La Fuerza de Despliegue Rápido del Ejército Nacional culminó con éxito una misión de rescate en la zona rural de Cartagena del Chairá. Los efectivos militares localizaron a seis jóvenes —cinco de ellos menores de edad— que sobrevivieron varios días ocultos en la espesura de la selva amazónica huyendo de las FARC.
El grupo huyó de la persecución del frente Rodrigo Cadete, una disidencia del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF) bajo el mando de alias Calarcá, que condicionó la vida de los menores a la entrega de su progenitor.
La crisis familiar inició con el secuestro del padre de los menores, a quien el grupo armado acusó de supuestas «malas conductas».
Tras conocer que existía una orden para su ejecución, el hombre logró escapar de sus captores, pero los guerrilleros trasladaron la amenaza hacia sus hijos.
Bajo las instrucciones de su padre, los jóvenes de 3, 6, 12 y 16 años, junto a su hermana de 18, se internaron en la selva para evitar el reclutamiento forzado o el asesinato.
El general Edilberto Cortés, comandante de la Sexta División, explicó que la misión de rescate se ejecutó durante la madrugada mediante un asalto aéreo coordinado.
Tras el contacto inicial con la mayor del grupo, los adolescentes de 16 años guiaron a las tropas hasta el escondite donde permanecían las niñas más pequeñas.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, calificó la intervención como una operación humanitaria precisa y ratificó el compromiso del Estado con la protección de la infancia en zonas de conflicto.
Las FARC, cifra en ascenso
A pesar de los diálogos de paz que el EMBF mantiene con el gobierno, sus estructuras continuaron con actividades ilícitas como la minería ilegal y el reclutamiento infantil.
El ministro Sánchez anunció recompensas de hasta 400 millones de pesos por información sobre alias Urías Perdomo y 200 millones por alias La Morocha, señalados como responsables directos del asedio a esta familia.
El caso reavivó la alarma sobre la situación de los Derechos Humanos en el país, señaló EFE.
Según datos de la Defensoría del Pueblo, el reclutamiento forzado aumentó significativamente, al pasar de 342 casos en 2023 a 409 en 2024.
Organismos de las Naciones Unidas advirtieron que, en promedio, un menor de edad resultó reclutado por grupos irregulares cada 20 horas en territorio colombiano, lo que convirtió este rescate en un hito excepcional dentro de una tendencia de violencia creciente.

