La administración de Donald Trump negocia con el Gobierno interino de Venezuela un acuerdo que podría abrir el camino a una presencia militar estadounidense de largo plazo en ese país, según reveló este martes The New York Times, con base en declaraciones de funcionarios de Estados Unidos que hablaron bajo condición de anonimato.
Las conversaciones representan un nuevo capítulo en la relación entre Washington y Caracas, antiguos adversarios que ahora buscan avanzar hacia una cooperación en materia de seguridad y defensa. De acuerdo con el diario estadounidense, las negociaciones se centran en un pacto conocido como acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas, que establecería un marco legal para las actividades de los militares estadounidenses en territorio venezolano.
El Departamento de Estado, encabezado por Marco Rubio, lidera las conversaciones, indicaron los funcionarios citados por el periódico. Sin embargo, todavía no se han definido aspectos concretos de una eventual presencia de tropas, como su número o los lugares en los que podrían permanecer. Esos detalles tendrían que acordarse en negociaciones posteriores.
Según explicó el diario, este tipo de acuerdos permite establecer las condiciones bajo las cuales las fuerzas estadounidenses pueden hacer actividades previamente convenidas con sus socios de seguridad, entre ellas visitas de buques, entrenamientos, ejercicios militares y asistencia humanitaria.

Uno de los interrogantes que permanecen abiertos es si el eventual pacto permitiría instalar bases militares estadounidenses en Venezuela o si los uniformados ocuparían instalaciones de las Fuerzas Armadas venezolanas. Un alto funcionario del Departamento de Estado dijo al periódico que Washington espera ampliar la cooperación en seguridad, pero aseguró que una discusión seria sobre la instalación de bases está “muy, muy lejos”. También afirmó que actualmente no existen conversaciones sobre ese punto con el Gobierno venezolano.
El acuerdo se negocia en medio de las discusiones sobre el calendario de futuras elecciones y quién podría asumir el liderazgo del país. Trump ha respaldado a la presidenta interina Delcy Rodríguez y ha sostenido que Venezuela todavía no está preparada para celebrar comicios.
Rubio, por su parte, ha impulsado conversaciones entre sectores políticos venezolanos con el propósito declarado de avanzar hacia las condiciones necesarias para unas elecciones justas, aunque no se han anunciado fechas concretas.
La oposición también presiona para que se establezca un calendario electoral. María Corina Machado, principal figura opositora, regresó al país a finales de octubre después de permanecer diez meses fuera de Venezuela y ha pedido que las elecciones presidenciales se realicen antes de julio.
El posible pacto militar podría generar resistencia dentro de Venezuela. Expertos citados por The New York Times calculan que entre el 10 y el 20 por ciento de la población todavía respalda la ideología chavista, con presencia también en sectores militares y de seguridad.
Además, el periódico advierte que otros venezolanos podrían rechazar una presencia de tropas estadounidenses por considerarla una forma de colonialismo, especialmente después de que Trump hablara de la “conquista de Venezuela” en un discurso pronunciado el lunes en Washington.
