El Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE) advirtió este 9 de octubre de 2026 que las desconexiones eléctricas programadas de hasta tres días por semana para los medianos y grandes consumidores afectarán el empleo, encarecerán las operaciones empresariales y frenarán la economía nacional.
Según el CEE, aunque las restricciones recaen directamente sobre las compañías, las consecuencias alcanzan en cascada a los trabajadores, sus familias y los pequeños negocios vinculados a las cadenas productivas.
Riesgos en el empleo y la seguridad
El organismo alertó que la carencia de turnos regulares de producción pone en peligro los ingresos de miles de hogares. Además, advirtió que la alteración de la planificación empresarial eleva los costos operativos y puede desencadenar incumplimientos contractuales con clientes y proveedores.
Para el sector, la pérdida de empleos debilita el tejido social y agrava las condiciones que propician la inseguridad y la delincuencia en el país. En el plano macroeconómico, recordaron que crisis energéticas pasadas han llegado a restar hasta 1,4 puntos porcentuales al Producto Interno Bruto (PIB), golpeando a la manufactura, el comercio, el crédito y los servicios.
Propuestas del sector productivo
Ante este escenario crítico, el sector empresarial manifestó su disposición de aportar con soluciones técnicas, inversiones y autogeneración eléctrica. Por ello, solicitaron al presidente Daniel Noboa una reunión de alto nivel para instalar una mesa de decisiones conjunta que ejecute planes de contingencia urgentes.
Asimismo, plantearon incentivos regulatorios para facilitar la autogeneración y el desarrollo de una estrategia energética a mediano y largo plazo que agilice los trámites para incorporar nueva capacidad de generación privada.
Por su parte, el presidente del Comité, Rodrigo Gómez de la Torre, cuestionó el alcance de la disposición en su cuenta de X: «Esta crisis es de todos, y todos debemos poner el hombro».
El dirigente enfatizó que en esta categoría industrial se encuentran procesos vitales como la cadena de exportación de productos frescos que requieren cadena de frío. «Proteger al ciudadano también es proteger las fuentes de empleo», aseveró.
