Trump «monta» en colera contra un famoso músico

Trump «monta» en colera contra un famoso músico

Donald Trump generó nuevamente controversia esta semana al responder con dureza a las críticas hechas por el músico Jack White, exlíder de The White Stripes, sobre las nuevas remodelaciones en la Oficina Oval.

White calificó el cambio decorativo como “vulgar”, describiéndolo como “un vestidor lleno de dorados, como de luchadores profesionales”, luego de que se viralizara la publicación en redes que mostraba la nueva ambientación dorada en el despacho presidencial.

La reacción del entorno de Trump llegó de inmediato: Steven Cheung, portavoz del actual gobierno, calificó al músico de “artista acabado” que no comprende la “grandeza” de esa oficina, y lo acusó de publicar “tonterías” al encontrarse su carrera “estancada”.

Este cruce de críticas no es casual en el marco de un ambiente político tenso y de clara polarización. Desde que asumió su segundo mandato, Trump impulsó cambios visibles en la Oficina Oval, como la incorporación de una copia enmarcada de la Declaración de Independencia y el planteamiento de una nueva sala de baile en la Casa Blanca, con un costo estimado en 200 millones de dólares.

Estas reformas no solo reflejan una apuesta estética, sino también una estrategia simbólica para consolidar una narrativa de poder y simbología nacional.

El debate adquiere mayor complejidad si se enlaza con la precedente disputa legal de White y Trump. En 2024, The White Stripes demandaron a la campaña del expresidente por usar sin autorización el riff de “Seven Nation Army” en actos políticos. A su vez, en 2023, White fue crítico de varias celebridades cercanas a Trump, como Joe Rogan y Mel Gibson, añadiendo una dimensión más personal al comentario sobre la decoración.

La reacción de la Casa Blanca responde a una estrategia previa, según expertos en comunicación política. Al responder de forma despectiva a un artista crítico, se busca desacreditar el mensaje asociando al mensajero con la irrelevancia. Este tipo de tácticas de descalificación tienen como finalidad neutralizar disidentes y reforzar el respaldo simbólico al presidente.

Además, este episodio se inscribe en un contexto en el que figuras públicas, como White, utilizan redes sociales para cuestionar decisiones gubernamentales, lo que tensiona aún más la relación entre política, poder y cultura.

El choque entre Trump y una voz artística activa una discusión más amplia sobre el uso del espacio simbólico de la Casa Blanca y el rol crítico del arte en tiempos polarizados.

El intercambio entre Jack White y las autoridades actuales amplía un debate sobre simbolismo político, estética institucional y libertad de expresión. El choque no solo es anecdótico, sino parte de una dinámica más amplia donde la Casa Blanca redefine su identidad física y simbólica a la vez que responde activamente a voces críticas.

Esta controversia pone en evidencia el cruce complejo entre poder, arte y opinión pública en la era digital.

Leave a Reply