligro.

¿Cómo se prepara el cuerpo? El hipotálamo, una pequeña parte de tu cerebro, activa una alarma que combina señales nerviosas y hormonales. Por un lado, los circuitos nerviosos se encargan de aumentar tu sensación de alerta, enfocar tu atención, reducir la sensación de dolor, controlar el hambre, el sueño y hasta los deseos sexuales.

Por otro lado, tus glándulas suprarrenales reciben la orden de liberar hormonas: Cortisol y Adrenalina. El cortisol, que es la hormona del estrés, agudiza tu sistema inmunológico y aumenta la cantidad de combustible en la sangre (carbohidratos, glucosa y grasas) necesario para reaccionar al estrés. La adrenalina aumenta los latidos del corazón, eleva la presión de la sangre y aumenta la producción y utilización de energía.

La reacción del cuerpo al estrés de corto plazo puede ser beneficiosa ya que mantiene el balance interno o la autorregulación del cuerpo (homeostasis), además de fortalecer el Sistema Nervioso Simpático (SNS). Incluso, se dice que la sensación de estrés puede ser emocionante, por eso hay muchos “fanáticos de la adrenalina”. Esto se debe a que durante este proceso se genera una sensación de bienestar físico al concentrar toda la energía del cuerpo en estar listo para actuar rápidamente.

Por lo general,  esta reacción se regula automáticamente. Cuando el cuerpo deja de percibir una amenaza, la alarma se desactiva, el cuerpo se relaja, deja de generar hormonas, tu corazón vuelve a latir normalmente, etc.

Pero cuando tu cuerpo está permanentemente enfrentando situaciones estresantes, la alarma permanece activa y tu cuerpo funciona todo el tiempo en estado de alerta. Imagínatelo: es como si te prepararas para una pelea que nunca sucede. Finalmente tu cuerpo termina acumulando energía y trabajando innecesariamente, y eso hace que te pongas tenso, ansioso o preocupado.

La constante activación nerviosa y la sobreproducción hormonal desgasta y deteriora el cuerpo, y puede generar diferentes problemas de salud como los siguientes:

  • Debilitamiento del Sistema Inmunológico, aumenta tu vulnerabilidad a las infecciones

El estrés también puede empeorar otros síntomas y otras enfermedades como el cáncer y la diabetes. Además, puedes hacer que la persona adopte comportamientos compulsivos como el uso de drogas, el exceso de alcohol o el cigarrillo, y que coma más de lo necesario. Estos comportamientos no sólo no te alivian el estrés, sino que además te meten en un círculo vicioso que cuesta mucho trabajo romper.

Por eso, es buena idea buscar ayuda para manejar los niveles de estrés y encontrar un punto medio para que no afecte seriamente tu salud.