El ejército de Israel aseguró este viernes que Irán ha lanzado bombas de racimo “en múltiples ocasiones” desde el inicio de la guerra, que comenzó tras un ataque israeloestadounidense contra la república islámica el pasado fin de semana.
“Ellos están usando municiones de racimo”, afirmó el portavoz militar, el teniente coronel Nadav Shoshani, durante una rueda de prensa. El oficial no precisó cuándo ni en qué lugares se habrían producido estos ataques.
“Las han utilizado en múltiples ocasiones, lo cual constituye un crimen de guerra cuando se dirige contra civiles, y estamos siguiendo de cerca esa situación”, añadió.
Ni Irán ni Israel forman parte de la Convención sobre Municiones de Racimo de 2008, un tratado internacional que prohíbe el uso, la transferencia, la producción y el almacenamiento de este tipo de armamento.
Imágenes captadas por AFP el jueves por la noche mostraron un enjambre de proyectiles en llamas descendiendo sobre el cielo del centro de Israel. El ejército israelí aseguró que el video correspondía a bombas de racimo, una conclusión que también compartió un experto militar que analizó las imágenes.
La policía israelí indicó el miércoles que sus equipos de artillería hallaron indicios de municiones de racimo después de detectar misiles entrantes desde Irán.
Debido a las normas de censura militar vigentes en Israel desde el inicio de la guerra, las autoridades suelen cerrar al público —incluidos los periodistas— las zonas donde impactan los misiles hasta que los equipos especializados retiran los restos y los artefactos sin explotar.
La policía también difundió el viernes un anuncio de servicio público en el que un técnico en desactivación de explosivos advirtió sobre los riesgos de este tipo de armamento.
“Durante la guerra actual, el frente interno enfrenta diversas amenazas, ya sean misiles, drones o cohetes. Pero hay una amenaza menos conocida y también muy peligrosa: las municiones de racimo”, explicó en el video.
Durante la guerra de 12 días entre Israel e Irán en junio de 2025, la organización Amnistía Internacional ya había denunciado el uso de este tipo de armas por parte de la república islámica.
Las bombas de racimo explotan en el aire y dispersan decenas de submuniciones sobre amplias áreas. En muchos casos, parte de estos explosivos no detona al momento del impacto y queda esparcida en el terreno.
Con el paso del tiempo, estos artefactos pueden actuar como minas improvisadas y detonar si alguien los toca o intenta recogerlos, lo que representa un riesgo prolongado para la población civil.
*Con información de AFP.

