La eliminación de Jaminton Campaz y la selección de Colombia de la Copa Mundial 2026 no terminó con el pitazo final. Días después de la derrota frente a Suiza, el futbolista denunció públicamente haber recibido amenazas de muerte e insultos, situación que lo llevó, según trascendió, a no regresar de inmediato a su país.
El atacante fue duramente señalado por algunos aficionados tras desperdiciar una clara oportunidad de gol que pudo darle el triunfo a Colombia y evitar la definición por penales, instancia en la que el combinado cafetero quedó eliminado del torneo.
Ante la ola de críticas, Campaz decidió romper el silencio a través de un comunicado publicado en sus redes sociales.
«Quiero agradecer de corazón a todas las personas que estuvieron con nosotros durante este Mundial, a quienes creyeron en nosotros, nos alentaron hasta el último minuto y nunca dejaron de confiar. Gracias también a mi familia, que ha sido mi fuerza en cada paso y ha estado a mi lado en los momentos más felices y también en los más difíciles», escribió el futbolista.
«El fútbol nunca debe convertirse en odio»
En el mismo mensaje, el jugador lamentó la eliminación de Colombia, aseguró que dejó todo en la cancha y pidió respeto en medio de la frustración de los aficionados.
«El fútbol también está hecho de momentos difíciles. Hoy solo queda aprender, levantarse y seguir trabajando para volver más fuerte. Mi Colombia, por favor nunca dejemos de lado el respeto. Podemos pensar diferente, sentir frustración o tristeza, pero ninguna pasión justifica el odio y vivir con miedo», expresó.
Sus palabras rápidamente se viralizaron y generaron cientos de mensajes de apoyo por parte de aficionados, compañeros de profesión y figuras del fútbol, quienes condenaron las amenazas dirigidas contra el jugador.
Un recuerdo que vuelve a estremecer a Colombia
La situación también reabrió una de las heridas más profundas del fútbol colombiano: el asesinato de Andrés Escobar.
Escobar perdió la vida pocos días después del Mundial de 1994, tras marcar un autogol frente a Estados Unidos que contribuyó a la eliminación de Colombia del torneo. Su muerte se convirtió en uno de los episodios más trágicos en la historia del deporte y, desde entonces, cada episodio de amenazas contra futbolistas colombianos revive ese doloroso antecedente.
Aunque las circunstancias son distintas, numerosos usuarios en redes sociales recordaron ese caso para insistir en que el fútbol nunca debe convertirse en un motivo para justificar la violencia.
