Submarino argentino en el Atlántico emite señales y abre esperanza de ser localizados

Se ha abierto una ventana de esperanza en la búsqueda de los 44 tripulantes perdidos a bordo de un submarino argentino en el Atlántico después de que el Ministerio de Defensa haya detectado siete llamadas satelitales que se presumen provienen de la nave. Las comunicaciones “no llegaron a enlazar con las bases y se trabaja para establecer la ubicación precisa del emisor”, según informó el Gobierno del país latinoamericano. Los intentos fallidos se realizaron entre las 11:00 y las 15:00 de este sábado y duraron entre cuatro y 36 segundos. Esto “indicaría que la tripulación intenta restablecer contacto”, señaló Defensa.

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El Ejecutivo de Argentina trabaja ahora con una empresa estadounidense especializada en comunicación satelital para cruzar los datos que permitan determinar la ubicación de las señales y, eventualmente, proceder al rescate de los tripulantes. El ministro de Defensa, Oscar Aguad, no ocultó su entusiasmo en un mensaje desde su cuenta en Twitter: “Estamos trabajando arduamente para localizarlo y transmitimos la esperanza a las familias de los 44 tripulantes: que en breve puedan tenerlos en sus hogares”.

La búsqueda del submarino es una causa nacional. La principal hipótesis de la Armada es que la nave tuvo un problema eléctrico y por eso perdió su capacidad de comunicación. Ha descartado, por el momento, un incendio a bordo, y confía en que el ARA San Juan está aún en movimiento, navegando hacia su puerto de arribo, tal como establece el protocolo para estos casos. Las llamadas satelitales avalarían esa hipótesis. “No hay ningún indicio grave que se tenga del submarino, simplemente se dejó de tener comunicaciones”, dijo el portavoz de la Armada argentina, Enrique Balbi. Cuando emitió su última coordenada, la nave realizaba trabajos de control de pesca ilegal a unos 400 kilómetros de la costa, a la altura del Golfo San Jorge, entre Puerto Deseado y Comodoro Rivadavia, en la Patagonia argentina.

Recibimos siete señales de llamadas satelitales que provendrían del submarino San Juan. Estamos trabajando arduamente para localizarlo y transmitimos la esperanza a
las familias de los 44 tripulantes: que en breve puedan tenerlos en sus hogares.

La Armada ha peinado ya por aire el 80% de la zona donde podría estar la nave, por ahora sin resultados. Contó para ello con dos corbetas, un destructor, un avión Tracker y un B-200 de vigilancia. Aceptó además la ayuda ofrecida por Estados Unidos, Reino Unido, Chile, Brasil y Uruguay. El gobierno de Donald Trump envió desde El Salvador un avión marítimo P-84 Poseidón, preparado para “respaldar una amplia gama de misiones en grandes masas de agua, incluidas las operaciones de búsqueda y rescate por debajo de la superficie”, según anunció en un comunicado firmado por el Comando Sur.

La necesidad ha puesto incluso en un paréntesis las diferencias diplomáticas entre Argentina y Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas: Londres envió a la zona de búsqueda un Hércules con base en el archipiélago. En un comunicado, la Armada Real británica anunció, además, el envío a la zona del rompehielos HMS Protector, basado en las islas Georgias del Sur. “Estamos yendo lo más rápido posible al área de búsqueda”, dijo su capitán, Angus Essenhigh.

Larga espera en Mar del Plata

Las redes sociales se convirtieron en escenario de largas cadenas de oración por los 44 marinos. Incluso el Papa Francisco pidió por sus compatriotas. A través del obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, el Sumo Pontífice expresó “su ferviente oración” y le pidió que “haga llegar a sus familiares y a las autoridades militares y civiles de ese país su cercanía en estos difíciles momentos”.

El puerto de Mar del Plata, en Buenos Aires, donde debía llegar el ARA San Juan, se ha convertido en lugar de peregrinación de decenas de personas que buscan información, rezan y se contienen entre ellas. Como Marcela Moyano, esposa de Hernán Rodríguez, jefe de máquinas del submarino. “Es angustiante, una mezcla de sentimientos terrible, a pesar que todas las familias sabemos que los tripulantes tienen mucho conocimiento. Yo quiero a mi esposo acá”, dijo Moyano a la prensa. Alfredo, padre de Franco Espinoza, otro miembro de la tripulación, contó que se enteró de los problemas en el buque “escuchando la radio”. “Nunca vivimos una incertidumbre igual. Yo había hablado con mi hijo antes de que hiciera el viaje y no me hizo ningún comentario sobre desperfectos o cosa rara con la nave”.

El ARA San Juan es uno de los tres submarinos que tiene la Armada argentina. Fabricado en 1985 en Alemania, tiene propulsión diésel eléctrica convencional y lleva a bordo 960 baterías. Entre 2007 y 2014, el Gobierno de Cristina Kirchner lo restauró para extender su vida útil otros 30 años.

Una conversación de Kirchner filtrada desata pasiones

La pasión argentina por las teorías conspirativas tiene esta semana como gran protagonista a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La filtración de una escucha judicial que involucraba una llamada entre Fernández y el exjefe de los servicios secretos argentinos, Óscar Parrilli, sobre el exespía Antonio ‘Jaime’ Stiuso derivó este lunes primero en una guerra virtual entre partidarios y detractores de la exmandataria y, posteriormente, en una denuncia presentada por una fiscal para que Fernández dé explicaciones sobre el diálogo que mantuvieron al día siguiente de que fuese publicada una entrevista a Stiuso y averiguar si cometió abuso de autoridad. La polémica creció todavía más cuando Parrilli contestó y se declaró víctima de un “Watergate autóctono”.

En la escucha, filtrada por radio La Red, se oye a la expresidenta ordenar a Parrilli: “Empezá a buscar todas las causas que le armamos. No que le armamos, que le denunciamos”. Aunque la mandataria se desdice enseguida, el fiscal Guillermo Marijuan ve indicio suficiente para pedir a la Justicia que investigue si abusó de su autoridad e inventó alguna de las denuncias presentadas por el Gobierno contra el exhombre fuerte de los servicios de espionaje. El juez Sebastián Casanello abrirá una causa bajo la carátula “averiguación de delito”.

Marijuán anticipó también que Fernández deberá justificar por qué dijo que a Stiuso “hay que matarlo” y recordó el caso de Alberto Nisman, que apareció muerto de un tiro en la sien en su departamento de Buenos Aires hace dos años, cuatro días después de denunciar a la entonces presidenta por presunto encubrimiento terrorista. “Es poco feliz porque hemos tenido un muerto, ¿no? Será todo motivo de análisis e inclusive la explicación que tengan que hacer sobre si es coloquial o no la van a tener que hacer en un expediente. No simplemente por hacer una afirmación de que todos los días digo a fulano de tal que hay que matarlo, con eso no desaparecen los efectos jurídicos que puede tener esa manifestación”, declaró Marijuan a medios locales al ser preguntado sobre el audio.

La polémica generada por la filtración subió de tono tras la respuestas de Parrilli, que fue difundida por Fernández a través de las redes sociales. El extitular de la Agencia Federal de Inteligencia consideró que la intervención de su teléfono móvil no tenía como objetivo “buscar la verdad en ninguna causa judicial, sino pura y expresamente realizar un espionaje político sobre la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner”. Detrás de ese espionaje político, Parrilli ve la mano del Gobierno de Mauricio Macri y se pregunta si es casualidad que la filtración se produzca en medio del último escándalo del Ejecutivo macrista, que involucra al actual jefe del espionaje argentino, Gustavo Arribas, por una tranferencia de 600.000 dólares que recibió del operador de Lava Jato. Él asegura que fueron 70.000 por una operación de venta de un apartamento en Sao Paulo ajena a Odebrecht.

“No sólo espían a la oposición sino que en su sistema de jueces que pasan grabaciones a programas periodísticos (con aval del gobierno)”, citó Fernández en Twitter. “Estamos asistiendo a una suerte de WATERGATE autóctono”, agregó. Las redes sociales se hicieron eco de toda la controversia, pero la frase más celebrada fue el insulto de la mandataria al extitular de la AFI cuando pregunta quién habla al responder al teléfono: “Soy yo, Cristina, pelotudo (imbécil)”. La expresidenta publicó una foto de una camiseta con esa frase y los internautas han bautizado la nueva polémica como “#pelotudogate”.

La canciller de Venezuela denuncia agresiones físicas de la policía argentina

El periplo que le ha tocado vivir a la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el ministerio de Relaciones exteriores de Argentina durante la mañana del miércoles siguió por la tarde en el Instituto Patria, el reducto desde donde el kirchnerismo construye su frente opositor. La aclamada presencia de la canciller, que acudió con su brazo derecho inmovilizado en un cabestrillo, sirvió para denunciar el ataque de un policía y de un funcionario del ministerio contra su persona, la del canciller boliviano David Choquehuanca y un asistente de este momentos antes de reunirse con la canciller argentina Susana Malcorra.

“Había un piquete antimotín, yo levanté la mano y dije soy la canciller de Venezuela y en respuesta vino un golpe de un policía, con su mano. Logramos entrar y hubo un piquete protocolar antiprotocolo que también me agarró, me forzó del brazo y me dijo que me retirara”, explicó la ministra de relaciones exteriores del gobierno bolivariano ante un auditorio colmado de militantes kirchneristas. “Ya me vio el médico, decidió inmovilizar y cuando terminemos con la agenda me van a hacer radiografías”, detalló luego a la prensa. “Nunca, en ninguna parte del mundo, se ha recibido a unos cancilleres con piquetes antimotines y se había bloqueado a unos cancilleres y a su delegación oficial. No tengo registros al respecto”, protestó. Participaron de la conferencia el exsecretario de la Presidencia, Oscar Parrilli, el embajador de Venezuela en Argentina, Carlos Martínez Mendoza y el diputado nacional Guillermo Carmona.

Acerca de la intentona de ingresar a la reunión de cancilleres en el Palacio San Martín, a la que Rodríguez acudió a pesar de que su país está suspendido, dijo: “Yo lo asumo como una venganza del señor Macri por lo que ocurrió en Asunción”, en alusión a la cumbre de presidentes del Mercosur de diciembre pasado, ocurrida en Paraguay, en la que el presidente argentino pidió “la pronta liberación de los presos políticos en Venezuela”, hecho que motivó en su par venezolano, Nicolás Maduro, le calificara como “un burgués de elite, una opción ultraderechista y neoliberal”. En aquel encuentro, Macri también dijo que una de las prioridades del bloque que integra junto a Brasil y Paraguay es avanzar en negociaciones con la Unión Europea (UE) y con la Alianza del Pacífico.

“Lo único que se pretende excluir es el modelo de Venezuela porque en el marco de esa reunión, la canciller Malcorra expresó el reclamo de por qué Venezuela no forma parte del tratado de libre comercio con la Unión Europea, un tratado que se viene haciendo a puertas cerradas, a espaldas del pueblo”, refirió Rodríguez. “Se niegan al diálogo en la falta de razón. No tienen razón pero tampoco moral ni vergüenza, porque nosotros sabemos que esa pretendida sanción contra Venezuela tendrían que aplicársela primero a ellos mismos, que no han incorporado eficientemente las normas de Mercosur en la manera en que lo ha hecho Venezuela en apenas 4 años”, enfatizó la canciller.

Argentina rechaza un pedido de la CIDH para que libere a la líder social Milagro Sala

La detención de la dirigente social kirchnerista Milagro Sala ya es para Mauricio Macri un problema de dimensiones internacionales. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), un organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), apoyó el pedido de libertad emitido el 21 de octubre por el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Detención Arbitraria. Sala lleva un año presa en la provincia de Jujuy (norte) acusada de malversación de fondos en los millonarios programas sociales que adminstraba su agrupación, Tupac Amaru. Macri insiste en que debe seguir en prisión, pero ha debido enfrentar un rechazo cada vez mayor. Antes del fallo de la CIDH, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, también pidió por la libertad de la líder social y diputada del Parlasur. El gobierno ha respondido siempre con la mimsa fórmula: tomó nota de los relcamos y los envió a la justicia jujeña. Al mismo tiempo invitó a la CIDH a viajar a Argentina para que tenga “contacto directo con los distintos actores (…) que se encuentran vinculados al caso de la señora Sala”.

El poder de Sala creció gracias al dinero que le enviaba directamente el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, su gran aliada. Jujuy tiene 85.000 empleados públicos, ella tenía 80.000 militantes. Miraba al Estado de igual a igual. Pero la expresidenta perdió el poder en diciembre de 2015, Jujuy también cambió de color político y el nuevo gobernador, Gerardo Morale, un aliado de Macri que venía de una guerra de casi 10 años contra Sala, no tardó en reaccionar. Ella se resistió y le montó una acampada frente a la gobernación durante un mes. Él reforzó la apuesta: promovió su detención el 15 de enero por “tumulto”. Después le añadió otras acusaciones: “malversación y blanqueo”. Sala no está procesada en ninguna de las causas y su detención preventiva es la que ha activado la reacción de la ONU y de la OEA.

El gobierno iniste en que Sala debe estar detenida. Dice que ya no está presa por “tumulto”, sino por otros delitos. La Tupac Amaru, según la visión oficial, es en realidad una “asociación ilícita” que cobró cientos de miles de pesos del kirchnerismo para construir viviendas populares que nunca se hicieron. Y que, en cambio, usó el dinero para sumar adeptos gracias al reparto de prebendas. Los jueces jueños, quienes rechazan una y otra vez los pedidos de libertad que presentan los abogados de Salas argumentan que es tal el poder que la mujer ejerce sobre sus denunciantes que, si sale de prisión, podría alterar los testimonios de los testigos que la incriminan. Mientas tanto, el gobierno recibe reclamos desde el exterior, como el realizado por la CIDH.

“Milagro Sala es una conocida líder de la sociedad civil en la provincia de Jujuy quien fue detenida en el contexto de una protesta social. La Comisión y su Relatoría Especial han reiterado que la protesta es un ejercicio legítimo de la libertad de expresión que debe ser facilitado y no sujeto a criminalización u otras formas de represión. Si bien una orden judicial dispuso la libertad de Milagro Sala, ella no salió en libertad pues se le imputaron otros cargos mediante decisiones judiciales bajo la jurisdicción de Jujuy”, dijo la CIDH. Sobre la prisión, opinó que la presunción de inocencia hace que “toda persona sometida a proceso penal debe ser juzgada en libertad”. “La prisión preventiva es excepcional, solo puede extenderse por un período razonable y no puede ser usada como una medida punitiva”, señaló la Corte en un comunicado.

En su defensa, Macri invitó a los miembros de la CIDH a visitar Argentina y, más concretamente,  Jujuy. Está convencido de que los fallos internacionales adolecen de una falta de conocimiento del contexto en que se decidió la prisión de Sala, a quien atribuye la construcción de un verdadero Estado paralelo.

Cristina Kirchner nunca ha terminado de irse del todo

Si un viajero desinformado aterrizara en Buenos Aires en estos días, probablemente pensaría que Cristina Fernández de Kirchner sigue en el poder en Argentina. Sus escándalos, sus quejas, sus amenazas y su familia protagonizan cada día las portadas del la mayoría de los periódicos y de los informativos de radio y televisión. El día que no habla, algo bastante raro, sus críticos están como desanimados, sin material para el combate.

Nadie se imagina la vida sin ella. Ni los que la quieren ni los que la detestan, ambos con el mismo entusiasmo. Hace casi un año que dejó el poder, pero en realidad parece que nunca se fue. El debate en todos los rincones de Buenos Aires sigue pasando por ella. ¿Volverá Cristina? ¿Irá a la cárcel Cristina? ¿Viste el último escándalo de Cristina? Incluso la victoria de Donald Trump se transformó en Buenos Aires en material para el choque con la expresidenta: al contrario que ella, insistían sus críticos, Obama hará una transición ordenada con Trump.

Hace un año, ella se negó a entregarle el bastón de mando a Mauricio Macri. “Si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar”, cantan los suyos en las calles. “Si un juez la mete presa podría acabar muerto”, clama el sindicalista Esteche. Cristina como tótem. Omnipresente. Toda su familia es noticia. Su hija por tener 4,6 millones de dólares en efectivo en una caja de seguridad. Su madre por aparecer en los papeles en una investigación. “¿Macri, y si gastan la energía que usan en perseguirme a mí, a mi hija y ahora a mi madre en resolver los problemas de los argentinos?”, clama ella. Por Twitter, por Facebook y Telegram bombardea cada hora con sus opiniones sobre todo.

Los jueces la llaman a declarar por varios escándalos, y allí están miles de fieles a la puerta, aclamándola, con las Madres de Plaza de Mayo en primera fila. Y otros miles en las redes, despreciándola y exigiendo que la metan ya en la cárcel. Cristina no se va, nunca lo hizo. Pero tanto los fieles como los enemigos tiemblan ante la posibilidad de que suceda algún día.

Cristina Kirchner a Mauricio Macri: “No es mi mamá, es tu papá y vos también”

l cerco judicial que enfrenta la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner ha llegado hasta su madre, Ofelia Wilheim, de 87 años. La diputada Elisa Carrió, aliada del presidente Mauricio Macri, la involucró en una denuncia por “defraudación al Estado”, por el presunto desvío de 61 millones de pesos (unos 4 millones de dólares) en el contrato de una cooperativa que integraba y el estatal Correo Argentino. Cristina Fernández escribió una larga carta en su página oficial, que tituló No es mi mamá, es tu papá y vos también, en la que acusa a Macri de orquestar una persecución contra su familia y dispara contra el padre del mandatrio, Franco Macri, un poderoso empresario que forjó su fortuna a partir de millonarios contratos con el Estado. “Macri, mi mamá tiene 87 años y hace más de 50 que vive con mi hermana en el mismo barrio y en la misma casa, que es su único patrimonio (…) ¿Qué es lo que querés inventar? ¿Pretendes hacerle creer a los argentinos que el país está mal y a ellos les va peor… por mi mamá? (…) Tu papá y otros – como él – estatizaron la deuda de sus empresas mientras la dictadura genocida había desaparecido a miles de argentinos”, escribió Kirchner.

La expresidenta enfrenta una serie de causas judiciales por casos de corrupción y esta misma semana pidió que se eleve cuanto antes a juicio oral una causa en la que está procesada por administración fraudulenta. En otras investigaciones paralelas también están involucrados sus dos hijos, Máximo y Florencia, su nuera, Rocío García, y su cuñada, la actual gobernadora de la provincia de Santa Cruz, Alicia Kirchner. Pero hasta ahora ningún expediente mencionó a su madre Ofelia. La denuncia de Carrio cayó muy mal en la expresidenta, quién decidió atacar directamente a Macri y a su entorno. “Pensé que conmigo y con mi hija te alcanzaba ¿O es que las cosas van tan mal que tenes que empezar a perseguir junto con Clarín a una anciana que no sale de su casa? (…) No Macri. El problema de la Argentina sigue siendo el mismo de siempre: Ustedes”, dijo Kirchner, en referencia a los sectores empresariales que son el origen del actual presidente. “Ustedes, los mismos que cuando los militares no les sirvieron más fueron por los políticos de los partidos populares y democráticos. Ellos terminaron destituidos y algunos presos y ustedes libres y cada vez más ricos” agregó.

Ofelia Wilheim tuvo una militancia sindical de 30 años como delegada de su gremio en Arba, la agencia de recaudación de impuestos de la provincia de Buenos Aires. Según la denuncia presentada por Carrió, tras la reestatización del Correo Argentino en 2003, la cooperativa El Aldabón, integrada por Wilheim y un socio llamado Fotios Cunturis, logró un contrato para el reparto de correspondencia de la agencia. “Le pedimos a la Justicia que investigue si a través de este convenio se produjo la simulación de una relación contractual entre una cooperativa que no opera como tal y el correo argentino con el consecuente desvío de fondos en perjuicio del Correo Argentino por al menos diez años” , señaló Carrió en el escrito que presentó ante la justicia.

Kirchner dijo que su madre vive de su jubilación como empleada y vinculó la denuncia a un ataque orquestado desde la Casa Rosada para ocultar la crisis económica. “Mañana y pasado mañana y la semana que viene y el mes que viene y el año que viene – con estas políticas – la gente seguirá con los mismos problemas de hoy: desocupación y precarización laboral, salarios que no llegan a fin de mes, tarifazos, endeudamiento”, escribió Kirchner.

También disparó contra los integrantes del equipo de gobierno de Macri, a los que acusó de “ricos y endeudadores sociales”: “Todos los días nos enteramos que funcionarios y hasta legisladores son dueños o socios o representantes de las empresas que les toca regular y controlar. El escándalo de estar de los dos lados del mostrador y su inevitable consecuencia: el saqueo”.

El jefe de Ministros, Marcos Peña, negó que desde la Casa Rosada se impulse una persecución judicial contra la Cristina Kirchner. “Ella está demasiado acostumbrada a las operaciones mediáticas y judiciales del poder, pero nosotros no somos así. No nos dedicamos ni a perseguir a la madre, ni a ella, ni a la hija. Nos dedicamos a gobernar”, dijo el ministro en una entrevista con radio La Red.

FMI aplaude las “ambiciosas reformas” de Mauricio Macri y le pide bajar el déficit

El Fondo Monetario Internacional (FMI) está entusiasmado con el giro político en Argentina. Tras una década de desaveniencias con el kirchnerismo, el directorio ha emitido ahora un informe de situación cargado de elogios a la gestión económica de Mauricio Macri y críticas al gobierno anterior. “El avance logrado en 2016 es importante”, dice el texto elaborado por la misión que, por primera vez tras 10 años de ruptura, visitó Buenos Aires en septiembre pasado. “Los directores elogiaron las ambiciosas reformas emprendidas por el nuevo gobierno para establecer un marco de política económica más estable y sostenible”, dice el texto difundido por el FMI, que también pide más ajuste al nuevo Gobierno: “continuar recortando el déficit fiscal constituye una importante prioridad”.

El gobierno de Macri se ha puesto como meta terminar 2016 con déficit fiscal primario equivalente al 4,5% del Producto Bruto Interno (PIB) y reducir ese índice al 4,2% en 2017. Hasta el momento ha logrado financiar esa diferencia con la emisión de deuda externa. El FMI celebró la decisión de bajar el déficit, sobre todo a partir de la reducción de los subsidios a la energía “mal focalizados y distorsivos” con que el kirchnerismo mantuvo bajas las tarifas. También destacó “la racionalización del gasto público, incluido el gasto salarial” de los empleados del Estado. En realidad Macri no ha bajado los salarios de los empleados públicos, al contrario, pero sí inició su mandato con miles de despidos en la administración, aunque después poco a poco ha ido contratando a otras personas.

“La solución concertada con los acreedores ha hecho posible el regreso a los mercados internacionales de capital, tanto para el sector público como para el privado. Se han anunciado metas fiscales y de inflación a mediano plazo en conjunción con una transición hacia un sistema moderno de metas de inflación. Por último, se está reconstruyendo la institución encargada de las estadísticas nacionales, lo cual permite la publicación de datos mejorados y fidedignos”, resumió el FMI al enumerar lo que considera los principales logros económicos de Macri.

El FMI cree que las reformas emprendidas por el nuevo gobierno son las correctas, pero necesitan tiempo para mostrar resultados concretos. Y ahí es donde llega el golpe al kirchnerismo. “La tarea de subsanar un legado de graves desequilibrios macroeconómicos, distorsiones microeconómicas generalizadas y debilidad institucional llevará tiempo, pero [los directores] dejaron constancia del importante avance logrado por las autoridades”

El fondo admite que las medidas iniciales de Macri han agravado la situación económica, pero cree que eran imprescindibles para evitar males mayores y confía en que la situación se recuperará en 2017. Además culpa, como Macri, a la herencia recibida. “Aunque la corrección de los graves desequilibrios y distorsiones heredados del Gobierno anterior era necesaria para sentar las bases del crecimiento vigoroso en el futuro, inevitablemente tuvo un impacto a corto plazo desfavorable para la economía argentina. Sin embargo, la opción de mantener el insostenible marco de políticas instaurado por el Gobierno anterior resultaba sencillamente imposible”.

Macri, que fue socio de Trump, inquieto ante un giro que le perjudica

La política argentina lleva un año entero mirando a EEUU para casi todo. La relación se había recompuesto después de años de enfrentamiento durante el kirchnerismo. El apoyo de la administración de Barack Obama, que viajó a Buenos Aires en marzo en una visita histórica, ha sido clave para que Argentina vuelva a los mercados financieros, cierre su pacto con los fondos buitre y para que Mauricio Macri logre un apoyo internacional que supera al que tiene en su propio país. Por eso las elecciones en EEUU tenían para la Casa Rosada, sede del Gobierno argentino, un valor especial. Y la victoria de Donald Trump, al que Macri conoci muy bien porque fueron socios en los 80, generó un desconcierto absoluto.

El Gobierno de Macri apostó claramente por Hillary Clinton, sin disimulo, y su derrota dejó a todos descolocados y sumidos en cálculos económicos y políticos de las consecuencias de un giro que contradice por completo la apuesta de Macri por la ortodoxia y la apertura económica. Macri se limitó a una rápida felicitación diplomática por twitter: “felicito a Donald Trump en su triunfo y espero que podamos trabajar juntos por el bien de nuestros pueblos”. Susana Malcorra, la canciller, que pocas horas antes había insistido en que Argentina estaría “más cómoda” con Clinton, también optó por esta vía pero sin disimular su decepción.

Mauricio Macri soporta la presión de nuevas huelgas

La Confederación General del Trabajo (CGT) ha convocado a una nueva huelga nacional aunque todavía no estableció la fecha. Eso parece no impedir que los gremios alineados o no a la principal central obrera desarrollen medidas de lucha. Este martes ha sido el turno de los gremios docentes secundarios y universitarios, los profesionales de la salud y los trabajadores estatales y aunque los reclamos son disímiles, todos buscan lo mismo: subas de salarios paracombatir los embates de la inflación y, aunque no lo digan, meter presión para que la CGT confirme una movilización federal.

El secretario general de la Unión Docentes Argentinos (UDA) y secretario de Políticas Educativas de la CGT, Sergio Romero, afirmó que “el paro superó el 90% de acatamiento en todo el país” a pocas horas de iniciada la protesta. El reclamo de los docentes es por la “reapertura de paritarias, en contra la subejecución presupuestaria denunciada por los maestros y la continuidad de los programas educativos”. “Es un mensaje claro para las autoridades que siguen llevando adelante su gestión a espaldas de los docentes”, afirmó el dirigente en un comunicado. En el mismo sentido se pronunció la titular de la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), Sonia Alesso, quien dijo que los conflictos que no se resuelvan ahora van a “complejizar el inicio del próximo ciclo lectivo”. Alesso manifestó la “preocupación” de los gremios que consideran que existe una “subejecución presupuestaria y ha llegado el ajuste en el ámbito de la educación”.

Mauricio Macri bajo amenaza de los sindicatos argentinos

La tregua que los sindicatos argentinos dieron al presidente Mauricio Macri se acerca a su fin. La Confederación General del Trabajo (CGT), donde se agrupan los gremios más poderosos del país, ha amenazado al Gobierno con una huelga de 24 horas, aunque no le ha puesto fecha. A cargo del anuncio estuvo Juan Carlos Schmid, integrante del triunvirato que desde el 22 de agosto conduce a la CGT unificada, al término de un encuentro con 120 secretarios generales. “Tenemoslas facultades en la mano para llevar adelante una medida de fuerza con un paro de 24 horas”, dijo Schmid. El anuncio, sin embargo, no debe hacer creer que la medida es inminente. Héctor Daer, otro miembro del triunvirato, aclaró que las negociaciones con el Gobierno seguirán. “Lo único que falta es la dimensión de la medida de fuerza y el momento. Eso será lo que esta conducción amerite que tenga que hacer. Si anunciamos hoy un paro no dialogamos más”, aclaró. Los sindicatos argentinos habían acordado hasta ahora garantizar la paz social a cambio de aumentos salariales y más dinero para sus organizaciones. Pero la negativa de Macri a reabrir las paritarias para discutir nuevas subidas ha sido interpretada en la CGT como una declaración de guerra.

La relación entre Macri y los sindicatos nunca ha sido fácil. El Presidente recibió a los siete sindicalistas más poderosos en la Casa Rosada nada más asumir en diciembre, en un intento por demostrar dentro y fuera del país que respeta su poder. Los sindicatos representan al peronismo con mayor capacidad de movilización. Macri, en tanto, debe romper un maleficio político que indica que el último presidente democrático no peronista en terminar su mandato fue el radical Hipólito Irigoyen, en 1922. Otro radical, Raúl Alfonsín, estuvo cerca en 1989, pero tuvo que adelantar el traspaso de diciembre a julio al peronistaCarlos Menem, acorralado por una crisis económica que derivó en hiperinflación. La CGT de entonces convocó a 13 paros nacionales contra Alfonsín, pero se desmovilizó durante el menemismo. El kirchnerismo, en tanto, perdió la confianza de los “gordos”, como se llama a los líderes sindicales que llevan décadas al frente de sus gremios, hacia el final de su Gobierno. El más notorio fue Hugo Moyano, al frente del poderoso gremio de los camioneros, quien incluso hizo campaña por Macri. Pero el amor no duró.

Moyano se distanció y la CGT, dividida hasta agosto en tres grandes centrales, se reunificó. Y desde entonces aumentó la presión contra Macri. La amenaza de un paro sin fecha precisa ha sido el último capítulo. Los “gordos” llevarán la amenaza al ministerio de Economía cuando se reúnan con su titular, Alfonso Prat-Gay, el próximo 29 de septiembre. Allí presentarán una vez más sus reparos a la situación económica. Los últimos datos oficiales indicaron que el Producto Bruto Interno (PIB) cayó 3,4% en el segundo trimestre y el desempleo subió al 9,3% en julio. “Los únicos que aplauden al Presidente son los extranjeros, pero los argentinos no estamos conformes. Podremos seguir dialogando, pero hoy no tenemos respuesta a la inflación, la pérdida del poder adquisitivo del salario y los puestos de trabajo”, dijo Schmid.

Los sindicatos cerraron paritarias durante los primeros meses del año con subidas salariales por encima del 30%, a tono con la inflación. Pero ante el deterioro de la situación económica exigieron abrirlas otra vez. Macri se negó, sobre todo por el impacto que puede tener una nueva actualización salarial en la inflación, una de las principales batallas que enfrenta el Gobierno. Las previsiones anuales indican que la subida del IPC podría superar el 40% en 2017, pese a que los últimos registros dan cuenta de una ralentización. Los gremios más combativos fueron hasta ahora los agrupados en la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), fuerte entre los empleados públicos. Pero la CGT, más cercana al peronismo tradicional, decidió jugar a una negociación bajo presión, sin movilización de calle. La declaración de un paro nacional sin fecha precisa es un paso más en esta estrategia.