La investigación por el caso de Lizeth Bunshi enfrenta nuevos cuestionamientos por parte de su familia. A través de su abogado, los allegados afirmaron que, desde el inicio, han considerado que la joven pudo ser víctima de un femicidio y no de una desaparición.
La defensa señaló que existen datos y versiones que deberían ser examinados con mayor profundidad. Según explicó, las diligencias realizadas hasta ahora no habrían permitido esclarecer completamente qué ocurrió ni establecer la participación de todas las personas que pudieron conocer los hechos.
Uno de los principales reclamos se relaciona con la situación del novio de Lizeth, quien estuvo con ella el día en que se perdió su rastro. El abogado cuestionó que no haya sido vinculado al proceso y pidió revisar su actuación, así como la de otras personas que presuntamente tendrían información relevante.
«Aquí tenemos una familia preocupada que se encuentra expectante del trabajo de la Policía para saber qué pasó (…) ¿Por qué estas personas están fuera de la cárcel?», insiste el abogado del caso.
La familia también expresó preocupación porque, hasta el momento, no se han anunciado nuevas vinculaciones dentro de la causa. Sus integrantes permanecen atentos a los resultados de las investigaciones ejecutadas por la Policía Nacional y la Fiscalía.
El representante legal sostuvo que el objetivo es reconstruir las últimas horas de Lizeth y determinar si existió algún delito relacionado con violencia de género. No obstante, la hipótesis de femicidio planteada por la familia todavía no ha sido confirmada por las autoridades.
Los familiares insistieron en que el caso no debe quedar en la impunidad y solicitaron que se agoten todas las diligencias necesarias. También pidieron reforzar las acciones de prevención y respuesta frente a la violencia contra las mujeres.
