Los rayos iluminan las ventanas, los truenos asustan y el agua empieza a acumularse en las calles. Así viven vecinos de Guayaquil la noche de este domingo 1 de noviembre, bajo un aguacero que se siente desde barrios del norte hasta el centro-sur. En Los Vergeles, la lluvia llegó acompañada de un corte de luz; en Álamos Norte, un morador cuenta que las tapas de las alcantarillas suenan y se levantan.
Dentro de las casas, la preocupación es hasta dónde llegará el agua. Ronny Calle tiene la mirada puesta en el canal de aguas lluvias de Los Vergeles. Teme que no aguante y termine desbordándose. “Se acaba de ir la luz en medio de esta torrencial lluvia. Todo está inundado, las casas tiemblan. Esta es la mamá de las lluvias en Guayaquil”, piensa.
En Las Orquídeas, zona aledaña a Los Vergeles, las familias ven cómo el agua alcanza sus camas y sus pertenencias empiezan a flotar. Según los reportes ciudadanos, la inundación dentro de las viviendas ya llega a unos 40 centímetros y también ha afectado a los automóviles, cuyos neumáticos empiezan a cubrirse de agua. Con la lluvia todavía encima, temen que el nivel siga subiendo y perder lo que aún intentan salvar.

Fotografía capturada por el usuario de X @Gabo_Harper desde Puerto Santa Ana. Él es reconocido por salir con sus cámaras en tormentas de este tipo para capturar los más épicos momentos.
El temor se repite en otros sectores. Desde el centro-sur, Santiago Neumane describe una lluvia copiosa, con truenos y rayos: “Se cae el cielo”. En Álamos Norte, Carlos Vernaza escucha lo que ocurre en la calle: “Hasta las tapas de alcantarilla suenan y se están levantando. Es como si quisieran salirse. Hay rayos por todos lados”.
A las 20:30, el reporte de Amaru Alertas daba cuenta de la intensa actividad eléctrica: más de 300 rayos en media hora durante el seguimiento de la tormenta en Guayaquil, con descargas a aproximadamente un kilómetro del centro. La plataforma también registró 64 rayos a menos de 10 kilómetros del centro en los últimos 15 minutos, frente a 14 en el período anterior de igual duración.
La tormenta va hacia vía a la costa
En esa misma actualización, Amaru señaló que la tormenta se desplazaba hacia el suroeste, rumbo a la vía a la costa. También reportó lluvia fuerte en el aeropuerto y advirtió que la persistencia del aguacero podía provocar anegamientos en las zonas bajas.
Para la vía a Samborondón, La Puntilla y La Aurora (Daule) la plataforma calificó el riesgo de inundación como “muy probable”. El aviso no confirma que esos sectores estuvieran inundados a esa hora.
Entre los vecinos, el miedo es que se repitan las escenas de otros aguaceros: agua dentro de las casas y familias tratando de salvar sus pertenencias. “No quiero ni pensar cómo están otras zonas de la ciudad. Ojalá Los Ceibos no vuelva a quedar bajo el agua. Pobres familias”, expresó Vernaza desde Álamos Norte, sin reportar afectaciones en Los Ceibos.
El Inamhi ya lo había advertido
La tormenta llegó horas después de la advertencia del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi). Como publicó EXTRA durante la tarde, el pronóstico contemplaba lluvias y tormentas eléctricas en Guayaquil para la noche de este domingo y la madrugada del lunes 2 de noviembre.
La advertencia meteorológica número 85 está vigente desde las 16:00 de este 1 de noviembre hasta las 10:00 del miércoles 4. Guayas figura entre las provincias donde se prevén precipitaciones muy fuertes, descargas eléctricas y ráfagas de viento, con posibles acumulaciones de agua en calles, viviendas y negocios.
El organismo también advirtió del riesgo de crecidas y desbordamientos de ríos en Guayas y otras provincias. En Los Vergeles, esa posibilidad preocupa a Calle, aunque su testimonio no confirma que el canal cercano se haya desbordado: “Me da recelo que supere su límite”.
