Las fuerzas gubernamentales de Yemen, respaldadas por Arabia Saudita, anunciaron el lunes el inicio de una ofensiva sobre la capital, Saná, controlada por los hutíes proiraníes.
“Nuestras fuerzas armadas han lanzado una ofensiva estratégica sobre Saná”, escribió su portavoz, Majid al Nazili, en la red social X.
Desde que se reanudaron los enfrentamientos en Yemen, el gobierno reconocido por la comunidad internacional apenas ha conseguido frenar el avance de los hutíes, que en septiembre tomaron el control del litoral sur, a orillas del mar Rojo, mediante una ofensiva relámpago. Desde el domingo, tienen rodeada Taiz, la tercera ciudad del país.
El portavoz de las Fuerzas Armadas de Yemen, el general de división Majid al Nuzaili, anunció este lunes el inicio de un «ataque estratégico» contra la capital yemení, Saná, en manos de los rebeldes hutíes. (EFE/ Yemeni Armed Forces).
Las consecuencias del conflicto se están haciendo sentir también en el sector energético, ya afectado por la guerra en Oriente Medio desencadenada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado febrero.
Una fuente del sector energético de Arabia Saudita indicó que un ataque llevado a cabo el domingo en el este del reino y reivindicado por los hutíes provocó la interrupción del transporte de petróleo por el oleoducto Este-Oeste.
