Estados Unidos ordenó la retirada del personal no esencial de su embajada en la capital de Líbano, Beirut, en medio de amenazas del presidente Donald Trump de atacar Irán, país que mantiene estrechas relaciones con la milicia chiíta libanesa Hezbolá.
“Se trata de una medida temporal destinada a garantizar la seguridad de nuestro personal, al tiempo que mantenemos nuestra capacidad de operar y asistir a los ciudadanos estadounidenses”, declaró un alto funcionario del Departamento de Estado bajo condición de anonimato, en comentarios a la agencia AFP.
Cerca de 40 funcionarios de la embajada partieron a través del aeropuerto internacional de Beirut el lunes, dijo una fuente de seguridad libanesa a la AFP. La orden implica la salida de personal que no cumple con labores de esenciales y sus familiares, pero la embajada permanecerá en funcionamiento.
“Evaluamos continuamente el entorno de seguridad y, sobre la base de nuestra última revisión, consideramos prudente restringir nuestra presencia al personal esencial”, dijo el funcionario estadounidense.
La evacuación ocurre luego de que el sábado Hezbolá llamara a la “resistencia” tras la muerte, en un ataque israelí, de ocho de sus miembros que participaban en una reunión en el este del Líbano. Trump ha ordenado un importante despliegue de fuerzas estadounidenses en Medio Oriente mientras amenaza con atacar a Irán a menos que llegue a un acuerdo sobre su programa nuclear.
Este mismo día, Trump desmintió el lunes las informaciones de prensa según las cuales el jefe del Estado Mayor estadounidense, el general Dan Caine, le habría advertido contra una intervención militar de gran envergadura en Irán. “El general Caine, como todos nosotros, preferiría no ver una guerra, pero si se tomara la decisión de intervenir militarmente contra Irán, opina que sería algo fácil de ganar”, escribió el mandatario estadounidense en su red Truth Social.
“Él no ha hablado de no atacar a Irán, ni siquiera de los falsos ataques limitados sobre los que he estado leyendo; solo sabe una cosa, cómo GANAR y, si le dicen que lo haga, encabezará la ofensiva”, aseguró.
El diario Washington Post dijo que Caine habría expresado en la Casa Blanca y el Pentágono su preocupación de que la escasez de municiones y la falta de apoyo de los aliados podrían aumentar el peligro para el personal estadounidense. Y The Wall Street Journal señaló que tanto el jefe del Estado Mayor como otros funcionarios del Pentágono han advertido de riesgos, como bajas entre las fuerzas estadounidenses y aliadas.
Por su parte, el sitio web Axios indicó que Caine habría advertido del riesgo de que Estados Unidos “quede enredado en un conflicto prolongado”. El negociador itinerante de Trump, Steve Witkoff, y su yerno Jared Kushner también habrían instado al presidente a que aplazara los ataques y diera una oportunidad a la diplomacia, según Axios.
El presidente estadounidense, sin embargo, acusó a esos medios de comunicación de escribir “de forma incorrecta, y a propósito”: “Yo soy quien toma la decisión, preferiría lograr un acuerdo a no hacerlo pero, si no logramos un acuerdo, será un día muy malo para ese país y, muy tristemente, para su pueblo”, añadió Trump.
El mandatario ordenó ataques contra las instalaciones nucleares iraníes el año pasado, y ha amenazado reiteradamente a Teherán con nuevas acciones militares si las conversaciones en curso no desembocan en un nuevo acuerdo nuclear. Washington ha desplegado una fuerza militar masiva en Oriente Medio, con dos portaaviones, más de una docena de otros buques, un gran número de aviones de combate y otros recursos.
Pero las negociaciones siguen adelante, y un funcionario estadounidense señaló que la próxima ronda de conversaciones con Teherán tendrá lugar el jueves, 26 de febrero.
Con información de AFP.

