El Tribunal de Durán sentenció a tres años de cárcel al alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, tras declararlo culpable este lunes 3 de agosto de 2026 dentro del denominado caso Grillete, proceso que se originó por el incumplimiento de una medida judicial que obligaba al funcionario a portar un dispositivo de vigilancia electrónica o grillete electrónico.
La decisión, que incluye una multa de 10 salarios básicos y el pedido de disculpas públicas, fue comunicada durante la audiencia de lectura de sentencia, luego de que el tribunal analizara las pruebas presentadas por la Fiscalía y la defensa de Álvarez durante la etapa de juzgamiento.
La posición de la Fiscalía
La Fiscalía sostuvo que el alcalde incumplió una disposición legítima de autoridad competente al no portar el dispositivo electrónico cuando debía hacerlo. La acusación fiscal se centró en las circunstancias que rodearon la ausencia del grillete durante un operativo en el que Álvarez fue detenido por el caso Goleada, en febrero pasado.
La presidenta del Tribunal dijo que hubo tres testimonios concordantes, quienes vieron el equipo fuera del tobillo de Álvarez y cargándose cerca de la cama; y dijo que no tenía autorización para quitarse
Los argumentos de la defensa
La defensa, por su parte, negó que el alcalde haya actuado de forma deliberada para incumplir la orden judicial y cuestionó los elementos presentados por la Fiscalía para demostrar su responsabilidad penal.
La defensa explicó que Álvarez usó dos equipos, y el primero tuvo que ser reemplazado por fallas de conexión. También probaron que el dia de la detención de Álvarez el equipo no dio una alerta de pulsera quitada.
Los abogados también indicaron que Álvarez cumplió con sus presentaciones periódicas, que todas las alertas que emitió el grillete fueron atendidas por lo que no tuvo la intención de escapar.
