El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció este jueves 15 de octubre la captura de miembros del grupo criminal Comandos de la Frontera a través de intervenciones ejecutadas por el Bloque de Seguridad, como parte de las investigaciones por las emboscadas que causaron la muerte de 11 militares en Alto Punino y tres policías en La Joya de los Sachas.
A través de sus canales oficiales, el primer mandatario recordó los antecedentes de las acciones gubernamentales contra la cúpula de esta organización delictiva.
«En junio de 2025 cayó alias El Gerente. Hoy, el Bloque de Seguridad capturó a otros miembros de Comandos de la Frontera, el grupo que emboscó y asesinó a 11 de nuestros militares en Alto Punino y a 3 policías en La Joya de los Sachas», precisó Noboa.
El ministro del Interior, John Reimberg, explicó que las acciones de inteligencia se desarrollaron a lo largo de un año con el fin de ubicar a los responsables de atentados contra uniformados y civiles en la zona fronteriza.
Despliegue operativo y detenidos
La maniobra policial incluyó 14 allanamientos en Orellana, Sucumbíos y Guayas, con el despliegue de 126 efectivos de la Policía Nacional y 14 fiscales. En Sucumbíos aprehendieron a dos hombres, mientras que en El Coca y Guayas capturaron a los otros dos sospechosos.
El ministro Reimberg identificó a los procesados bajo los alias de ‘Mazón’, ‘Meneses’, ‘Raquetilla’ y ‘Coche’, a quienes situó en los niveles operativo y logístico de la estructura delictiva.
Las autoridades indicaron que los dos primeros figuran en la lista de objetivos de alto valor para el Estado, mientras que los demás poseen requerimientos penales vigentes.
Las diligencias judiciales relacionan a esta célula con el ataque del 9 de mayo de 2025 en Alto Punino, donde murieron 11 militares, así como con el suceso del 12 de agosto de 2024 en La Joya de los Sachas, que dejó tres policías fallecidos.
Delitos imputados y estructura criminal
El titular de la cartera de Interior sostuvo que la operación afecta la capacidad de un grupo vinculado al tráfico de drogas, la extracción ilegal de minerales, el comercio ilícito de armas y actos de terrorismo.
Según las evidencias recabadas por los investigadores, los cuatro hombres cumplían funciones específicas en el financiamiento, la logística y la ejecución de las emboscadas armadas perpetradas en el territorio nacional.
