Huracán María arruina miles de viviendas en Puerto Rico, aún en alerta roja por inundaciones

Lluvias torrenciales, ríos y embalses desbordados, marejadas ciclónicas, oleaje desatado, hogares destruidos, árboles por los aires, ventanas estallando, 100% de las casas sin electricidad y problemas generalizados de telecomunicaciones. El ojo del huracán María ha atravesado Puerto Rico con sus devastadores vientos de más de 200 kilómetros por hora (categoría 4, la segunda más potente de la escala ciclónica) entrando por el sur a las seis de la mañana hora local y saliendo por el norte pasado el mediodía, dejando la red de carreteras bloqueada y en suma un caótico panorama general.

El gobernador Ricardo Rosselló ha pedido al presidente de EE UU Donald Trump que declare la isla “zona de desastre” y ha ordenado el toque de queda para la población hasta el sábado. El mandatario ha avanzado que restablecer el servicio eléctrico en todo el país puede llevar meses. Un sinfín de viviendas han quedado inservibles. Solo en el municipio de Río Grande se estima que unas 5.000 personas han quedado sin hogar. Y esta tarde-noche se ha reportado las primera víctima mortal directa del ciclón, un hombre golpeado por un panel en el municipio de Bayamón.

Vecinos que limpiaban un canal de agua han hallado en un barrio de la capital, San Juan, entre escombros y árboles, el cadáver de un hombre atado de pies y manos. Por lo demás, Puerto Rico no ha dejado atrás todavía la situación de peligro. La gran amenaza en las próximas 24 o 36 horas es la continuidad y acumulación de las inundaciones. En el municipio de Carolina, unos 60 vecinos cercados por el agua han tenido que ser rescatados en kayaks y motos acuáticos para ser trasladado a un refugio.

Con un radio de impacto de 100 kilómetros desde su vórtice que ha afectado a todo el territorio ensañándose con la región central, María es el ciclón más fuerte que golpea a la isla desde 1928. Apremiados por el gobierno a refugiarse a tiempo, los puertorriqueños se han mantenido durante horas atrincherados en refugios, casas y hoteles a la espera de que el ojo del ciclón se fuese por completo. A medida que ha ido avanzando la jornada se ha ido dibujando el cuadro de la tragedia.

El diario local El Nuevo Día menciona que un municipio ha quedado “completamente incomunicado”; que una familia tuvo que saltar por la ventana de su casa junto a un río desbordado para salvar su vida; que pacientes de dos hospitales han sido trasladados porque estallaron los generadores eléctricos; el diario refiere zonas urbanas totalmente inundadas y tendidos eléctricos derrumbados, así como detalles que ejemplifican la fuerza del ciclón como la cúpula de la alcaldía de Loíza “arrancada por el viento”.

La alcaldesa de San Juan (390.000 habitantes), Carmen Yulín Cruz, ha dicho: “La devastación, la cantidad de casas que han desaparecido es muy difícil de procesar”, y el alcalde de la ciudad de Fajardo, Aníbal Meléndez, ha concluido: “Nunca había visto mi ciudad tan destrozada”. Ya hace horas, pasado el mediodía y alejándose por fin el ojo del huracán, el director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, Abner Gómez, hacía un balance desolador: “Definitivamente, vamos a encontrar a nuestra isla destruida. La información que hemos recibido no es nada alentadora. Es un sistema que ha destruido todo lo que ha tenido a su paso”.

Tras impactar en Puerto Rico, el huracán María se ha degradado de categoría 4 a categoría 3, todavía muy peligrosa, y se dirige a la costa este de República Dominicana, que se encuentra en alerta roja y ha cerrado sus aeropuertos, incluido el del foco turístico de Punta Cana, hasta el jueves. Ha llegado a bajar a 2, pero ha recuperado la categoría 3 cerca del extremo oriental de la República Dominicana, con vientos de hasta 185 kilómetros por hora, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos. A las 2.00 hora local de la República Dominicana (6.00 GMT), el ojo de María estaba ubicado a 90 kilómetros al norte de Punta Cana y 380 kilómetros al sureste de la Isla Gran Turca (Islas Turcas y Caicos) y avanzaba a una velocidad

Entre el 6 y el 10 de septiembre el huracán Irma –el más potente en la historia del océano Atlántico– dejó más de 80 muertos y daños incalculables en el Caribe y Florida. La feroz intensidad de esta temporada de huracanes, que dio su primer mazazo a finales de agosto con las históricas inundaciones dejadas en Texas por Harvey, está afectando gravemente a la región y disparando la preocupación por el efecto del cambio climático en el recrudecimiento de los desastres meteorológicos en la zona. Esta semana en una entrevista con este diario el premio Nobel de Química mexicano Mario Molina explicaba: “El cambio climático no ocasiona estos eventos extremos, pero sí aumenta su intensidad. Los huracanes tienen que ver con la temperatura del mar. Y esa temperatura, ha subido como consecuencia del cambio climático”.

Los destrozos han sido inmensos en Puerto Rico, que arrastra además una desmesurada crisis de liquidez con crecientes dificultades para mantener los servicios de salud y el sistema de pensiones y gran depauperación laboral y social. Casi la mitad de los tres millones y medio de habitantes de Puerto Rico vive por debajo del nivel de la pobreza y abundan por toda la isla construcciones precarias de madera y techos de zinc. Los reportes preliminares señalan que decenas de miles de viviendas se han visto seriamente dañadas.

Durante el día el gobernador Rosselló ha lanzado mensajes de ánimo a los puertorriqueños: “No hay ningún huracán más fuerte que el pueblo de Puerto Rico. Cuando pase esto, juntos nos vamos a levantar”, declaró por teléfono a El Nuevo Día justo cuando María estaba devastando la isla y en otros medios se escuchaban testimonios como el de Nydia Pérez, una vecina de San Juan que decía a la emisora local Wapa Radio: “En mi casa una ventana explotó y arrancó una puerta. El viento y la lluvia dañaron todo en la sala. A la casa de enfrente se le voló el techo completo”.

Desde San Juan, el reportero Benjamín Morales informaba este miércoles a EL PAÍS de la situación: “Se reportan daños de todo de tipo. El gobernador teme destrucción generalizada, pues cruzó la isla en diagonal. El servicio eléctrico está muerto, como es de esperarse”. Morales, que cubrió el demoledor paso del huracán Irma por Cuba y viajó el martes a su país para estar con su familia, comparaba ambos golpes y creía que María estaba dando aún más fuerte en Puerto Rico. “Mi casa tiene ventanas de seguridad para 300 kilómetros y por momentos pensé que arrancaría alguna. Aquí el consenso en la radio es que nunca se había visto algo como esto”, dijo.

Trump decía este miércoles por la tarde que estaba recibiendo informes detallados sobre la situación en Puerto Rico y en las Islas Vírgenes estadounidenses y que el Gobierno federal asignará recursos para que se recuperen del huracán. El martes por la noche el presidente de EE UU –del que Puerto Rico es Estado Libre Asociado, una fórmula a medio camino entre la dependencia y la autonomía–, tuiteaba su preocupación y su apoyo a los boricuas, cuya numerosa comunidad en la América continental adquiere un peso electoral cada vez mayor, en especial en el decisivo estado de Florida: “Puerto Rico será golepado por un nuevo huracán monstruoso. ¡Cuídense, nuestros corazones están con ustedes y estaremos para ayudarles!”, escribía Trump en la víspera del desastre. La ayuda económica de Washington será crucial para que la isla pueda levantarse de su doble knock out: la descomunal crisis de deuda sumada al descomunal huracán. Por la noche el gobernador recibió una llamada del vicepresidente de EE UU, Mike Pence. Y antes de la medianoche Trump escribía su último tuit del día respaldando a la isla en medio del desastre: “Gobernador Ricardo Rosselló, estamos con usted y con la gente de Puerto Rico. ¡Cuídense! #PRStrong”.

Otras figuras de la élite de la política estadounidense han manifestado su solidaridad con la isla. El republicano Jeb Bush ha afirmado en Twitter que su “devastación” le resulta “descorazonadora” y ha llamado a “unirse para ayudar a nuestros hermanos y hermanas en Puerto Rico”. La líder demócrata Nancy Pelosi ha escrito a los boricuas en la misma red social: “Vuestros compatriotas americanos están con vosotros”. En ciudades como Nueva York, Orlando, Chicago y Washington la comunidad puertorriqueña ha empezado a movilizarse para enviar ayudas a su país.

El huracán María tocó tierra en el Caribe el martes en la isla de Dominica, donde ha dejado al menos siete muertos y provocado una “devastación generalizada”, en palabras de su primer ministro. También dejó al menos dos muertos en la isla francesa de Guadalupe, donde otras dos personas están desaparecidas tras el paso del huracán. Ahora el ojo del ciclón, fuerte aún pero degradándose, enfila hacia República Dominicana, las Islas Turcas y Caicos y las Islas Bahamas. Según las previsiones María subirá en las próximas 24 horas hacia el norte y por fortuna no afectará a Haití, el país más pobre de América Latina. Tampoco a Cuba ni a la península de Florida, ambas muy dañadas por el gigantesco huracán Irma.

Terremoto en México, más de 200 muertos

México volvió a temblar con fuerza por segunda vez en dos semanas. Un sismo de magnitud 7,1 sacudió este martes el centro del país. Al menos 224 personas han fallecido en diferentes zonas —que se sepa: 86 de ellas en la capital, 71 en Morelos, 43 en Puebla, 12 en el Estado de México, cuatro en Guerrero y uno en Oaxaca—, según la Agencia de Protección Civil, aunque la cifra incrementa con el paso de las horas. El seísmo se ha producido el día en que se cumplían 32 años de la peor tragedia que ha vivido el país: el terremoto que causó cerca de 10.000 muertos en 1985.

Terremoto en Mexico

A las 13.14 hora local (20.14 hora peninsular española) el suelo volvió a retumbar en México, apenas 10 días después del terremoto de mayor magnitud (8,2) en 85 años. El de este martes, con epicentro en los límites de Morelos y Puebla, fue menor, de 7,1, pero su proximidad a la capital ha provocado que los daños sean mucho mayores. El caos y el pánico se apoderaron de la ciudad. Más de 40 edificios se vinieron abajo, entre ellos dos escuelas. En una de ellas, Rebsamen, el presidente del país, Enrique Peña Nieto, confirmó pasadas las diez de la noche que habían muerto al menos 21 niños y otros 30 seguían desaparecidos. A última hora de la noche del martes, la ciudad seguía herida, pero no cesaban los trabajos de rescate para tratar de sacar supervivientes de los escombros. La solidaridad de los ciudadanos, que se echaron a las calles para colaborar con los damnificados, fue imparable.

“Es el terremoto que más he sentido”, era un de los comentarios más repetidos entre los vecinos de la capital, acostumbrados como están a sentir los temblores, aunque nunca tan violentos. En los barrios de Roma y Condesa, la zona más cenagosa de la ciudad y que sufrió como pocas la tragedia de 1985, el temblor golpeó con dureza. La Avenida Ámsterdam, una calle circular de Condesa, era, a última hora de la tarde, una cadena humana continua que trataba de colaborar con los afectados por el colapso de varios edificios. En la esquina con la calle Laredo, la gente se afanaba por retirar los escombros como podía. Viviana Ortiz, vecina de la calle de Monterrey, vio venirse abajo su vivienda. “El bloque se desplomó de forma horrible, por completo. Se levantó una enorme nube de humo y se escuchó un trueno escalofriante”.

La capital amaneció con el recuerdo del terremoto de hace más de tres décadas. Y como suele ser habitual cada 19 de septiembre, se realizó un simulacro de evacuación en Ciudad de México. Dos horas después del ensayo, las alarmas sísmicas no saltaron, a diferencia de lo que ocurrió hace dos semanas. La mayor parte de los sensores están situados en zonas costeras, no en el interior del país. Y el epicentro del temblor ha estado en Morelos, en pleno centro de México y a solo 100 kilómetros de distancia de la capital mexicana. No hubo fallo técnico, según fuentes oficiales: el temblor no se pudo detectar a tiempo para que la población abandonase el lugar en el que se encontraba para ponerse a salvo.

Tras el seísmo, se produjeron cortes en el servicio de luz —3,8 millones de personas resultaron afectadas— y en el de telefonía, lo que aumentó la tensión ante la imposibilidad de localizar a la gente. Con el paso de las horas, Telmex, la mayor empresa de telefonía del país, abría su WiFi en la capital. Las operaciones en el aeropuerto estuvieron suspendidas durante unas horas, después de que una de las terminales se viese afectada por el temblor.

El epicentro del seísmo se ha localizado a 12 kilómetros al sureste de Axochiapan, situada en el central Estado de Morelos, a una profundidad 57 kilómetros, según el Servicio Sismológico Nacional. El organismo ha informado a través de Twitter de un movimiento telúrico de magnitud 7,1, al hacer una actualización de un primer reporte en el que había fijado la magnitud en 6,8.

En el central Estado de Puebla se ha informado de la caída de las torres de la Iglesia de Cholula. En el Estado de Morelos también se han reportado daños, y el gobernador, Graco Ramírez, ha anunciado la activación de los servicios de emergencia. Decenas de edificios han caído en la Ciudad de México, con algunos derrumbes grabados en vídeo y difundidos por las redes sociales.

Peña Nieto, que se encontraba camino de Oaxaca en el momento del temblor, convocó o al Comité Nacional de Emergencias para evaluar la situación y coordinar las acciones. El presidente ha anunciado el despliegue de 3.000 militares en la capital.

La magnitud del seísmo ha derivado en mensajes de apoyo por parte de líderes internacionales como el colombiano, Juan Manuel Santos, que ha expresado su “solidaridad” con el Gobierno y el pueblo mexicano. También se ha pronunciado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump: “Dios bendiga al pueblo de Ciudad de México. Estamos con vosotros”.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha trasladado su apoyo y su solidaridad a México y ha dicho seguir “con atención” la información sobre los daños materiales y humanos que el potente terremoto ha causado, según ha escrito en un mensaje en su cuenta personal de Twitter.

Terremoto sacude el sur de México, sismo de 8,2 es el de mayor magnitud que sufre el país

Un terremoto de magnitud 8,2, el mayor de los últimos 100 años, sacudió la noche del jueves a México y ha provocado más de 20 muertos, según datos oficiales. Todo parece indicar que la cifra será mayor. El sismo afectó a más de 50 millones de mexicanos y se sintió con fuerza en la capital, donde se vivieron momentos de pánico. La zona más golpeada, no obstante, ha sido la de Chiapas y Oaxaca, dos Estados del sur del país. En el primero, se han confirmado tres muertes, mientras que en Oaxaca, el gobernador asegura que hay al menos 23 víctimas mortales, a las que hay que sumar dos más en Tabasco.

Aunque Peña Nieto ha descartado un panorama desolador, ha admitido que se tardarán días en evaluar los daños causados. El presidente mexicano ha advertido que el principal riesgo puede ser una posible réplica de hasta 7 grados en las próximas 24 horas. Pasadas las tres de la madrugada se habían registrado más de 60.

ACTUALIZACIÓN: SISMO Magnitud Mww 8.2 Loc. 133 km al SUROESTE de PIJIJIAPAN, CHIS 07/09/17 23:49:18 Lat 14.85 Lon -94.11 Pf 58 km

“Es el temblor más fuerte que hemos registrado en al menos los últimos 100 años”, ha destacado Peña Nieto. Según el primer informe del mandatario, más de un millón y medio de personas se quedaron sin luz, pero se ha recuperado la mitad. El resto, ha garantizado Peña Nieto, se restablecerá en los próximos días. El sismo ha ocurrido en torno a la medianoche local, al sur del país. El epicentro se ha situado a más de 100 kilómetros al suroeste de Tonalá, en Chiapas. El movimiento telúrico provocó cortes de energía en la capital, donde se escuchó la alerta sísmica, y de inmediato comenzaron a escucharse ambulancias. El sismo ha sido el más fuerte que golpeaba al país desde el devastador terremoto de 1985, de magnitud 8,1, que azotó con fuerza a la capital mexicana.

Las autoridades mexicanas confirman que el temblor ha sido superior incluso al que devastó la Ciudad de México en 1985. La diferencia es que, en aquella ocasión, el epicentro fue mucho más cercano a la capital. Quienes vivieron aquella sacudida han notado muchos paralelismos, aunque las consecuencias distan de ser similares. Una de las imágenes que más ha trascendido esta noche ha sido la del Ángel de la Independencia, uno de los monumentos icónicos de la capital, tambaleándose.

Movimientos sísmicos registrados en las últimas 24 horas

La peor parte se la ha llevado el Estado de Chiapas. Algunas viviendas se han derrumbado y según ha asegurado el gobernador, Manuel Velasco, hay escuelas y hospitales afectados por el sismo. La zona costera está siendo evacuada ante el riesgo de tsunami. En la localidad de Juchitán, en Oaxaca, vecino de Chiapas, se registró la caída de un hotel y se dañaron algunas casas.

El centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico ha emitido una alerta para México, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Honduras y Ecuador. Las autoridades calculan que las olas podrían superar los cuatro metros.

El jefe del Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, anunció que se activó el protocolo ante sismos. Los fallos eléctricos que se dieron en algunas zonas de la ciudad se han ido subsanando con el paso de las horas. El servicio de Metro y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) funcionan y no hay daño en hospitales. Las clases escolares de todos los niveles educativos, hasta bachillerato, han sido suspendidas mañana en 11 Estados.

El Ángel de la Independencia se estremeció como en el  de 1957  

El sismo se ha podido sentir violentamente en la capital donde extensas zonas se han quedado sin servicio de electricidad. En la capital, la alarma sísmica (un sistema de advertencia con altavoces repartidos por la ciudad) alertó del temblor lo que permitió que numerosos habitantes pudieran situarse en lugares seguros.

En Guatemala también se ha sentido este fuerte terremoto y el Gobierno informa que hay desperfectos. Allí las autoridades han pedido a la población mantener la calma. El Salvador se prepara por si fuese necesaria la evacuación de las zonas costeras ante el riesgo de tsumami.

Irma alcanza la categoría 5 y amenaza Florida

El huracán Irma se elevó este martes a categoría cinco –máximo nivel de potencia– y continúa su trayectoria de entrada por el Caribe. Según las predicciones del Centro Nacional de Huracanes de EE UU, mañana miércoles Irma tocará Puerto Rico. Entre jueves y viernes podría afectar a la isla de Haití y República Dominicana, primero, y Cuba después. A partir de entonces la predicción es aún demasiado incierta, pero si siguiese su trayectoria de ascenso hacia el noroeste, el fin de semana el huracán –”extremadamente peligroso”, avisa el Centro de Huracanes– podría impactar contra el sur de Florida, cuyo gobierno declaró ayer, lunes, el estado de emergencia. Irma amenaza el Caribe y EE UU justo días después del paso demoledor del huaracán Harvey por Texas, que dejó al menos 60 muertos y daños materiales en torno a los 200.000 millones de dólares.

El huracán Irma se dirige hoy hacia la entrada oriental del Caribe y en las próximas horas podría tocar tierra en las Islas de Sotavento con olas de hasta tres metros. Hoy a las ocho de la mañana (horario de la costa Este de EE UU) los vientos sostenidos del huracán a mar abierto alcanzaban picos de 280 kilómetros por hora. El radio de alcance de sus rachas de aire es de 75 kilómetros.

Los residentes de las islas de las Antillas Menores apuraban sus preparativos de última hora este lunes de tarde y comenzaban a formarse colas para llenar los tanques de los vehículos, mientras las autoridades cancelaban vuelos, habilitaban albergues y cerraban las escuelas.

El gobernador de Florida, Rick Scott, ha declarado en emergencia a los 67 condados del Estado. “El huracán Irma es una tormenta grande y que implica riesgo de muerte, y Florida debe estar preparada”, ha escrito el gobernador. En agosto se cumplieron 25 años del paso por Florida del huracán Andrew, hasta la fecha el más dañino de su historia con 65 muertos y 60.000 casas arrasadas.

En paralelo, en Puerto Rico, el gobernador Ricardo Rosselló ha anunciado la habilitación de albergues para 62.000 personas, así como la suspensión de las clases. El director de la División del Caribe de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), Alejandro de la Campa, ha dicho que un portaaviones estadounidense fue movilizado para ayudar en casos de emergencia. El portaaviones cuenta con 30 helicópteros, equipo anfibio y un hospital.

Aviso de tsunami tras un terremoto de magnitud 8 en Papúa Nueva Guinea

Un terremoto de magnitud 8 en la escala de Richter ha sacudido este sábado las costas de Papúa Nueva Guinea, a 157 kilómetros al este de Rabaul, según ha informado el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Aviso de tsunami tras un terremoto de magnitud 8 en Papúa Nueva Guinea

El seísmo se ha producido 60 kilómetros al este de la localidad de Tarón a una profundidad de 73 kilómetros.

El Centro de Alertas por Tsunami para el océano Pacífico ha emitido un avisó para las zonas cercanas al epicentro.

La población de Papúa Nueva Guinea, país situado al norte de Australia, ronda los 7,5 millones de personas.

Terremoto de 6,5 sacude la costa norte de California

Un terremoto de 6,5 ha sido registrado este jueves en el océano Pacífico, a unos 160 kilómetros de la costa norte de California, frente a la localidad de Eureka, según ha informado el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, en sus siglas en inglés). El seísmo ha sido localizado a diez kilómetros de profundidad y no ha provocado que se active la alerta de tsunami por parte del Servicio de Alerta de Maremotos del Pacífico. Por el momento no ha habido informes de que el sismo haya causado víctimas o daños materiales.

El temblor ocurrió a las 14:49 GMT, su hipocentro se localizó a 12,1 kilómetros de profundidad y su epicentro a 160 kilómetros al oeste de la localidad costera de Ferndale, añadió el USGS, sin aportar más detalles. Inicialmente se informó de que el terremoto fue de 6,8, pero la intensidad fue posteriormente rebajada a 6,5.

La sacudida se ha sentido en San Francisco, según ha informado la agencia Reuters. “Sentí cómo durante 20 segundos las luces se movían”, detalla un ciudadano de San Francisco en un tuit que cita Reuters.

California es una zona de notable actividad sísmica, provocada por su situación, en plena falla de San Andrés. La costa norte de California es una de las más activas por lo que regularmente se producen temblores de tierra. De hecho, en los últimos días ha habido varios de menor intensidad.

En San Francisco es difícil olvidarse de los seísmos. No solo por la cantidad de placas, recuerdos y fotografías rememorando el terremoto de 1906, cuyo incendio posterior arrasó casi toda la ciudad —tan solo la Avenida Van Ness fue capaz de ejercer de cortafuegos—, sino también porque cada martes, a las 12 del mediodía, suena una alarma en toda la ciudad. Segundos después del susto inicial, los altavoces llaman a la calma: “This is just a test, this is just a test” (Esto es solo una prueba).

Ola de incendios en el Azuay causa alarma

Uno de esos devastadores incendios forestales está activo en Tamboloma y Sanglia, de la parroquia Susudel cantón Oña.

La accidentada geografía impide a los bomberos y comuneros acceder a las partes bajas de los peñascos para sofocar las llamas que consumen achupallas, chilcas y otros arbustos propios de la zona.

Peligro
Al personal no le queda más que esperar que el fuego llegue a las partes accesibles para ahí tratar de apagar con ramas, batefuegos y chorros de agua que lanzan las motobombas. Pero ese trabajo resulta riesgoso porque el calor acumulado entre los encañonados de las montañas desfoga con fuerza, lanzando fogonazos que contaminan la maleza seca y con ello la propagación del incendio, que desde el domingo no para de destruir a la naturaleza, que según los lugareños es el refugio de cóndores que huyeron del fuego y temen que no regresen.
Frente a la magnitud de las quemas y la imposibilidad de controlar con esfuerzos aislados de los bomberos de cada cantón, la tarde del lunes el Comité de Operaciones de Emergencia, COE, del Azuay se declaró en sesión permanente, para tomar acciones encaminadas a aplacar el efecto devastador de los incendios que afectan a la provincia.
Los cantones Pucará, Ponce Enríquez y Nabón declarados en estado de emergencia y Oña analiza la posibilidad de tomar la misma resolución.
Entre las medidas adoptadas por el COE están, instalar un puesto de mando unificado cercano a las zonas afectadas para usarlo como punto de abastecimiento de recursos y de reuniones de las autoridades.
Solicitar apoyo de Fuerzas Armadas y Policía Nacional para operación del equipo “bambi back” para combate de incendios por el aire en los cantones declarados en emergencia.
Estadísticas
Según los registros de la SGR, hasta el momento el incendio de mayores consecuencias se registró en Pucará, donde las llamas consumieron 214 hectáreas de vegetación, le sigue Sígsig con 115 hectáreas destruidas, Ponce Enríquez 100 y Cuenca con 92 hectáreas arrasadas por el fuego. En lo que va de noviembre, más de 713 hectáreas en los 15 cantones han sido destruidas.
A dichas cifras falta sumar la destrucción de los incendios registrados ayer en Ludo, Monjas de Quingeo y en Gañadel.(ASQ) (I)

Costa Rica y Nicaragua, en alerta máxima por el huracán Otto

Las autoridades de Panamá registraron al menos cuatro muertes y una desaparición al mediodía de este martes por causa de la tormenta tropical Otto por el país, que ya se ha convertido en huracán. A su paso por el país centroamericano causó estragos en decenas de pueblos de la costa del Caribe, por crecidas de ríos, deslizamientos de tierra o caída de árboles, y mantiene en alerta máxima a Costa Rica y Nicaragua

Algunos medios locales reportaban que eran siete las víctimas mortales en Panamá. Mientras el Gobierno panameño atendía las emergencias y anunciaba el cierre de escuelas, colegios y oficinas gubernamentales, Costa Rica divulgaba su declaratoria de alerta roja para su costa caribeña y amarilla para el resto del país. También Nicaragua emitió estado de alerta máximo para su Caribe sur y amarilla para siete departamentos. Entre territorio costarricense y nicaragüense, unos 11.000 pobladores de su litoral caribeño estaban en listas de evacuación.

En Colombia se ordenó el cierre de las playas y la suspensión de los vuelos en la isla de San Andrés (norte) para evitar consecuencias nefastas por el paso de Otto, según informa la agencia EFE.

Terremoto en Fukushima, Japón

Un terremoto de magnitud 7,4 ha sacudido este lunes el noreste de Japón, según ha informado la agencia meteorológica nipona. El Servicio Geológico de Estados Unidos, que inicialmente informó que era de 7,3, ha rebajado la magnitud del seísmo a 6,9. Se ha activado la alerta por tsunami para la prefectura de Fukushima y olas de un metro golpean ya esta zona del país, según informa France-Presse, aunque las autoridades han avisado que podrían llegar a ser de tres metros.

La población ha sido evacuada en la costa de esta región y por el momento, se desconoce si el terremoto ha ocasionado víctimas o daños. El seísmo, cuyo hipocentro está localizado a 10 kilómetros de profundidad en la costa de Fukushima —a unos 200 kilómetros de Tokio— se ha producido a las 05.59 hora local —21.59 hora peninsular española—. El Servicio Geológico de EE UU ha detallado que se ha producido 67 kilómetros al noreste de la localidad de Iwaki, en la prefectura de Fukushima.

Justo después del terremoto, las autoridades japonesas han activado la alerta de evacuación ante la llegada de un tsunami de hasta tres metros en la costa de Fukushima y de un metro en el litoral de otras cuatro prefecturas: Miyagi, Ibaraki, Iwate y Chiba. Posteriormente, la agencia meteorológica ha ampliado la alerta de tsunami de hasta un metro a las islas de Izu, al sur de Tokio.

 

La agencia de meteorología de Japón ha detectado un tsunami de 1,40 metros en la localidad de Sendai, al norte de Fukushima, según recoge la cadena pública de televisión, NHK, que ha informado de que la ola no ha ocasionado víctimas. Previamente, se habían registrado olas de 60 centímetros en el puerto de Onahama, en Fukushima, y de 90 centímetros en Soma. Las autoridades insisten en que la población debe permanecer alejada de la costa hasta que se levante la alerta. Se trata de la misma región que en 2011 sufrió uno de los peores accidentes nucleares de la historia, después de que un terremoto de magnitud 9 desatara un tsunami que destrozó las instalaciones nucleares de la prefectura.

“Evacúen inmediatamente las regiones costeras hacia un lugar seguro en zonas altas o refugios” porque “se espera que las olas golpeen repetidamente”, ha señalado este lunes la agencia meteorológica de Japón en un comunicado.

El ministro portavoz del Gobierno, Yoshihide Suga, ha asegurado que el proceso de evacuación se ha llevado a cabo de manera adecuada y ha pedido a los afectados que sigan de cerca la información. “He dado las instrucciones a los miembros de mi gabinete en Tokio para que recaben la información necesaria y aseguren absolutamente la seguridad”, ha afirmado el primer ministro japonés, Shinzo Abe, a los periodistas en Buenos Aires, donde se encuentra de viaje oficial.

Los servicios de tren del este del país han quedado inmediatamente suspendidos tras el seísmo, y medios de comunicación japoneses han informado de un incendio en un complejo petrolero en la localidad de Iwaki.

La cadena NHK ha informado de que en las plantas nucleares situadas en las zonas afectadas, incluida la accidentada central de Fukushima 1, no se han registrado incidentes graves. El único problema del que se ha tenido constancia ha ocurrido en la central nuclear de Fukushima 2, donde el sistema de refrigeración de combustible se ha parado durante una hora. No obstante, la cadena pública ha indicado que la situación no se ha considerado peligrosa porque en la central han logrado activar un sistema alternativo.

Japón se asienta sobre el llamado anillo de fuego, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia, por lo que las infraestructuras están diseñadas para aguantar los temblores.

El Ártico pierde hielo

La capa de hielo que rodea el océano Ártico y los mares adyacentes se ha reducido de forma drástica en las últimas décadas, según muestra un vídeo publicado por la NASA. La agencia espacial ha estudiado la evolución del hielo del Ártico mediante la comparación del estado del océano en septiembre de 1984 con el mismo mes de este año. Los resultados señalan que el hielo más antiguo está desapareciendo, a pesar de que es más grueso y resistente que el nuevo, ante la subida de temperaturas del verano. Ahora, la capa de hielo del mar es más vulnerable al calentamiento del océano y la atmósfera.

Las mediciones del grosor del hielo del océano son esporádicas e incompletas, por lo que los científicos han tenido que desarrollar estimaciones para poder seguir su evolución desde 1984. Este estudio de la NASA muestra cómo el hielo del Ártico ha ido creciendo y encogiendo desde entonces hasta llegar a reducirse en cuanto a superficie, grosor y edad de la capa de hielo.