Especialistas en salud destacan la importancia de prestar atención a factores biológicos que influyen de manera particular en la salud masculina. Aunque hombres y mujeres comparten casi la totalidad de su ADN, existen diferencias fisiológicas que inciden en el sistema inmunológico, el riesgo cardiovascular, el envejecimiento cerebral y la aparición de ciertas enfermedades.
“Ellos tienen un sistema inmunológico menos activo, más tendencia a desarrollar enfermedades cardíacas tempranas e incluso un envejecimiento cerebral más acelerado”, explicó el médico Carlos Ulloa, miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife.
Más allá de las campañas centradas en la prevención del cáncer de próstata, los especialistas advierten que otros aspectos de la salud masculina suelen recibir menor atención. “Los hombres tienden a buscar atención médica con menos frecuencia o retrasan el diagnóstico, lo que puede llevar a complicaciones”, alertó Ulloa, al subrayar la importancia de los controles periódicos.
Investigaciones científicas han mostrado que la testosterona puede hacer que el sistema inmunológico masculino sea menos activo, mientras que los estrógenos, predominantes en las mujeres, estimulan de forma distinta las defensas del organismo.
En el ámbito cardiovascular, la evidencia indica que los hombres desarrollan enfermedades cardíacas entre 10 y 15 años antes que las mujeres. Una revisión publicada en el Journal of Cardiovascular Development and Disease señaló que el estrógeno protege los vasos sanguíneos femeninos hasta la menopausia, retrasando la aparición de estos trastornos. Ulloa insistió en la necesidad de realizar chequeos médicos anuales y recordó que los infartos no siempre presentan síntomas clásicos, por lo que cualquier señal atípica debe motivar una consulta inmediata.
El envejecimiento cerebral es otro de los puntos de diferencia. Un estudio difundido en Alzheimer’s & Dementia mostró que, en promedio, las mujeres conservan por más tiempo ciertas funciones cognitivas, especialmente la memoria verbal y episódica. Aunque los autores advierten que se requieren más investigaciones, los resultados sugieren una menor reserva cognitiva en los hombres. La recomendación médica incluye ejercicio físico y mental, buen descanso y una dieta rica en omega-3 y antioxidantes.
A estas condiciones se suma la apnea obstructiva del sueño, que es entre dos y tres veces más frecuente en hombres, de acuerdo con una revisión publicada en Frontiers in Physiology. Factores hormonales y anatómicos aumentan el riesgo de interrupciones respiratorias durante el sueño, lo que se asocia con hipertensión, resistencia a la insulina y mayor riesgo cardiovascular. Mantener un peso saludable y consultar ante ronquidos intensos o somnolencia diurna son medidas clave para su detección.
En cuanto al cáncer de piel, los datos indican que los hombres presentan diagnósticos más tardíos y una mayor mortalidad por melanoma. Según cifras publicadas en JAMA Dermatology, la tasa de muertes es aproximadamente un 31 % superior a la de las mujeres, lo que se relaciona con un menor uso de protector solar y menos controles dermatológicos.
Finalmente, el cáncer de próstata continúa siendo una de las principales preocupaciones. La Comisión de Cáncer de Próstata de The Lancet estima que los casos podrían duplicarse a nivel mundial para 2040, alcanzando los 2,9 millones, debido al envejecimiento poblacional y al diagnóstico tardío. Los especialistas recomiendan realizar controles anuales con el urólogo a partir de los 45 años, o antes si existen antecedentes familiares, como una estrategia clave para la detección temprana y la prevención.

