El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó este jueves a los gobiernos de América Latina que Washington está dispuesto a llevar a cabo de manera independiente una “ofensiva” militar contra los carteles. Al mismo tiempo, instó a los países de la región a enfrentar y combatir a los llamados “narcoterroristas”.
“Estados Unidos está preparado para abordar estas amenazas e ir solo a la ofensiva si es necesario. Sin embargo, es nuestra preferencia y es la meta de esta conferencia que, en el interés del vecindario, lo hagamos todo junto con ustedes, con nuestros vecinos y aliados”, dijo Hegseth.
El secretario de Guerra habló en lo que el Pentágono anunció como la primera ‘Conferencia Anticarteles de las Américas’, con representantes de Argentina, Honduras y República Dominicana, entre más de una docena de gobiernos conservadores estrechamente alineados con el presidente Donald Trump.
La mayoría de los líderes militares llegaron a Florida con sus presidentes, quienes el sábado tienen previsto asistir a una cumbre con Trump en su cercano club de golf.
“Seguir como hasta ahora no se mantendrá”, dijo, prometiendo el apoyo de Estados Unidos para combatir los carteles, restablecer la disuasión y “hacer que América vuelva a ser grande”.
Sus comentarios fueron repetidos por Stephen Miller, subjefe de gabinete de la Casa Blanca y un arquitecto clave de la postura agresiva de Trump en la región.
“Los carteles que operan en este hemisferio son ISIS (grupo Estado Islámico) y Al Qaeda de este hemisferio y deben ser tratados con la misma crueldad”, dijo Miller, añadiendo que se debe utilizar el “poder duro” y la fuerza letal —no la justicia penal— para repeler a los grupos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá a los mandatarios de Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Ecuador y Honduras en Miami el mes próximo, la primera cumbre regional desde que asumió el poder hace poco más de un año.
Un funcionario de la Casa Blanca bajo condición de anonimato reveló el miércoles a la AFP que la cita entre los presidentes sudamericanos y Trump se realizará el 7 de marzo.
Todos esos líderes son más o menos cercanos al mandatario republicano, que ha hecho de las relaciones con sus vecinos del sur un eje inesperado de su política exterior.
América Latina y el Caribe es la zona a vigilar imperativamente ante un nuevo orden mundial en el que China es el rival a batir, en opinión de Trump.
*Con información de AFP.

