María José Pinto, vicepresidenta de la República, realizó una visita sorpresa al centro de salud de San Antonio de Pichincha, en el norte de Quito. Su objetivo fue constatar la atención a los pacientes.
“No les están atendiendo. Se merecen un trato digno”, señala la vicepresidenta con indignación al observar que hay personas que esperaban por atención.
La encargada del establecimiento de salud replicaba que sí les brindaban atención. Sin embargo, Pinto apuntó que había muchas quejas de la ciudadanía.
Recorrió los diferentes espacios y se dio cuenta que no había personal para atención a los pacientes, en especial, en el área de emergencia. “No hay excusas”, replicó Pinto.

