Los países donde las drogas son más baratas

Laos, Honduras y Congo son los tres países donde las sustancias estupefacientes son más baratas, frente a Japón, Nueva Zelanda y Australia, los tres donde salen más caras. Pero con las drogas, como ocurre con cualquier otra mercancía, barato no significa siempre asequible.

Para determinar hasta qué punto pueden comprar los ciudadanos de cada país diversas drogas (tabaco, alcohol, anfetaminas y derivados, cannabis, cocaína y opiáceos), la agencia de noticias Bloomberg ha comparado su importe en 103 países con los ingresos medios semanales de sus habitantes.

Desde esa perspectiva, los ciudadanos de Luxemburgo, Suiza y Bahamas son quienes las pueden adquirir a menor coste relativo. En el otro extremo, la hiperinflación de Venezuela también afecta a los precios de los estupefacientes legales e ilegales. La droga sale muy cara en el país caribeño.

Bloomberg ha analizado los datos del Informe Anual sobre Drogas de Naciones Unidas, al que han incorporado los de la Organización Mundial de la Salud y otros obtenidos directamente por la propia agencia de noticias.

Estos mapas y tablas consultables muestran las enormes diferencias en precio y asequibilidad entre los 103 Estados estudiados:

Una miss italiana, atacada con ácido por su exnovio

La modelo italiana Gessica Notaro, de 28 años, finalista del concurso miss Italia en 2007, fue atacada con ácido por su expareja y permanece en el hospital con pronóstico reservado, heridas graves y profundas, y con el riesgo de perder la vista. Un nuevo caso de violencia de género que ha causado conmoción.

En el centro médico Grandi Ustioni de Cesena, en la región de Emilia Romagna —a la que la modelo representó como miss—, ha sido operada y requerirá todavía más intervenciones para reconstruir la piel que el ácido ha dañado, según explica el diario Corriere della Sera, que destaca que el agresor quiso hacerle daño especialmente para acabar con su belleza, que le dio el sobrenombre de “miss sonrisa Emilia Romagna”. Después de participar en el certamen de belleza y en programas de televisión, algunos de ellos en Mediaset, la joven decidió dar un giro a su vida y volver a su región de origen para dedicarse a su verdadera pasión, el cuidado de los animales. Hasta el momento de ser atacada, Notaro trabajaba como adiestradora de delfines y focas en el parque acuático de Rimini.

En una entrevista publicada este viernes en el diario local Il Resto del Carlino, Notaro describió la agresión: “Lo vi, vi a Eddy que tenía una botella de plástico. Estaba vestido de negro. No dijo una palabra y me tiró un líquido. Yo huí, lo intenté perseguir unos metros, gritando de dolor, pero mi rostro estaba quemado y la vista se me comenzó a nublar”.

Ocurrió en Rimini, la ciudad turística de la costa donde la joven trabajaba y donde había conocido a su expareja. Notaro estaba llegando a su casa sobre las 11 de la noche junto a su nueva pareja, que fue quien llamó a la familia de la joven y a los servicios de emergencia. El presunto agresor es Jorge Edson Tavares, de 29 años y originario de Cabo Verde. Ahora permanece detenido por la policía, que encontró pruebas de que quería darse a la fuga y comprobó a través de la geolocalización de su teléfono que había estado en el momento en el lugar del ataque. La coartada que presentó, al parecer, fue descartada casi de manera inmediata por ser incongruente y contradictoria. Además, en su casa habrían encontrado más muestras de ácido.

Gessica y su exnovio Edson Tavares en agosto de 2014.
Gessica y su exnovio Edson Tavares en agosto de 2014. TOMADA DEL FACEBOOK DE G. NOTARO

Tavares llegó a Italia hace varios años y conoció a la italiana en Rimini. Mantuvieron una relación de dos años, e incluso vivieron juntos, pero Notaro puso fin a la relación en agosto, al parecer, por los celos obsesivos de él. Desde entonces, su expareja la acosó por teléfono, presentándose tanto en su casa como en su lugar de trabajo y difundiendo fotos íntimas de la joven.

La modelo denunció el acoso a la policía y, aunque el fiscal pidió su detención, el juez finalmente estableció una orden de alejamiento. Tavares la incumplió el pasado martes, cuando roció ácido en su cara y quemó sus ojos, frente, mejillas y cuello.

Obama pone fin a la política de “pies secos, pies mojados” para los cubanos

La decisión, que según anunció Obama en un comunicado tiene carácter inmediato, supone un cambio drástico en las relaciones bilaterales con Cuba, que llevaba años reclamando estos pasos.

“Hoy, EE UU está dando pasos importantes para avanzar hacia la normalizaciónde relaciones con Cuba y darle una mayor consistencia a nuestra política migratoria”, dijo Obama en un comunicado. En su mensaje, y con miras al inminente inquilino de la Casa Blanca, el republicano Donald Trump, que ha amenazado con revisar las relaciones con La Habana, Obama defendió el acercamiento a la isla como “la mejor manera de garantizar que los cubanos pueden disfrutar de prosperidad, buscar reformas y determinar su propio destino”.

“Tal como dije en La Habana, el futuro de Cuba debería estar en manos de los cubanos”, subrayó el presidente demócrata.

La Ley de Ajuste Cubano de 1966 garantiza que todo cubano que entre al país de forma legal podrá obtener la residencia al año y un día de poner pie en territorio norteamericano. En 1995, tras el éxodo masivo de balseros de un año atrás, el Gobierno de Bill Clinton hizo un agregado a esa normativa que se pasó a conocer como la política de “pies secos, pies mojados”, que implicaba que todo cubano interceptado en el mar (“pies mojados”) era devuelto a la isla, pero que aquellos que lograran tocar tierra (“pies secos”) podían permanecer en EE UU, obtener un permiso de trabajo y unas ayudas iniciales y, transcurrido el año, pedir la residencia permanente.

A partir de ahora sin embargo, los cubanos que entren de forma ilegal a EE UU serán tratados “de la misma manera que tratamos a los migrantes de otros países”, subrayó Obama.

Inmigrantes cubanos, en igualdad de condiciones

“El pasado es el pasado, pero el futuro será diferente en lo que respecta a las relaciones migratorias con Cuba”, declaró a su vez el encargado de implementar las nuevas normativas, el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson. “A partir de ahora, los migrantes cubanos que lleguen a EE UU de forma ilegal, salvo algunas excepciones, podrán ser deportados (…) el Gobierno cubano ha acordado que aceptará su vuelta”, explicó en teleconferencia con periodistas.

La segunda decisión migratoria de peso es la eliminación del programa conocido como Parole de Médicos Cubanos (“Cuban Medical Professional Parole”) y que, desde su implementación en 2006, fue denunciado por Cuba, con el ahora fallecido Fidel Castro a la cabeza, como un “robo de cerebros”. El programa, creado por el Gobierno del republicano George W. Bush, incentivaba la deserción de médicos destinados en misiones fuera de Cuba al facilitar que solicitaran un permiso para ingresar en Estados Unidos en cualquier embajada norteamericana de un tercer país.

“EE UU y Cuba están trabajando juntos para combatir enfermedades que ponen en peligro la salud y las vidas de nuestros pueblos. Al dar tratamiento preferencial al personal médico cubano, el programa condicional para los médicos contradice esos esfuerzos, y arriesga causar daño al pueblo cubano”, argumentó Obama la conclusión del Parole sanitario.

Cuba tiene desplegados a más de 50.000 profesionales de la salud, la mitad de ellos médicos, en 68 países. El fin de este programa, ahora confirmado, era un secreto a voces desde hace un año. Según el presidente saliente, “el personal médico cubano será ahora elegible para solicitar asilo en las embajadas y consulados de Estados Unidos en todo el mundo según los procedimientos aplicables a todos los extranjeros”.

Un “importante paso” para La Habana

Estas son, probablemente, las últimas medidas que Obama, que deja la Casa Blanca en poco más de una semana, adoptará en el marco de la normalizaciónde relaciones con Cuba iniciada en diciembre de 2014, una de las decisiones clave de su política exterior.

El Gobierno cubano, cosignatario del acuerdo, saludó la eliminación de estos dos “escollos”, como las denominó, como “un importante paso en el avance de las relaciones bilaterales”. Aun así, continuó, para poder garantizar una migración “regular, segura y ordenada” y poder hablar de relaciones migratorias “normales” entre los dos países es necesario, subrayó, que se derogue la Ley de Ajuste Cubano, “única de su tipo en el mundo que no se corresponde con el contexto bilateral actual”.

Ni gota de agua en la ciudad de Damasco

No hay suficientes botellas de agua para los vecinos que se arremolinan alrededor de la furgoneta. En un popular barrio de Damasco, los más pequeños pugnan por encaramarse al vehículo. Intentan competir con los adultos y abrirse paso entre un enjambre de manos que ondean billetes como señuelo para atraer la atención de un desbordado vendedor. “¡Seis botellas a 900 liras (1,8 euros)!”, grita el comerciante distribuyendo las preciadas botellas, hoy escasas y motivo por el que se permite vender el pack de seis un 30% por encima del precio fijado por el Gobierno.

Por cuarta semana consecutiva, los grifos de Damasco están secos. Cerca de 5,5 millones de habitantes, la mitad desplazados, peregrinan en busca de agua potable o para lavar. Y ello desde que los rebeldes y yihadistas cercados en el valle de Barada, a escasos 25 kilómetros al noroeste de la capital siria, explosionaron los conductos acuíferos que suministran agua al 70% del corazón del país. Los combates entre el Ejército sirio e insurrectos armados prosiguen en el valle, entorpeciendo la frágil tregua en vigor desde hace apenas dos semanas. “Esperamos solventar la crisis en los próximos días”, repite en la pequeña pantalla Mohammed Shiam, portavoz del Ministerio de Recursos Hídricos.

“El Gobierno de Damasco ha puesto en marcha un plan de emergencia para proveer un tercio de los 450.000 metros cúbicos diarios que necesita la capital”, dice vía correo electrónico Mahdav Pahari, responsable del departamento de agua de la ONU en Siria. Unos 28 camiones cisterna recorren la ciudad las 24 horas del día repartiendo agua en colegios, hospitales, mezquitas e iglesias, así como en los barrios más empobrecidos.

“¿Los armados han destrozado los canales de agua para atacar al presidente Bachar el Asad?”, pregunta Majed, padre de cuatro hijos y taxista. “Ni el presidente, ni el Ejército son los que se han quedado sin agua sino nosotros, los civiles. Esto es un castigo a la población”. El conductor ya hace un mes que no transporta pasajeros en los asientos traseros de su coche, sino bidones de agua. Cada día recorre varias veces los 15 minutos de trayecto que separan su popular barriada de Sheij Meheidin de los jardines del más exquisito barrio de Yahiz. En el parque han instalado nueve grifos para aprovisionar de agua potable al vecindario, donde Majed llena los bidones por encargo.

Los barrios más afortunados reciben tres horas de agua cada cuatro días, los menos como éste, tan sólo un “hilo de agua” en los últimos 20 días. Los vecinos dejan un grifo abierto a modo de guardia, cuyo ronquido alertará de que por un par de horas habrá agua en casa. La primera gota dará pie a un trabajo en cadena, llenando desde bañeras a botellas o incluso latas de conserva vacías. La alternativa es recurrir a los camiones cisterna privados, nuevo mercado de una economía de guerra, donde los 1.000 litros se pagan a 10 euros con un salario medio de 70 euros mensuales. La necesidad agudiza el ingenio y cada cual se las apaña como puede para ahorrar. Posponer una lavadora, comer frío en lugar de cocinar y, a juzgar por las barbas de los viandantes, pasar del afeitado.

La ONU ve cerca un acuerdo en Chipre pero pide cautela

El intercambio de mapas, la víspera, entre las dos delegaciones —la hipotética cartografía que dibujará un Chipre confederado por dos comunidades en pie de igualdad— fue otro gesto simbólico al que en los próximos meses los equipos de negociación intentarán dar continuidad. De ahí que la ONU, patrocinadora del proceso y que prestó su sede en Ginebra del Palacio de las Naciones para la sesión, no haya querido cerrar un calendario para evitar influir en su marcha. “El acuerdo está cerca, pero no esperen milagros o soluciones inmediatas [porque] lo que buscamos es una solución duradera y sólida”, ha advertido el secretario general de la ONU, António Guterres, para rebajar las expectativas generadas por la pompa de la convocatoria. Una reunión calificada de histórica por juntar por vez primera a representantes de las dos comunidades con los de los tres países garantes: Grecia, Turquía y Reino Unido.

Que subsisten diferencias entre las partes no es un secreto; por ejemplo, asuntos de seguridad, como el futuro de las tropas turcas desplegadas en la mitad septentrional (30.000 soldados, a los que se añade un número indeterminado de colonos turcos que han alterado el equilibrio demográfico). También es motivo de disenso el propio sistema de garantes, articulado en 1959 y que justifica la intervención de cualquiera de ellos para defender el orden constitucional chipriota. Se trata de Reino Unido como antigua potencia colonial, de la que Chipre se independizó en 1960; Grecia como alma máter de los grecochipriotas, y Turquía como país ocupante, que invocó precisamente el convenio de 1959 para desplegar su Ejército tras un intento de anexión de la isla por parte de Grecia.

Para griegos y grecochipriotas este sistema es un anacronismo que debería superarse, lo que no obsta para que a Ginebra hayan acudido los titulares de Exteriores de esos tres países, incluido el ínclito Boris Johnson en pleno preámbulo del Brexit. También han asistido dos representantes de la Unión Europea (Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, y la jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini), muy necesitada de apuntarse un tanto o recibir una buena noticia, y, finalmente, en su primera misión, Guterres, que para añadir otro dato simbólico desempeñó en 1999, como primer ministro de Portugal, un papel decisivo en la pacificación de Timor Oriental. Pero los protagonistas han vuelto a ser Nikos Anastasiadis y Mustafá Akinci, líderes greco y turcochipriota, que se sumaron a tres días de trabajo previo de sus equipos.

Adiós 2016, ¡y hasta nunca!

2016 ha sido, sin duda alguna, el año horribilis por antonomasia. Año excepcional por haber puesto en evidencia la cruda realidad imperante en las relaciones internacionales. Año en el que Europa, rompiendo con sus valores de solidaridad, abandonó a los refugiados en general y a los sirios en particular, librando a millones de civiles martirizados a la coalición de los enemigos de ayer: el Estado turco y el ejército de Bachar el Asad. Como actor geopolítico, la UE demostró, una vez más, su impotencia política. Como proyecto económico, ha generado, con la política de austeridad, al auge de movimientos de extrema derecha virulentos, xenófobos, cabalgando cínicamente sobre la crisis social, el paro, las inquietudes identitarias.

Primera fisura telúrica de este malestar: el Brexit. Sus consecuencias se materializaran en 2017. La reunión prevista en el próximo mes de marzo para relanzar el proyecto europeo frente a la ruptura británica arriesga acabarse, dadas las inquietudes de todos los socios, en otra declaración solo “declamatoria” .

Y, para colmo, los conflictos de Oriente Medio que desembocan ahora en terrorismos salvajes en el mismo seno europeo, pese a la voluntad de construir una policía común europea, van a seguir minando la unidad europea durante mucho tiempo.

En los EE UU, la victoria de Trump constituye también una ruptura fundamental en el sistema geopolítico mundial. Desde todos los puntos de vista, el polo estratégico que quiere construir Trump es comparable al de V. Poutine: una política mundial basada en la fuerza como ultima ratio en un mundo definido como espacio de enfrentamientos de relaciones de fuerzas. Los perdedores serán los débiles, los vasallos sin soberanos protectores.

Detrás de la retórica agresiva del presidente americano, los gestionaros del sistema serán los businessman de Wall Street, que acabaran con la política anticíclica puesta en marcha por Obama en 2008 para salvar el capitalismo americano. Primera señal: la decisión de la FED de alzar los tipos de interésencarecerá los préstamos y abrirá un nuevo ciclo especulativo mundial. Con Trump, volvemos al capitalismo casino.

Si, por otra parte, se confirma el mano a mano con Rusia, la marginación de Europa estará contada. ¿Acabaran los europeos por entender, por fin, que la única manera de sobrevivir en esta selva es la construcción de la Europa política autónoma? Nada menos seguro.

Por fin, en 2016, la descomposición del mundo árabe alcanzó su firmamento: impotencias iraquí, siria, egipcia (ahora dependiente, en la guerra del Sinaí, del apoyo de Israel), libia; amenazas sobre el Magreb; neutralización de Arabia Saudita por el eje Irán-Turquía-Rusia. Ahí tenemos el formato ideal para una sublevación generalizada. ¡El terrorismo del ISIS esta lejos de perder pie en la región! Cereza final: ¡Israel quiere, en violación de la ley internacional, nuevas colonias en Jerusalén! Obama se opone, pero Trump promete, a partir del próximo 20 de enero, ¡volver a apoyar la colonización!

¿Quién se atreve a apostar que 2017 cambiará el rumbo de esta regresión global?

El nuevo ‘zero’ japonés, símbolo de la carrera armamentística de Abe

La visita del primer ministro japonés Shinzo Abe a Pearl Harbor tiene lugar en medio del continuo crecimiento de la industria militar nipona liderado por Mitsubishi Industrias Pesadas (MHI, en inglés), sucesora del mismo fabricante de los aviones Zero que en la mañana del 7 de diciembre de 1941 arrasaron la base naval hawaiana y provocaron la entrada de EEUU en la Segunda Guerra mundial.

Abe llegó al poder en 2012 con una agenda nacionalista centrada en la reforma de una Constitución pacifista que durante casi siete décadas ha prohibido la participación japonesa en conflictos bélicos internacionales y limitado la exportación de armas.

La creciente ofensiva china en el Pacífico, las pruebas nucleares de Corea del Norte y la amenaza terrorista mundial propiciaron un ambiente de zozobra poco usual en un país protegido por tropas estadounidenses destacadas en todo su territorio tras un tratado bilateral de 1960.

Apoyado en la incertidumbre el gobierno de Abe ha subido cada año el gasto de defensa y el incremento previsto para 2017 será de un 1,4 por ciento, hasta los 5,1 billones de yenes (unos 41.815 millones de euros), el máximo histórico para esa partida.

Contratos militares con EEUU

Fuentes del ministerio de Defensa de Japón destacan el gasto en sistemas antimisiles como el PAC-3, desarrollado por las norteamericanas Lockheed Martin y Raytheon y fabricado por MHI. La fabricación bajo licencia de equipo militar estadounidense contribuye al intercambio de tecnología entre los dos países y beneficia sobre todo a los contratistas japoneses.

En abril de este año MHI presentó el prototipo del X2, un avión furtivo de combate que además de revivir la gloria del Zero -en su momento el avión de combate con base en portaaviones más temido y admirado del mundo-, se perfila como emblema del irreversible renacimiento de la industria militar nipona.

Los contratos militares figuran ya en la agenda internacional de Abe que ha intercedido ante los gobiernos de India e Indonesia para la venta del avión anfibio de rescate US-2, fabricado por la japonesa ShinMaywa Industries.

Para despojarse de la posguerra

La visita de Abe a Pearl Harbor, más que un acto de contrición por el súbito ataque, es considerada un gesto simbólico para reafirmar sus relaciones con EEUU. Según Ken Ruoff, director del Centro de Estudios Japoneses de la Universidad del Estado de Portland (EEUU), Abe quiere dejar atrás los recuerdos de una época en la que los dos países eran hostiles “y no los aliados leales que son hoy”. Más aún, añade, “la atención de los líderes japoneses y del resto de Asia está centrada en ver si (la administración) Trump continuará siendo el importante pivote de Asia que anhelan los japoneses y todos aquellos que temen el ascenso de China”.

Antes de viajar a Pearl Harbor Abe manifestó su intención de “despojarse de la posguerra”, una expresión adecuada para quien quiere terminar la dependencia militar de EEUU y abrir un promisorio mercado para las manufacturas japonesas.

La mutilación genital femenina se resiste a morir

“No estoy enfadada con mi madre. Lo hizo para protegerme, pensaba que era lo mejor para mí. Pero sí estoy enfadada con los hombres que quieren seguir dominando a las mujeres. Y la mutilación genital está pensada para eso, es un sistema de control de la sexualidad femenina. La rechazo, me gustaría tener mi clítoris, preferiría no haber sido cortada”. En el patio de su casa familiar de Banyul, la capital de Gambia, Isatou Jeng, de 29 años, transmite firmeza y seguridad. No se esconde. No siente vergüenza. Ya no teme. Como mujer que fue mutilada, pero también como activista de género, se enfrenta desde hace años a un complejo entramado de discriminación, costumbre, desconocimiento y religión que permite que la ablación genital femenina se resista a morir.

Para luchar contra la ablación, Touray fundó hace treinta años la ONG Gamcotrap, que desde entonces lleva a cabo un enorme trabajo de sensibilización en las comunidades, que luego se pone en escena en las ceremonias colectivas de Abandono del cuchillo. Como ocurrió con el famoso juramento de Malicounda de 1997 (un pueblo senegalés donde mujeres y hombres prometieron no volver a mutilar a sus hijas), las ceremonias gambianas han contribuido a un cierto cambio de mentalidad. No sólo en Gambia o Senegal. Está pasando en toda la región. De hecho, entre 2010 y la actualidad, la prevalencia de la mutilación genital femenina ha caído un 4%, del 41% al 37% de las niñas, según Unicef. Aunque cada país y cada etnia son un mundo.

Bajo la presión de organismos internacionales y gracias al trabajo de las ONG, Gambia prohibió hace casi un año la ablación. Las penas por este delito van desde tres años de cárcel o una multa de 1.000 euros hasta cadena perpetua, si como consecuencia de ello la niña muere. Pero, ¿es esto suficiente? “Aprobar una ley es importante, pero aún lo es más que las comunidades, tanto hombres como mujeres, estén convencidas de que esto es un crimen, un atentado contra los derechos de las niñas y las mujeres de África. De lo contrario, las prácticas tradicionales nocivas se mantendrán en la clandestinidad. Seguimos encontrando una enorme resistencia, sobre todo asociada a la religión”, asegura Touray.

Hallada la principal caja negra del avión ruso estrellado en el mar Negro

Las tres cajas negras del Tu-154 que el domingo pasado se estrelló en el mar Negro con 92 personas a bordo han sido encontradas: una ya ha sido subida a la superficie mientras que las otras dos están localizadas. Los expertos esperan que el desciframiento de las grabaciones con lo que pasó en los últimos momentos de vuelo del avión permitirá determinar claramente las causas de lo ocurrido y terminar así con las numerosas especulaciones que se tejen en torno al accidente. Por ahora, los cadáveres rescatados no muestran señales de que se haya tratado de un atentado. Las autoridades han decidido suspender todos los vuelos de aviones militares modelo Túpolev-154 (Tu-154) hasta que finalice la investigación.

Hallada la principal caja negra del avión ruso estrellado en el mar Negro

El que las autoridades se hayan inclinado desde un principio por la versión de un fallo técnico o un error de pilotaje ha despertado las sospechas de varios comentaristas y expertos, que argumentan que la versión de un atentado es tan plausible como las otras versiones mientras no se tengan las grabaciones de la cabina y no se hayan analizado todos los fragmentos del aparato. Sin embargo, el Ministerio de Defensa, solo horas después de la tragedia, descartó prácticamente la posibilidad de que el accidente fuera producto de una operación terrorista, lo que fue reafirmado después de que buzos militares encontraran gran parte del fuselaje.

La caja negra principal fue hallada por un pequeño batiscafo —un aparato teledirigido Falcon— a las 3:52 de la madrugada del martes a 17 metros de profundidad y 1.600 metros de la costa. Se trata del principal registrador de parámetros de vuelo del Tu-154 y una vez examinado después de subirlo a la superficie los expertos concluyeron que, por lo menos a primera vista, se encuentra en buen estado. Los especialistas del Instituto Central de Investigaciones Científicas de la Fuerza Aérea rusa comenzarán a descifrarlo en Moscú. El equipo de búsqueda que trabaja en la zona de la catástrofe espera poder subir a la superficie la segunda caja este martes.

De momento, se han rescatado de las aguas del mar Negro 13 cuerpos y cerca de 160 fragmentos humanos. La mayoría de los pasajeros del Tu-154 que se dirigía a la base aérea de Jmeimim, en Siria, donde Rusia tiene una agrupación de aviones de guerra, eran músicos del coro del Ejército ruso que iban a dar un concierto de fin de año para militares destinados en el país árabe. A bordo iban también algunos militares y funcionarios, 9 periodistas de tres canales rusos que iban a filmar reportajes de la base y la doctora Yelizabeta Glinka, filántropa y activista que debía hacer entrega de un cargamento de medicinas para un hospital de Latakia.

“Se ha decidido suspender los vuelos de este modelo [Tu-154] hasta el final de la investigación”, ha asegurado una fuente próxima a la investigación consultada por la agencia de noticias Interfax.

La nave aérea, que pertenecía al Ministerio de Defensa, había despegado en la noche del sábado al domingo del aeropuerto de Chkálov, ubicado en los alrededores de Moscú, y había hecho escala en Sochi para respostar combustible. Pocos minutos después de despegar de ese balneario, el avión se estrelló en el mar por causas aún no determinadas. Además de las versiones ya citadas, la investigación baraja también la posibilidad de que el aparato fuera impactado en los motores por algún objeto o que el combustible echado en Sochi haya sido de mala calidad y haya podido, por ello, hacer perder velocidad al aparato mientras todavía estaba tomando altura.

Buenos Aires profundiza su caos por un paro de transporte

El habitual caos de tráfico de Buenos Aires empeora cada diciembre. Las altas temperaturas y el cansancio acumulado a lo largo de todo el año hacen perder los nervios con más facilidad a los conductores y a los pasajeros de los autobuses, que se desesperan ante los embotellamientos y los cambios de itinerario forzados por los frecuentes cortes de calles que realizan pequeños grupos de personas por las más variadas reivindicaciones. El Gobierno de Mauricio Macri prometió poner fin a esta situación y aprobó el pasado marzo un protocolo antipiquetes para que la policía despejase la calle con armas no letales. No lo ha cumplido y el colapso circulatorio se mantiene igual o peor un año después de que Macri llegase al poder. Hoy no fueron los piquetes sino los sindicatos del transporte quienes sumieron a la ciudad en el caos. Los gremios paralizaron la capital argentina en hora punta matutina para forzar al Gobierno a modificar el impuesto al trabajo conocido como Ganancias que pagan aquellos que cobran a partir de 19.000 pesos netos al mes (1.180) si no tienen cargas familiares o 25.000 (1.550 dólares) si las tienen.

La semana empezó sin metro, autobuses, trenes ni aviones. Decenas de miles de personas que dependen del transporte público se vieron afectadas y tuvieron que recurrir a un taxi, a algún conocido con automóvil o hacer filas kilométricas en las paradas de colectivo (autobús) a la espera de que alguno de los que comenzaron a circular a partir de las 07.00 de la mañana no fuese lleno hasta reventar y decidiese parar. El tráfico no comenzó a normalizarse hasta pasado el mediodía, cuando poco a poco todo el transporte volvió a funcionar.

Las huelgas de los poderosos sindicatos de transporte argentinos no incluyen servicios mínimos, como ocurre en España y otros países europeos. Hace dos semanas, el subte (metro) de Buenos Aires permaneció un día fuera de servicio en protesta por la muerte de un trabajador, que falleció electrocutado. A fines de octubre, pararon los trenes para exigir los reincorporación de 15 despedidos. En agosto de 2012, el subte permaneció diez días consecutivos interrumpido en reclamo de una subida salarial y mejoras laborales. Cerca de seis millones de personas se desplazan a diario en la red de transporte público de Buenos Aires y su área metropolitana y cada medida de fuerza les obliga a buscar alternativas.

“O algún Gobierno soluciona esto o teletrabajo para todos ya”, dice un diseñador que hoy excepcionalmente cambió la oficina por un bar del barrio porteño de Villa Ortúzar. Sabe que es un privilegiado y que no son muchos los que pueden seguir su ejemplo. “Es terrible, es un castigo a los trabajadores. Voy a perder el presentismo y tendré que recuperar otro día las horas que no hago hoy”, dice ante las cámaras una trabajadora de Merlo, en la periferia oeste de Buenos Aires, que calcula que tardará cerca de cuatro horas en vez de la hora y media habitual que necesita para llegar a su destino. “Paran los que más cobran”, lamenta un jubilado en la misma fila, que recibe una jubilación tres veces inferior al mínimo por el que se paga Ganancias.

Solo los asalariados mejor remunerados pagan este impuesto, menos del 20% del total, pero su modificación fue el gran caballo de batalla de la central obrera CGT en la recta final del kirchnerismo.

Macri se hizo eco del malestar y prometió durante la campaña electoral de 2015 eliminar el impuesto. “El Estado no tiene que quedarse con el fruto de tu trabajo. En mi gobierno los trabajadores no van a pagar impuesto a las ganancias. Ese es mi compromiso”, decía Macri en un vídeo electoral. La promesa se le ha vuelto en contra, ya que no le cuadran los números. En febrero aprobó una gran bajada de impuestos a la clase media, que duplicó el mínimo no imponible, pero los sindicatos sostienen que no es suficiente. Ante la negativa inicial del macrismo, movió ficha la oposición y el Gobierno negocia ahora contrarreloj para impedir que la rebaja de impuestos sea impuesta por ley contra su voluntad. Fuera, en la calle, la población agota con rapidez los últimos cartuchos de paciencia.