Una imponente embarcación procedente de China llegó a un país de América Latina para contribuir al desarrollo del puente Salvador–Itaparica, un ambicioso proyecto de infraestructura considerado entre los más importantes previstos en el continente.
Bautizado como CRCC Bridge Piling No. 1, el buque partió del puerto de Lüsi, situado en la provincia china de Jiangsu, con destino a la bahía de Todos los Santos.
Por sus dimensiones y sus avanzadas prestaciones técnicas, esta embarcación está preparada para afrontar operaciones exigentes en zonas marítimas de gran profundidad.
Sus 130,5 metros de largo, una torre para la colocación de pilotes que alcanza los 156 metros de altura y su capacidad para elevar cargas de hasta 700 toneladas, la convierten en una pieza clave para establecer las bases de esta gigantesca infraestructura en Brasil.
Una de sus principales ventajas es que puede trabajar en entornos acuáticos de hasta 70 metros de profundidad, una condición que supone un desafío considerable para la maquinaria tradicional.
La obra conectará la ciudad de Salvador con la isla de Itaparica, en el estado brasileño de Bahía.
El proyecto contempla un tramo de 12,4 kilómetros sobre el mar y un sistema vial de aproximadamente 46,8 kilómetros, incluidos los accesos terrestres.
Su sección principal tendrá una extensión de 682 metros y permitirá el paso de grandes embarcaciones por la bahía de Todos los Santos.
La puesta en marcha del puente supondrá una importante reducción en los tiempos de viaje entre Salvador y Vera Cruz, localidad situada en la isla de Itaparica.
En la actualidad, este trayecto requiere cerca de 60 minutos en ferry; sin embargo, gracias a la nueva conexión vial, los desplazamientos podrán completarse en apenas 15 minutos por carretera.
