La personería jurídica de Comunes, el partido que fundaron los excombatientes de las Farc-EP en 2017, pende de un hilo y su permanencia en el sistema político colombiano está supeditada a la cantidad de votos que obtenga el 8 de marzo. Sus militantes encontraron en Carlos Caicedo, el exgobernador del Magdalena, un posible salvador.
De acuerdo con las proyecciones, Comunes debería reunir, al menos, 600.000 respaldos en las urnas para sobrevivir, dado que las medidas excepcionales que le dio el Estado tras la firma del acuerdo de paz en 2016, como las diez curules en el Congreso, vencen este 19 de julio.
Los militantes están en aprietos. Desde su fundación, el partido se ha medido en dos elecciones legislativas (2018 y 2022) y ha estado lejos de la meta del umbral. Sumando ambas jornadas, logró 134.343 votos, según datos de la Registraduría. Es decir, hoy no podría llegar a la meta.
En los últimos dos años, los exguerrilleros empezaron a dibujar la estrategia para ser protagonistas en las elecciones de 2026. En primer lugar, intentaron montarse en la fusión de la izquierda alrededor del Pacto Histórico, como lo sugirió el presidente Gustavo Petro, pero los militantes rechazaron el plan porque debían renunciar al partido, a su identidad e ideales.
Supuestamente, la instrucción que dio Barreras es que no podían competir personas con deudas ante la JEP, pero la mayoría de líderes de Comunes siguen compareciendo ante ese tribunal de paz; incluso ya se han ido conociendo las primeras condenas restaurativas. Ellos dieron un paso al costado.
La última fue la vencida. Aprovechando el descontento del exgobernador del Magdalena con el Pacto Histórico y promotor del movimiento Fuerza Ciudadana, Carlos Caicedo, se subieron al bus de su coalición con Sandra Ramírez como única exguerrillera que aspira al Senado y una docena más de excombatientes que compiten por sillas en la Cámara de Representantes por distintos departamentos.
Pero Fuerza Ciudadana tampoco llega en una posición cómoda a las urnas. Como se recordará, el Consejo de Estado anuló la personería jurídica del entonces partido político en 2024 porque no superó el umbral del 3 por ciento requerido en las elecciones legislativas de 2022. Y se añaden dos ingredientes que podrían jugar en su contra: le competirán por votos el Pacto Histórico y el Frente Amplio Unitario en las regiones donde ha sido fuerte, como Magdalena.
Comunes se juega el todo por el todo este domingo y no es clara la ruta que seguirá en caso de que pierda en 2026 la personería jurídica que le dio el acuerdo de paz. Si se mantiene en el sistema político colombiano, podría decantar su apoyo hacia la candidatura presidencial de Iván Cepeda.

Lo cierto es que los excombatientes no quieren perder sus bases y continuarían en un movimiento político mientras avanzan en el proceso de reincorporación y en la búsqueda de un proyecto electoral para las elecciones regionales en 2027.
En el escenario local, el partido político tuvo un mejor rendimiento frente a las elecciones legislativas. En 2019 debutó asociado con sectores de izquierda en 24 departamentos. Sumaron en total 592 candidatos y el movimiento llegó a 287.432 votos. En 2023 participó en la coalición del Pacto Histórico y otros aliados, que acumuló 1.624 campañas y cuya unión alcanzó 3.833.178 votos.

