Venezolanos se consolidan en el número uno en solicitudes de asilo en Estados Unidos

Los venezolanos se consolidan como nacionalidad número uno en solicitudes de asilo en Estados Unidos, según las cifras del Departamento de Seguridad Interior. Al cierre del tercer trimestre de 2017 lo habían pedido 21.407, 6.679 más que en todo 2016, primer año en que superaron en la lista a los solicitantes de China. Comparada con 2013 (786) la cifra de peticiones de emigrantes de Venezuela se ha multiplicado por 27 a falta de tres meses para que termine 2017.

El aumento exponencial del número de solicitudes de venezolanos se dio a partir de la muerte del expresidente Hugo Chávez en 2013 y de la profundización de la crisis económica e institucional hasta la fecha durante la presidencia de su sucesor, Nicolás Maduro. En 2016 los venezolanos también se convirtieron por primera vez en los principales solicitantes de asilo (3.960) en España.

La avalancha de peticiones en Estados Unidos ha influido en el atasco en las tramitaciones. “En 2013 te daban cita para la entrevista con un oficial de migración en un plazo de un mes, y ahora la cita se está demorando cuatro años”, dice el abogado venezolano radicado en Miami Ángel Domínguez, especialista en procesos de asilo, que apunta que el tapón también se debe a la redistribución de funcionarios de labores de asilo hacia las de deportación, priorizadas por Donald Trump.

El 2017 podría cerrar con cerca de 30.000 solicitudes de venezolanos en Estados Unidos, según estiman Domínguez y Javier Torres, también venezolano y director de Migrants Foundation, establecida en Tampa. “Diciembre es el mes de más inmigración desde Venezuela con la excusa de la visita familiar, y ya finalizando noviembre hemos estado notando un repunte”, dice Torres.

Domínguez advierte de que se encuentra a menudo con venezolanos que se equivocan al alegar la crisis económica y la carestía en Venezuela como motivo de solicitud de asilo, que “solo procede”, explica, “en casos demostrables de persecución o temor de persecución por razones de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social u opinión política”. El abogado acaba de terminar un Manual básico sobre asilo político en los Estados Unidos que se publicará en diciembre para ayudar a los solicitantes a conocer el trámite y sus condiciones. Otro error frecuente, dice, es pedir asilo cuando ya ha pasado un año de la entrada en Estados Unidos, plazo máximo para solicitarlo.

El embudo de peticiones de asilo de venezolanos, señalan los especialistas, se podría contener si el Gobierno de Estados Unidos aprobase un “alivio migratorio” para ellos, otorgándoles un Estatus de Protección Temporal (TPS en sus siglas inglesas). Pero las políticas de choque contra la inmigración de Trump van en la dirección opuesta. En noviembre, por ejemplo, se liquidó el programa que evitaba la deportación de 59.000 de haitianos. Representantes del exilio venezolano pidieron sin éxito en agosto en Miami al vicepresidente Mike Pence que se activase esa medida especial.

La novedad “positiva” que ha traído para los emigrantes venezolanos la administración Trump, según Domínguez, es que ha “reconocido que en Venezuela hay una dictadura y habla con contundencia de presos políticos y de violaciones de derechos humanos”, lo que podría favorecer la aprobación de las solicitudes de asilo. Torres, sin embargo, cree que “el filtro, las exigencias para aprobar el asilo, se pondrán más altas cuanto mayor sea la cantidad de peticiones”. Desde su punto de vista, urge “que el problema de la migración venezolana no se vea solo como un tema político sino humanitario”. “Entre los solicitantes que se declaran perseguidos políticos, buena parte han salido de allí sobre todo por el deterior de las condiciones de vida, que ya son literalmente inviables”, concluye.

Alcalde de Venezuela Antonio Ledezma, se escapa de su país y se refugia en Colombia

Antonio Ledezma, alcalde metropolitano de Caracas y opositor venezolano, ha escapado del arresto domiciliario en que se encontraba desde 2015 y ha huido por tierra a Colombia, según han confirmado las autoridades colombianas y la esposa de Ledezma, Mitzy Capriles. “En la mañana de hoy ingresó en el país procedente de Venezuela el señor Antonio Ledezma”, ha informado la oficina de Migración en Bogotá a través de un comunicado de prensa. Medios venezolanos informan de que el destino final del opositor es España.

Las autoridades colombianas precisan en su nota que Ledezma ingresó en Colombia “por el puente Simón Bolívar, de la población de Villa del Rosario, e hizo los correspondientes trámites migratorios”. EL PAÍS confirmó que su pasaporte fue sellado como turista, con una permanencia de hasta 90 días. El exalcalde de la capital venezolana entró a territorio colombiano solo y tras un viaje de quince horas por tierra. En su primera declaración a medios desde la ciudad fronteriza de Cúcuta aseguró a la cadena Caracol Radio que “vivió una travesía” antes de pisar territorio colombiano.

El diario venezolano El Nacional adelantó en su página web que el opositor, fundador de la formación Alianza Bravo Pueblo (ABP), “escapó en la madrugada de este viernes por la frontera hacia Colombia” y que “tendría como destino final un país europeo”.

Agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) se han desplazado a las inmediaciones de la casa de Ledezma. La propia Capriles ha denunciado que la vivienda fue “violentada” por fuerzas chavistas que intentaron entrar a primera hora de la mañana.

Capriles ha transmitido en nombre de su marido un mensaje a todos los “presos políticos”, para que sigan luchando por sus derechos y contra Maduro. En este sentido, ha llamado a seguir luchando en aras de la democracia y la libertad, según el mensaje a Caracol Radio.

Mi saludo a Antonio Ledezma, referente moral de #Venezuela, ahora libre para liderar la lucha desde el exilio para la instauración del sistema democrático en su país
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, reaccionó a la noticia mediante su cuenta en Twitter. “Mi saludo a Antonio Ledezma, referente moral de Venezuela, ahora libre para liderar la lucha desde el exilio para la instauración del sistema democrático en su país”, escribió el uruguayo en la red social.

Ledezma, líder de Alianza Bravo Pueblo, fue detenido por primera vez en 2015 cuando era alcalde de Caracas. Estuvo internado cuatro meses en la cárcel militar Ramo Verde, pero obtuvo el beneficio del arresto domiciliario por motivos de salud.

En agosto de este año, fue recluido de nuevo en Ramo Verde durante tres días, después de que las autoridades le acusaran a él y al también opositor Leopoldo López de violar las condiciones contempladas para permanecer en sus respectivas viviendas.

El chavismo pospone el revocatorio y se enroca en el poder hasta 2019

El chavismo se atornilla en el poder ante el desplome de su popularidad. El Consejo Nacional Electoral (CNE) –controlado por el oficialismo– ha ratificado que el referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro podría efectuarse después del mes de febrero. Con esta nueva fecha se anula la posibilidad de que la oposición asuma el Gobierno en Venezuela hasta el año 2019, porque correspondería al vicepresidente suceder al actual mandatario.

El anuncio ha crispado a la oposición. La coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha convocado a una sesión permanente para acordar acciones. “Lo que está ocurriendo no es una señal de fortaleza del Gobierno. Al contrario, ellos están en situación de quiebra, donde no pueden medirse en las urnas electorales ni en la calle”, dijo Jesús Torrealba, secretario general de la alianza opositora.

El CNE, además, ha expuesto las estrictas normas para la recaudación del 20 por ciento de las firmas del padrón electoral (casi cuatro millones) en cada uno de los Estados del país sudamericano, la siguiente etapa para la activación del referéndum revocatorio. Según la autoridad electoral, la recogida de las rubricas se hará entre el 26 y 28 de octubre –en horario de 8 a 12 y de 13 a 16 horas de Venezuela– con una limitada cantidad de máquinas de verificación de identidad (5.392) distribuidas en 1.356 centros de votación. “Lamentablemente, se repetirán las escenas de largas colas en la recolección del primer 1% de las firmas”, afirmó Luis Emilio Rondón, el único rector opositor del CNE.

En junio, los opositores sortearon obstáculos durante la autentificación de más de 200.000 firmas (el 1% del padrón electoral) recaudadas para cumplir con la primera fase del peñascoso camino hacia la activación del referéndum. Muchos votantes acudieron a aislados centros electorales designados por el CNE, algunos fueron amedrentados por los colectivos –grupos oficialistas– y otros opositores fueron despedidos de sus trabajos en la administración pública por apoyar un revocatorio contra Maduro.

El Poder Electoral todavía no decide la localización de los centros de votación, pero la oposición ha advertido que se podrían ubicar en sitios lejanos a las ciudades para impedir que el mayor porcentaje de la población pueda firmar contra Maduro.

La oposición contra la pared

Las trabas no son sorpresivas. Ya la oposición ha acusado al Poder Electoral de obedecer al oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). En junio, Diosdado Cabello, el segundo hombre del chavismo, instó al CNE a proporcionar el 20 por ciento de los equipos tecnológicos para la recaudación de las firmas en esta fase. “No se lo vamos a poner fácil. Haremos lo que tengamos que hacer”, agregó.

Ante la materialización de estas amenazas, la MUD ha apostado a la presión popular como única vía para acelerar el referéndum revocatorio. “Viene una protesta masiva, constitucional, pacífica y contundente, en defensa a los derechos de la población y a la Constitución. Lo que está siendo lesionado no es el interés político de una organización, sino el pacto de convivencia de los venezolanos”, advirtió Torrealba.

Los adversarios del Gobierno creen que la renuencia a unos sufragios presidenciales puede devenir en un estallido social. Henrique Capriles, gobernador del Estado de Miranda y dos veces excandidato presidencial, ha lanzado un ultimátum a las rectoras del Poder Electoral hace tres días: “¿A qué juegan las señoras del CNE, a que ocurra una situación explosiva en Venezuela? Creen que la paciencia del pueblo es infinita y que pueden seguir jugando con los venezolanos hasta que pasen semanas y meses”.

Son más de 128 días de retrasos en el proceso revocatorio, según los cálculos de los opositores. El Consejo Electoral ha suspendido el pasado viernes sus actividades por considerar que se encontraba en riesgo ante una protesta convocada por la MUD.

Muchos opositores han criticado confiar en el Poder Electoral como garantes del referéndum. María Corina Machado, coordinadora del partido Vente Venezuela, ha repudiado las condiciones impuestas por la autoridad electoral. “Es evidente que las condiciones del CNE están diseñadas para negar RR en 2016. Si eso ocurre, la Asamblea Nacional debe destituir a Maduro por su nacionalidad”, escribió en su cuenta de Twitter.

En marzo, la Unidad ya había presentado varias propuestas para una inmediata salida de chavismo del poder. Pero el Gobierno ha anulado casi todas estas alternativas. De ahí que la oposición se ha concentrado en la activación de un referéndum revocatorio antes del 10 de enero.

El Secretario de la OEA acusa a Maduro de mentir y traicionar a Venezuela

Además, Almagro advirtió seriamente a Maduro en contra de jugar con la idea de un golpe de Estado o de atreverse a impedir el referéndum revocatorio que promueve la oposición, so pena de convertirse en un “dictadorzuelo”.

“No soy traidor. No soy traidor ni de ideas, ni de principios, y esto implica que no lo soy de mi gente, los que se sienten representados por los principios de libertad, honestidad, decencia, probidad pública (sí, de los que suben y bajan pobres del poder), democracia y derechos humanos”, responde Almagro en un “mensaje al presidente de Venezuela”.

“Pero tú sí lo eres, presidente, traicionas a tu pueblo y a tu supuesta ideología con tus diatribas sin contenido, eres traidor de la ética de la política con tus mentiras y traicionas el principio más sagrado de la política, que es someterte al escrutinio de tu pueblo”, afirma.

.@NicolasMaduro NUNCA podrás desanudar de tu pueblo tanto sufrimiento intimidación, miseria y angustia http://bit.ly/SGVzla 

El “mensaje” de Almagro a Maduro suma 380 palabras a cual más dura, y deja claro que el jefe de la OEA ya no considera que la diplomacia y los buenos oficios puedan ayudar a solucionar la crisis del país sudamericano. Es, también, una lista de agravios que en su opinión ha perpetrado el Gobierno de Maduro al pueblo venezolano en los últimos años y que considera debe enmendar el mandatario si quiere mantenerse en el poder con legitimidad.

“Debes devolver la riqueza de quienes han gobernado contigo a tu país”, le insta a Maduro. De igual modo, le exhorta a “devolver (la) justicia a tu pueblo en toda la dimensión de la palabra”. Algo que significa, precisa por si no quedara claro, “encontrar a los verdaderos asesinos de los 43 y no los que tienes presos por sus ideas, aunque no sean ni las tuyas ni las mías”. E implica, también, “devolver los presos políticos a sus familias”.

No acaban ahí las tareas pendientes de Caracas, subraya. “Debes devolverle a la Asamblea Nacional su legítimo poder, porque el mismo emana del pueblo, debes devolver al pueblo la decisión sobre su futuro”, dice Almagro. Y eso incluye el “imperativo de decencia pública de hacer el referéndum revocatorio en este 2016”.

.@NicolasMaduro tienes el imperativo de decencia pública de hacer el referéndum revocatorio en 2016 http://bit.ly/SGVzla 

“Negar la consulta al pueblo, negarle la posibilidad de decidir, te transforma en un dictadorzuelo más, como los tantos que ha tenido el continente”, le advierte.

El mensaje de Almagro, que el jefe de la OEA se encargó de enfatizar con una decena de tuits, es una respuesta contundente a la larga diatriba de Maduro el martes contra el organismo hemisférico, contra su jefe, y contra países como España o Estados Unidos, a los que responsabilizó de estar detrás de una “conspiración internacional” para derrocarlo.

El tono de Caracas ante Almagro ha venido endureciéndose prácticamente desde que el uruguayo asumiera la jefatura de la OEA, hace ahora un año, en vista de sus demandas de visitar Venezuela, denegadas igual que sus peticiones de que Maduro aceptara la observación electoral del organismo. La crispación alcanzó las pasadas semanas un nuevo clímax después de que Almagro aceptara analizar, a petición de un grupo de diputados opositores, si amerita aplicarle la Carta Democrática Interamericana a Venezuela, capacidad que Caracas le disputa. Desde entonces, han arreciado las acusaciones venezolanas contra Almagro, que culminaron con la diatriba de la víspera del propio Maduro, que aseguró tener trapos sucios del excanciller uruguayo.

“Tu mentira, aunque repetida mil veces, nunca será verdad”, le replicó Almagro, quien ha adelantado que está preparando un informe sobre la situación de Venezuela y la posibilidad de aplicarle la Carta Democrática.

Maduro esta más “loco que una cabra”, ha dicho Pepe Mujica

La alianza progresista que alguna vez crearon los países de América Latina parece estar malherida. El proceso, iniciado tras las muertes de Néstor Kirchner y Hugo Chávez, y continuado con la suspensión y juicio político a Dilma Rousseff en Brasil y la consagración democrática de Mauricio Macri en Argentina, parece llegar a su fin. Ahora el que habló fue el expresidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, quien se distanció del mandatario venezolano Nicolás Maduro. Está “loco como una cabra”, lanzó el hombre fuerte del Frente Grande. “Están todos locos en Venezuela. Se dicen de todo y así no van a arreglar nada”, dijo.

Venezuela vive por estas horas jornadas de marchas y represiones. Las columnas de la oposición intentan forzar la realización de un referéndum revocatorio del presidenteNicolás Maduro, mientras que éste instauró el estado de excepción y llamó a la estilización de toda industria que detenga su marcha. “¡Planta parada, planta entregada al pueblo! Ustedes me van a ayudar a recuperar todas las plantas paralizadas por la burguesía’’, instó Maduro.

La crisis del petróleo y la caída del producto bruto han causado el desabastecimiento de los alimentos básicos y los medicamentos. A eso, se le suma el desafío que le propone a Maduro la mayor productora de alimentos y bebidas del país (Polar), la cual apagó las máquinas el pasado 30 de abril, alegando falta de divisas para importar insumos. Son quienes producen y envasan la cerveza en Venezuela y se oponen al control cambiario ejercido por el gobierno bolivariano desde 2003.

Mujica salió en defensa de su excanciler Luis Almagro, al cual Maduro lo acusa de ser “agente de la CIA”. “No es ningún traidor. Es un abogado, esclavo del Derecho”, enfatizó. Mujica dijo “no tiene nada que ver, se pasan de rosca”. No obstante, reconoció tener un gran respeto por el presidente venezolano, pero “eso no equivale a que no le diga que está loco, está loco como una cabra”, lanzó. “Los venezolanos tienen que resolver sus problemas entre ellos y eso es lo que más le preocupa”, concluyó.

EE.UU. cree que Maduro será relevado antes de que acabe su mandato

Durante los últimos días Estados Unidos ha elevado el tono contra el Gobierno de Nicolás Maduro, lo que podría indicar que la AdministraciónObama estaría recalibrando su estrategia hacia Venezuela. El pasado miércoles, el vicepresidente Joe Biden, pronunció las acusaciones más duras que el Gobierno estadounidense ha realizado hasta la fecha contra el régimen venezolano. Dos días después, analistas de inteligencia suministraron información a la agencia Associated Press –todo apunta a que por indicación superior–, para poner más presión sobre Maduro.

Washington teme que en el país caribeño estalle una crisis humanitaria, lo que obligaría a Estados Unidos a poner en marcha un amplio dispositivo para el envío de alimentos y medicinas, algo que únicamente ese país puede aportar de forma inmediata. Personas que han auxiliado a la Administración estadounidense a diseñar un hipotético suministro de ayuda aseguran que Washington preferiría una marcha prematura, pero ordenada, de Maduroantes de que la situación pueda derivar en caos social o incluso guerra civil.

Los analistas de inteligencia estadounidenses, según la información difundida por AP, están cada vez más convencidos de que Maduro probablementeserá apartado por miembros del propio chavismo antes de que termine su periodo en el cargo. Maduro fue designado presidente en abril de 2013 y su mandato es por seis años.

De acuerdo con esas fuentes, basadas en informaciones que no aportaron, a medida que la economía de Venezuela se descontrola, la posición de Madurose va debilitando en el seno del chavismo. Eso puede llevar a un periodo de agitación política potencialmente violenta que aún perjudicará más la ya complicada situación económica, pues tendrá consecuencias en losmercados petroleros y de deuda.

«Los funcionarios dijeron que la mayor preocupación para el Gobierno del presidente Obama es que las profundas divisiones políticas y crecientes penurias económicas pudieran detonar violencia del tipo de la registrada en Caracas en 1989, cuando al menos 300 personas murieron durante disturbios, saqueos y enfrentamientos con la Policía», informa AP.

Un golpe de estado poco probable

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos, en cualquier caso, no han visto elementos que indiquen que un golpe de Estado militar pueda estar en marcha. El escenario más probable, según manifestaron, sería un golpe palaciego. Para los sectores del chavismo críticos con Maduro la manera de darlo sería votar contra el presidente en el referéndum revocatorio que está impulsando la oposición. Esta está exigiendo que la consulta popular se celebre este mismo año, lo que llevaría a elecciones presidenciales anticipadas, pero los analistas consultados estimaron que el Gobierno venezolano hará lo posible para retrasarlo hasta comienzos de 2017, cuando ya solo queden dos años para el final del mandato y este lo deba cubrir un vicepresidente designado por Maduro, sin elecciones. A pesar de los esfuerzos del oficialismo por dificultar la convocatoria del referéndum, las fuentes afirmaron que el Gobierno podrá aplazar, pero no bloquear, la consulta.

De todos modos, las perspectivas para Maduro podrían mejor si aumentan los precios del petróleo o si Venezuela consigue otro crédito importante de China, país que hasta hace poco venía sosteniendo al país caribeño.

Crisis en Venezuela

Hoy, Maduro ha anunciado además su decisión de iniciar ejercicios militares de la Fuerza Armada venezolana (FANB) para prepararse para “cualquier escenario”, tras informar de unos supuestos planes de intervención planeados en el extranjero. “No saben lo que somos capaces de hacer. Vamos a defender a Venezuela con la Constitución Nacional y con los fusiles también”, agregó el presidente. “El próximo sábado he convocado a ejercicios militares nacionales de la Fuerza Armada, del pueblo, y de la milicias, para prepararnos frente a cualquier escenario, porque esta tierra es sagrada y debemos hacerla respetar”, ha asegurado el jefe de Estado en un mitin con miles de partidarios en una calle del centro de Caracas.

Además, el presidente venezolano ha pedido al poder judicial y la cancillería que inicie los trámites pertinentes para abrir un juicio internacional contra el exmandatario colombiano Álvaro Uribe por instar a gobiernos extranjeros a colaborar con una intervención militar en el país suramericano: “Un juicio internacional debería salirle a Uribe Vélez por amenazar con el uso de la fuerza a nuestra patria, a la patria de Bolívar”.

El alcance del Estado de Excepción es de momento incierto. Maduro no ha detallado cómo aplicará este nuevo “estado de excepción” que, según la oposición, podría restringir las álgidas protestas callejeras contra su Gobierno. Jesús “Chuo” Torrealba, secretario general de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ha calificado la medida como un “autogolpe” al Estado venezolano. “Esto es, técnicamente, un ‘autogolpe’ porque ha ignorado al Parlamento. Para que este decreto tenga validez legal ha debido ser discutido antes por la Asamblea Nacional de Venezuela y eso no se hizo”, comentó ayer en medio de una concentración opositora hecha en Caracas para pedir al Consejo Nacional Electoral (CNE) –controlado por el chavismo– que agilice los trámites para convocar este año a un referendo revocatorio contra el mandato del sucesor de Hugo Chávez.

El decreto resulta una carta en blanco para el Gobierno. Además de suspender algunos derechos establecidos en la Constitución Nacional de Venezuela, la medida concede a Maduro la potestad de actuar contra quienes considere enemigos de la economía o la soberanía del país. Sin embargo, la intervención de empresas paralizadas en Venezuela pareciera ser el primer objetivo del decreto . “Vamos a entrégale al Poder Popular las plantas paradas en el país. Gobierno y pueblo unidos, como hicimos cuando el paro petrolero (protesta emprendida por el sector petrolero entre 2002 y 2003 contra el presidente Chávez)”, afirmó Maduro.Hace 15 días, Polar, la principal empresa productora de alimentos de esta nación, suspendió por completo las operaciones en sus plantas de cerveza debido a la falta de materia prima para elaborar la bebida.

El ardid del golpe

La crisis económica ha derivado en una máxima tensión en el país suramericano. En los últimos dos meses se han producido fuertes protestas callejeras y saqueos en distintas regiones de Venezuela, solo sofocadas por la intervención policial. La alta inflación (180.9% en 2015), la escasez de alimentos y medicinas, los cortes de electricidad y el racionamiento del agua y las trabas para una salida del gobierno de Maduro han colocado a la población en los límites de hostilidad.

Pero el chavismo no cede ante el reclamo. Vladimir Padrino López, ministro de Defensa, ha expresado su incondicionalidad al mandatario venezolano: “La FANB (Fuerza Armada Nacional Bolivariana) se suma a todo el poder nacional contra la injerencia, el golpe de Estado y la guerra económica”.

LA LUCHA CONTRARRELOJ PARA EL REFERÉNDUM DE REVOCACIÓN

La oposición al chavismo se concentró ayer en Caracas, a pocos metros de una movilización oficialista, para exigir al Consejo Nacional Electoral (CNE) —dominado por el chavismo— que concluya la verificación de las firmas recaudadas para iniciar una consulta popular que destituya al presidente Nicolás Maduro.

Esta es la segunda manifestación realizada esta semana en el país sudamericano para exigir celeridad al Consejo Nacional. Pero el organismo comicial continúa sin ofrecer respuestas a la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Por eso, Henrique Capriles, gobernador del Estado de Miranda y excandidato presidencial, ha convocado a una nueva movilización nacional para el próximo miércoles hasta las sedes del Consejo Electoral en Venezuela.

La oposición está a contrarreloj. Si hacen un referendo antes del 10 de enero y pierde Maduro, en Venezuela se convocaría a nuevas elecciones presidenciales. Pero si se realiza el revocatorio después de enero, el vicepresidente asumiría el poder hasta 2019.

El proceso revocatorio es largo y consta de varias etapas. El MUD consiguió recoger casi dos millones de firmas, que logró consignar el pasado 3 de mayo en el CNE.

Este organismo tardó no obstante más de un mes en entregar a la oposición el formato de las planillas necesarias para recaudar las primeras firmas del 1% del padrón electoral. Solo accedió a la petición de la MUD tras una amenaza de movilización nacional en protesta por la demora.

El próximo paso es que el CNE valide estas firmas y luego entregue unas nuevas planillas que deben ser firmadas por el 20% de los electores (casi cuatro millones) durante tres días consecutivos. En un eventual referéndum, los adversarios de Maduro deberán obtener un voto más que los obtenidos por el presidente en las elecciones sobrevenidas del 14 de abril de 2013. Todo este proceso podría demorar más de siete meses.

El decreto de Emergencia Económica que, originalmente, tuvo una duración de 60 días, fue aplicado por primera vez a mediados del mes de enero por el Gobierno. Maduro, golpeado por la pérdida del Congreso, aprobó esta medida para supuestamente atender con plena libertad de criterios la debacle financiera del país caribeño.

Pero la Asamblea Nacional –dominada por la MUD– rechazó las intenciones presidenciales por considerar que la crisis podía ser solucionada sin necesidad de otorgar poderes especiales al Ejecutivo que, supuestamente, solo acentuarían la intervención del Estado sobre el sector empresarial.

Maduro venció en su propósito, entonces. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) –controlado por el oficialismo– invalidó mediante una sentencia la decisión de los parlamentarios. Solo fue una de las jugadas del Supremo contra el Parlamento, pues desde que la oposición logró la mayoría en la Asamblea Nacional –en las elecciones del 6 de diciembre– se ha desencadenado una confrontación de poderes públicos en el país.

El Estado de Excepción y Emergencia Económica, ahora, no tiene fecha de vencimiento. Maduro ha adelantado que la medida puede postergarse hasta el próximo año: “Esto nos permite durante los meses de mayo, junio, julio, y toda la extensión que vamos a hacer constitucionalmente durante el año 2016 y seguramente el año 2017, recuperar la capacidad productiva del país”.

Para la oposición este decreto se trata solamente un ardid más que intenta atornillar al impopular mandatario venezolano. Nada ha frenado la estrepitosa caída de la economía de la nación petrolera. En cambio, los pronósticos son desalentadores. El Fondo Monetario Internacional ya ha vaticinadoun aumento de 700% de la inflación para este año en el país suramericano.

La crisis económica no es la única debilidad del gobierno de Maduro. Luis Almagro, secretario general de esta organización internacional, ha asegurado que considera convocar un consejo de emergencia para evaluar la situación de Venezuela: “Trabajo en un informe sobre derechos humanos, Poder Judicial, presos políticos,escasez de alimentos y medicinas, equilibrio de poderes, equilibrio de poderes y corrupción”, indicó el viernes en su cuenta de Twitter.

Venezuela, en alerta

El reciente derrumbe de los gobiernos seguidores de Chávez en América Latina ha puesto en alerta al gobierno de Venezuela. Tras la derrota de los aliados de izquierda en Argentina y Brasil, el gobierno venezolano ha denunciado con frecuencia que se fragua en Estados Unidos un supuesto plan de golpe contra Maduro.

Según el sucesor de Chávez, el expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez es el cabecilla de este plan que supuestamente pretende erradicar a los gobiernos de izquierda en el continente. “Venezuela está siendo en este momento amenazada internacionalmente (…) El día de hoy (viernes) en Washington hubo una reunión de conspiración contra Venezuela”, dijo.

El mandatario acusó una vez más a la oposición venezolana de estar involucrados en el supuesto plan: “Se están activando medidas desde Washington, pedidas y promovidas por factores de la derecha fascista venezolana, envalentonados por el golpe de Estado en Brasil”.

Venezuela se desmorona

El calvario de Carlos comenzó hace un año, cuando el sindicato de la empresa empezó a insistir en el cumplimiento de una extraña cláusula de su convenio colectivo, según la cual los aseos de la fábrica tenían que disponer de papel higiénico en todo momento. El problema era que, dada la escasez creciente de todo tipo de productos básicos (desde arroz y leche hasta desodorante y condones), encontrar un solo rollo de papel higiénico era prácticamente imposible en Venezuela. Cuando Carlos por fin logró hacerse con una cantidad suficiente, sus trabajadores, como es comprensible, se lo llevaron a casa: encontrarlo en el mercado les resultaba igual de difícil que a él.

El robo de papel higiénico puede sonar a tomadura de pelo, pero para Carlos es un asunto grave: si no repone el producto infringe el convenio colectivo, lo que expone a la fábrica al riesgo de una huelga prolongada, que a su vez podría conllevar su nacionalización por parte del Gobierno de Nicolás Maduro. Así las cosas, recurrió al mercado negro, donde encontró una solución aparente: un proveedor capaz de entregar, de golpe, papel higiénico para varios meses. El precio era alto, pero no tenía elección: su empresa corría peligro. Por desgracia, conseguir suficiente papel higiénico no acabó con el calvario de Carlos.

En cuanto la entrega llegó a la fábrica, la policía secreta entró en escena. Se incautaron del papel higiénico y afirmaron que habían desbaratado una importante operación de acaparamiento, parte de la “guerra económica” respaldada por Estados Unidos que, según el Gobierno de Maduro, es la principal causante de la escasez. Carlos y tres de sus principales directivos se enfrentaban a un proceso penal y a una posible condena de cárcel. Y todo por el papel higiénico.

Carlos es una de las personas reales detrás de esas historias chistosas del tipo “no hay papel higiénico en Venezuela”, que utilizan la crisis del país para conseguir risas y clics. Pero a los venezolanos el giro siniestro que ha dado nuestro país no nos hace ni pizca de gracia. El experimento del “socialismo del siglo XXI” propuesto por Hugo Chávez, el autodenominado paladín de los pobres que juró repartir la riqueza del país entre las masas, ha sido un cruel fracaso.

Farmacias como ésta, situada en Caracas, sufren la falta de medicamentos esenciales.ampliar foto
Farmacias como ésta, situada en Caracas, sufren la falta de medicamentos esenciales. Miguel GutiérrezEfe

Los países en vías de desarrollo, como los adolescentes, son propensos a tener accidentes. Se diría que casi esperamos que tengan una crisis económica, una crisis política, o ambas, con cierta regularidad. Las noticias que llegan de Venezuela —como la escasez de productos básicos y, más recientemente, los disturbios provocados por apagones, la imposición de una semana laboral de dos días para los funcionarios, supuestamente para ahorrar energía, y una campaña para expulsar al presidente que cobra cada vez más impulso— son tan funestas que resulta fácil tacharlas como uno más de esos episodios recurrentes.

Pero eso sería un error. Lo que nuestro país está viviendo es algo monstruosamente único en los tiempos que corren: ni más ni menos que el hundimiento de un país grande, rico, aparentemente moderno y democrático, a solo tres horas en avión de Estados Unidos.

En los últimos dos años, Venezuela ha vivido ese tipo de implosión que casi nunca ocurre en un país de renta media a menos que haya una guerra: las tasas de mortalidad se disparan; los servicios públicos se desmoronan uno tras otro; la inflación de tres cifras ha sumido a más del 70% de la población en la pobreza; una oleada de crimen incontrolable obliga a la gente a permanecer encerrada en sus casas; los consumidores tienen que hacer cuatro o cinco horas de cola para comprar; los recién nacidos, y también los ancianos y enfermos crónicos, mueren por la falta de medicamentos y aparatos sencillos en los hospitales. Ahora hay una auténtica hambruna en el país.

Las dimensiones de la decadencia se retroalimentan, creando un ciclo para el que no hay solución

¿Pero por qué? No es que al país le falte dinero. Sentado sobre las reservas de petróleo más grandes del mundo, el Gobierno dirigido primero por Chávez y desde 2013 por Maduro ha recibido más de un billón de dólares en ingresos derivados del crudo a lo largo de los últimos 17 años, y no ha tenido que enfrentarse a ninguna restricción institucional sobre cómo gastar esa bonanza sin precedentes. Es cierto que el precio del petróleo lleva un tiempo cayendo —un riesgo que todos preveían, y frente al que el Gobierno no se preparó—, pero eso difícilmente puede explicar lo que ha ocurrido: la implosión de Venezuela empezó mucho antes. En 2014, cuando el petróleo seguía vendiéndose a más de 100 dólares el barril, los venezolanos ya se enfrentaban a una importante escasez.

El auténtico culpable es el chavismo, la filosofía imperante nombrada en honor a Chávez y perpetuada por Maduro, y su asombrosa propensión a la mala gestión (el Gobierno despilfarró los fondos estatales en inversiones descabelladas), la destrucción institucional (primero Chávez y luego Maduro se volvieron más autoritarios y paralizaron las instituciones democráticas del país); las decisiones políticas sin sentido (como los controles de precios y divisas) y el hurto puro y duro (la corrupción ha proliferado entre un sinfín de mandatarios y sus familiares y amigos).

Un buen ejemplo son los controles de precios, que se aplican a más y más productos: alimentos y medicamentos vitales, sí, pero también baterías de coches, servicios médicos, desodorantes, pañales y, cómo no, papel higiénico. El objetivo aparente era controlar la inflación y hacer los productos asequibles para los pobres, pero cualquiera con unas nociones básicas de economía podría haber previsto las consecuencias: cuando los precios se fijan por debajo del coste de producción, los vendedores no pueden permitirse reponer los estantes. Los precios oficiales son bajos, pero es un espejismo: los productos han desaparecido.

Cuando un país está en pleno proceso de hundimiento, las dimensiones de la decadencia se retroalimentan, creando un ciclo para el que no hay solución. Los regalos populistas, por ejemplo, han fomentado el ruinoso flirteo de Venezuela con la hiperinflación, y el Fondo Monetario Internacional prevé que los precios suban un 720% este año y un 2.200% en 2017. El Gobierno prácticamente regala la gasolina: según los tipos de cambio del mercado negro, con un billete de 100 dólares se puede comprar suficiente combustible para dar la vuelta al mundo 11 veces a bordo de un Hummer H1. Es el mismo tipo de política descabellada que ha sumido al Estado en una escasez de fondos crónica, obligándolo a imprimir cada vez más dinero para financiar sus gastos, lo que espolea aún más la inflación. Más útil que el debate teórico sobre las fuerzas profundas que han destruido la economía de Venezuela, desgarrado su sociedad y arrasado sus instituciones es ofrecer algunos relatos que ilustran una crisis humanitaria por la que nadie rinde cuentas.

¿QUIÉN MATÓ A MAIKEL MANCILLA?

A sus 14 años, Maikel Mancilla llevaba seis luchando contra la epilepsia. Su enfermedad estaba más o menos controlada gracias a la lamotrigina, un anticonvulsivo corriente para el que se necesita receta. Conseguirlo era desde hace tiempo una lucha para su familia, pero a medida que aumentaba el desfase entre el coste real del fármaco y el precio máximo que las farmacias podían cobrar, encontrarlo se volvió imposible.

El 11 de febrero, la madre de Maikel, Yamaris, le dio la última pastilla de lamotrigina que había en su botiquín; a ninguna de las farmacias a las que acudió le quedaban anticonvulsivos. Yamaris recurrió a las redes sociales —que actualmente en Venezuela están repletas de gente desesperada en busca de unos medicamentos que escasean—, pero no hubo suerte. Durante los días posteriores, Maikel sufrió una serie de ataques epilépticos cada vez más graves, ante la mirada impotente de su familia. El 19 de febrero, a la 1.15 de la madrugada, murió a causa de una insuficiencia respiratoria.

El hundimiento del sistema sanitario y la escasez de medicamentos se cobran vidas todos los días

El caso de Maikel no es único. El hundimiento del sistema sanitario y la escasez de medicamentos se cobran vidas todos los días. Los pacientes psiquiátricos que sufren esquizofrenia tienen que apañarse sin antipsicóticos. Decenas de miles de pacientes seropositivos se las ven y se las desean para encontrar los antirretrovirales. Los enfermos de cáncer no disponen de quimioterapia. Incluso la malaria —que prácticamente había desaparecido de Venezuela hace una generación y se puede tratar con medicamentos baratos— ha regresado con resultados mortíferos.

EL PILOTO DE CARRERAS

Mientras los venezolanos morían por la falta de medicamentos básicos, su Gobierno socialista radical gastaba decenas de millones al año para que su compatriota Pastor Maldonado compitiese en el circuito mundial de Fórmula 1. Maldonado, amigo de las hijas del presidente Chávez, solo logró ganar una sola carrera en cinco años de competición. Así y todo, la petrolera estatal de Venezuela, PDVSA, gastaba más de 45 millones de dólares al año para que Maldonado siguiese corriendo con su logo. Este año, Maldonado, cuya costumbre de estrellarse una carrera sí y otra también acabó valiéndole el apodo de Crashtor, se vio obligado a abandonar el circuito de Fórmula 1, cuando PDVSA no pudo aportar el dinero del patrocinio.

La generosidad de Chávez y Maduro con el petróleo venezolano es legendaria. Han repartido el dinero del crudo por todo el planeta, desde los 18 millones de dólares pagados a Danny Glover en 2007 para producir una película ideológicamente apropiada (que sigue sin verse) hasta los millones gastados para mantener a flote la economía cubana o financiar a movimientos de izquierdas desde El Salvador hasta Argentina, pasando por España y más allá.

EL ROBO DEL ALMUERZO

Entretanto, el Gobierno venezolano ni siquiera puede garantizar el sistema de derecho más elemental, lo que convierte a Caracas, la capital, en una de las ciudades con más asesinatos del mundo. Los traficantes de droga dominan amplias zonas rurales. En las cárceles, los líderes de las bandas disponen de armas militares y los ataques con granadas ya no son una novedad. Hasta los niños sufren robos. En el colegio de Nuestra Señora del Carmen, en El Cortijo, un barrio desfavorecido de Caracas, los suministros del comedor escolar ya han sido robados dos veces este año. El segundo robo supuso que el colegio no pudiese dar de comer a los niños durante una semana.

En otros sitios, el comedor escolar ha dejado de funcionar. En las comunidades más pobres, los padres optan por sacar a sus hijos del colegio: son más útiles haciendo cola a las puertas de un supermercado que sentados a sus pupitres, ya que para optar a las raciones adicionales para sus hijos los padres tienen que llevar a los niños en persona a la tienda. El régimen colocó hace tiempo la educación en el centro de su propaganda, pero la realidad actual es que a una generación de niños desfavorecidos se les está negando la educación a causa del hambre.

Al mismo tiempo, la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, denuncia el robo de unos 200.000 millones de dólares mediante estafas en la importación de alimentos desde 2003.

EL BROTE DE CRIMEN ALIMENTA EL BROTE DE ZIKA

Venezuela se enfrenta a uno de los peores brotes de zika de Sudamérica. El Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela —eje de las respuestas del país a las epidemias tropicales— fue desvalijado hasta 11 veces, que se dice pronto, en los dos primeros meses de 2016. Los últimos dos robos dejaron al laboratorio sin un solo microscopio. Así resulta imposible que los investigadores puedan hacer su trabajo. Además, los intentos por reparar el daño se ven afectados por las mismas disfunciones que afligen al resto de la economía: simplemente no hay dinero para sustituir el costoso equipo importado que los criminales robaron.

Otros aspectos del hundimiento del Estado también agravan la crisis del zika. La infraestructura hidráulica de las ciudades venezolanas se está viniendo abajo tras casi dos décadas de negligencia. Este año, además, el fenómeno El Niño ha provocado una grave sequía. Las empresas de agua públicas han respondido a la rebaja del nivel de las reservas con duras medidas de racionamiento. Algunos barrios pobres pasan días e incluso semanas sin agua corriente. La mayoría de las personas llenan varios cubos cuando se restablece el servicio, preparándose para los periodos secos. Y almacenar agua en cubos es precisamente lo último que hay que hacer cuando uno se enfrenta a una epidemia: los recipientes se convierten en zona de cría para los mosquitos que transmiten el virus del zika, la chikunguña, el dengue e incluso la malaria.

FALTA ELECTRICIDAD Y SOBRA IMPUNIDAD

Vivir sin agua y sin electricidad se ha vuelto una realidad cotidiana. Las empresas públicas tienen problemas para mantener suficiente agua en las reservas para evitar un colapso total de la red eléctrica. No tendría por qué ser así. Desde 2009 se han destinado centenares de millones de dólares a construir nuevas plantas de energía a base de diésel y gas natural, cuyo objetivo era aliviar la presión de una red hidroeléctrica antigua. Sin embargo, buena parte de la capacidad nunca llegó al sistema, y nunca se rindieron cuentas sobre el dinero, que fue desviado.

Es un reflejo de la impunidad que reina en todos los ámbitos del Estado. El 4 de marzo, 28 mineros desaparecieron cerca de la frontera brasileña, y los testigos hablan de una masacre. Hasta ahora solo se ha detenido a cuatro personas: son familiares de las víctimas, que habían osado pedir justicia. A finales del año pasado, dos sobrinos de la poderosa primera dama fueron arrestados en Haití por agentes de la DEA por tráfico de cocaína. La reacción de la primera dama fue acusar a la DEA de secuestrar a sus sobrinos.

¿Y qué pasó con Carlos, nuestro empresario en busca de papel higiénico? Tras ser arrestado con absurdos cargos de “acaparamiento”, cayó en la cuenta de que aquello solo era una extorsión por parte de la policía. “Su oferta inicial fue alta, del orden de los cientos de miles de dólares”, asegura. Al final, los agentes retiraron los cargos a cambio de unas decenas de miles de dólares.

No es posible entender la Revolución Bolivariana y su fracaso sin incorporar en el análisis el enorme impacto que ha tenido el masivo saqueo del erario público por parte de funcionarios, oficiales militares y sus cómplices del “nuevo sector privado”, la burguesía bolivariana enchufada al Gobierno. En Venezuela la cleptocracia disfrazada de ideología socialista y amor a los pobres destruyó al Estado. Es urgente comenzar la reconstrucción de un país devastado.

Moisés Naím es distinguished fellow de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional.Francisco Toro es editor de CaracasChronicles.com

Chavistas impide el desarrollo de la marcha de la oposición

Las autoridades venezolanas han impedido el desarrollo de la manifestación que los opositores al Gobierno chavista han convocado para este miércoles. La marcha pretendía llegar a la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE), para exigir ante el organismo que agilice el trámite para celebrar un referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro antes de que finalice el año. El diputado Julio Borges, jefe de la fracción parlamentaria opositora, ha informado que el excandidato presidencial Henrique Capriles había sido agredido en medio de la represión con gases lacrimógenos. El excandidato presidencial ha sido trasladado a urgencias para recibir los primeros cuidados .

Capriles, principal impulsor del plebiscito, y el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, intentaron caminar por la ruta trazada, pero un cordón de la Guardia Nacional Bolivariana lo impidió. Los dirigentes y algunos manifestantes decidieron superar esa barrera tomando otras vías y caminaron por las riberas del Río Guaire, que surca a la capital venezolana de Oeste a Este hasta llegar a las cercanías de plaza Venezuela.

En ese punto los cuerpos policiales volvieron a agruparse para impedir que el grupo cumpliera el objetivo de llegar al cuartel general del CNE. Varias vías de la ciudad están cortadas. Además, el metro de Caracas tiene cerradas diez estaciones de sus cinco líneas, la mayoría de ellas cercanas al punto de concentración establecido por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), en el barrio capitalino de Bello Monte.

Esta vez a la oposición de Venezuela no le funcionó, como hace quince días, la amenaza de marchar hacia la sede del Consejo Nacional Electoral para agilizar el trámite del referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. Los técnicos del organismo siguen revisando poco más de 1,8 millones de firmas consignadas por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD, el partido que agrupa a todos los adversarios políticos del chavismo), y piensa tomarse los 30 días continuos que dura el proceso según las normas.

Ante esa postura, los principales líderes de la Mesa convocaron a sus simpatizantes a marchar hacia las sedes del Poder Electoral en todo el país para presionar a los rectores. “Será una manifestación pacífica. Queremos que se respeten los lapsos de la consulta”, dijo la víspera el secretario ejecutivo de la MUD Jesús Torrealba.

El chavismo, que considera al centro histórico de la capital venezolana, donde están los cuarteles generales del CNE, como un feudo privado, ha convocado a sus seguidores en principio para rechazar la aprobación de una ley que otorga la titulación de las casas y apartamentos que entrega el gobierno en el marco de la Gran Misión Vivienda Venezuela, uno de los programas asistencialistas más exitosos creados por el fallecido Hugo Chávez. En realidad se trata de una excusa para evitar que sus adversarios penetren en un lugar casi sagrado para ellos.

La jornaba se anticipaba caótica y que evoca los peores recuerdos de la violencia política de los últimos 17 años. Hay en el ánimo de los opositores una necesidad de buscar una salida política rápida a la profunda crisis del país, pero el chavismo, que, salvo el Parlamento, controla todas las instituciones, ha estado presionando para que se respeten los lapsos y dilatar así lo más posible el plebiscito. Todo indica que en una eventual consulta serían derrotados.

Para la oposición es vital que la elección se celebre este año. A partir de enero de 2017 Maduro cumplirá cuatro años en el poder y en caso de que pierda los comicios su vicepresidente culminaría el período. Antes de ese cuarto aniversario, solo en caso de que la oposición gane el referéndum con más voto que los obtenidos por Maduro en 2013, se convocaría a nuevas elecciones para elegir al sucesor.

Esa posibilidad luce por ahora muy lejana. Apenas está empezando un proceso complejo y lleno de trabas. La oposición pensaba que una vez que consignara las rúbricas el CNE se tomaría cinco días consecutivos, que culminaron el lunes 9 de mayo, para revisar las planillas y convocar a quienes firmaron a ratificar que esa fue su voluntad, para lo cual otorga otros cinco días. Las autoridades, no obstante, quieren esperar a que culminen los 30 días establecidos en la norma para completar el proceso de recoger el 1% de las firmas para entonces revisar que todo esté en orden. La oposición necesita casi 197 mil rúbricas para avanzar a la siguiente etapa: otro gran evento en el que 20% de los inscritos en el Registro Electoral solicitarán la convocatoria de la elección que decida si Maduro debe permanecer o irse de la primera magistratura venezolana.

Maracaibo en alerta roja por los cortes de luz

La Villa Luz de Ciudad Lossada ya no ilumina como antes. Los habitantes de este suburbio en Maracaibo, capital del Estado de Zulia —en el occidente de Venezuela—, aseguran sentirse como ciegos algunas noches. “Si no tenemos velas, teléfonos celulares o linternas para alumbrarnos, la oscuridad nos obliga a tantear para no caer. Son muchos días sin ver luz”, dice Ismary Gutiérrez .

Los cortes de electricidad de horas al día durante más de un mes en casi toda Venezuela, ordenados por el presidente Nicolás Maduro para aminorar el descenso provocado por la sequía del principal embalse de agua (Guri), ya han modificado lo cotidiano. Hay casas en La Pastora de Cañada Honda, al norte de Maracaibo, marcadas por las huellas de los fogones. Los pobladores de este barrio han utilizado la leña para cocinar, los hielos para conservar carnes y enfriar bebidas y los velones para iluminarse en las noches, ante la ausencia de la electricidad. Cristina Oyaga, abuela de dos niños, hace mofa de la adversidad: “Maduro nos ha llevado a la prehistoria”.

En Zulia, el principal Estado petrolero de Venezuela, el racionamiento ha derivado en la protesta. Hay calles tomadas por los soldados del Ejército, cristales rotos de comercios, restos de barricadas atravesadas en carreteras y grupos enardecidos que solo aguardan al siguiente apagón para iniciar una algarabía.

Localización de Maracaibo, Venezuela

Las peores manifestaciones sucedieron hace una semana. Maracaibo, el epicentro de las protestas por cortes de luz, triplicó en dos días los 21 saqueos ocurridos en todo el país durante el asueto de Semana Santa. El parte oficial fue de 73 comercios desvalijados por hordas descontroladas y un centenar de detenidos.

Maracaibo ha continuado en rebelión, aunque las revueltas callejeras fueron apaciguadas el miércoles pasado con el despliegue de miles de militares. El sábado, un canal de la avenida 18 de Octubre fue obstaculizado por mujeres que se quejaban porque los cortocircuitos habían dañado sus televisores, hornos microondas y frigoríficos. José Piña, uno de los pocos hombres en la manifestación, añadía: “Maduro nos ha dividido en ciudadanos de primera y de segunda clase”.

Caracas, Vargas y Nueva Esparta fueron excluidos del racionamiento de cuatro horas diarias, llamado Plan de Administración de Carga. El Gobierno justificó esta excepción porque en estas regiones se encuentran la sede de los poderes públicos y otros importantes centros operativos.

En Maracaibo, el calor hace arder la piel. Las altas temperaturas han provocado un consumo excesivo de energía eléctrica por el uso de los aparatos de aire acondicionado. El Sambil, el más importante centro comercial, cerró el pasado sábado y hasta nuevo aviso por la crisis eléctrica. La reconocida cadena empresarial, que hasta ahora había resistido las embestidas de la debacle del país, ya ha suspendido temporalmente operaciones en tres sucursales —también en Táchira y Nueva Esparta— debido a los cortes de electricidad. El Gobierno obligó a principios de año a los centros comerciales a utilizar plantas propias de energía.

El cierre de negocios, además de mermar la producción, ha trastocado la dinámica de Maracaibo. Cuando ocurren los cortes de electricidad inesperados, los hoteles no reciben huéspedes. Los supermercados desalojan a los clientes. Los restaurantes cierran las puertas. Las panaderías y las licorerías encienden velas. Internet falla, el tráfico en las vías colapsa y hasta se suspenden clases en los colegios y actividades laborales. Si el apagón obedece a una falla, nadie espera el pronto regreso de la luz.