El Pentágono ordenó movilizar a Oriente Medio el portaviones que desplegó en el Caribe para la operación contra Nicolás Maduro en Venezuela, según reportes de prensa, en momentos en que el presidente estadounidense, Donald Trump, planea acciones militares contra Irán.
Washington y Teherán mantuvieron la semana pasada conversaciones indirectas sobre el futuro del programa nuclear iraní, pero Trump advirtió el jueves de “consecuencias muy traumáticas” para la República Islámica si no se logra un acuerdo.
En enero, el presidente estadounidense ya había dispuesto el envío de un primer portaviones, el USS Abraham Lincoln, a la región del Golfo, donde permanece como mecanismo de presión contra Irán.
The Wall Street Journal, The New York Times y CBS News informaron sobre los preparativos del Departamento de Defensa para el despliegue previsto de una segunda embarcación de ese tipo, citando a funcionarios anónimos.
En esas aguas sirvió de apoyo para la operación con la que el 3 de enero se derrocó a Maduro en Venezuela.
Algunos de sus aviones de combate participaron en los bombardeos lanzados sobre Caracas que permitieron la captura del líder chavista y su esposa, quienes fueron trasladados a Nueva York para ser juzgados por cargos de nacotráfico.
El Pentágono no respondió de inmediato a las preguntas de la AFP sobre el traslado del portaviones.
La Armada de Estados Unidos informó en su momento, a través de un comunicado, que el portaviones USS Gerald R. Ford ingresó el 11 de noviembre al área de responsabilidad del Mando Sur (Southcom), después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenara “apoyar la directiva” de Trump para “desmantelar las organizaciones criminales transnacionales y combatir el narcoterrorismo”.
“La mayor presencia de fuerzas estadounidenses en el área de responsabilidad del Southcom reforzará la capacidad de Estados Unidos para detectar, monitorizar e interrumpir las actividades y actores ilícitos que comprometen la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos y nuestra seguridad en el hemisferio occidental”, declaró el portavoz del Pentágono, Sean Parnell.
Para Washington, este despliegue de fuerzas (que incluyó a 4.000 uniformados y decenas de aeronaves a bordo) “mejorará y reforzará las capacidades existentes para desarticular el narcotráfico y debilitar y desmantelar las organizaciones criminales transnacionales”, agregando que “proporciona” una “mayor capacidad para proyectar poder mediante operaciones sostenidas en el mar”.
*Con información de AFP y Europa Press.

