La Casa Blanca reconoció abiertamente este miércoles que el nuevo gobierno interino de Venezuela opera bajo las directrices directas de Washington. Karoline Leavitt, vocera del Ejecutivo estadounidense, señaló que el país norteamericano posee actualmente la “máxima capacidad de presión” sobre las autoridades locales lideradas por Delcy Rodríguez.

Las decisiones que tome el nuevo gobierno venezolano serán “dictadas” por Estados Unidos, aseguró Leavitt.
“Obviamente, en este momento, tenemos la máxima capacidad de presión sobre las autoridades interinas de Venezuela”, declaró en rueda de prensa.
“Así que seguimos manteniendo una estrecha coordinación con las autoridades interinas, y sus decisiones van a seguir estando dictadas por los Estados Unidos de América”, añadió.
“La reunión es el viernes, para discutir, obviamente, sobre la inmensa oportunidad que tienen ante sí estas empresas petroleras”, declaró Leavitt.
Fuerzas estadounidenses derrocaron al presidente Nicolás Maduro y lo llevaron a Nueva York, bajo acusaciones de narcotráfico. Washington ha exigido al nuevo gobierno, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, acceso total a la explotación de las inmensas reservas venezolanas.
El poder reducido de Delcy Rodríguez
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, dijo el martes que ningún “agente externo” gobierna su país después de la captura de Nicolás Maduro en una operación militar de Estados Unidos.
Rodríguez gobierna bajo la presión del mandatario Donald Trump, quien afirmó que tenía el control de Venezuela tras el bombardeo a la capital y a otros tres estados.
“El Gobierno de Venezuela rige en nuestro país, más nadie, no hay agente externo que gobierne Venezuela”, indicó en una alocución televisada durante una reunión con el sector productivo.
Sin embargo, las declaraciones de la Casa Blanca aseguran tener un poder total sobre el país caribeño y ponen en tela de juicio el verdadero poder que tiene Rodríguez sobre Venezuela.
Groenlandia
Donald Trump debate “activamente” con su equipo la compra de Groenlandia a Dinamarca, según informó el miércoles la Casa Blanca, que no descartó la opción militar para que Estados Unidos anexione este territorio rico en recursos y de gran interés geoestratégico.
“Es algo que el presidente y su equipo de seguridad nacional están debatiendo activamente en estos momentos”, respondió la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, a una pregunta sobre una posible oferta de Estados Unidos para comprar el territorio autónomo.

Cuestionada sobre por qué Trump no descartaba una acción militar contra un miembro de la OTAN, Leavitt respondió: “Eso no es algo que haga este presidente. El presidente Trump siempre tiene todas las opciones sobre la mesa”.
*Con información de AFP.

