Kellogg’s cierra su sede en Venezuela tras 57 años operativa y Maduro amenaza con un «código rojo»

El éxodo empresarial no cesa después del cierre de Clorox, Kimberly Clark y General Motors

La escasez de alimentos se agudiza. La empresa estadounidense Kellogg´s ha cerrado hoy sus puertas tras 57 años de operaciones en Venezuela sin previo aviso, bajo amenazas del presidente Nicolás Maduro de demandar un «código rojo» contra sus dueños y accionistas por la medida.

La decisión de la empresa de cereales sorprendió incluso a sus propios trabajadores. De acuerdo a su comunicado: «Informamos que Alimentos Kellog´s de Venezuela se ha visto forzada a cesar sus operaciones en el país con efectos a partir de hoy martes 15 de mayo de 2018», señala el texto.

En 1961 Kellogg’s inauguró su planta en Venezuela ubicada en Maracay, estado Aragua, emplea actualmente a más de 550 personas y produce 75% de los cereales listos para comer que se comercializan en el país. Venezuela, después de México, es el segundo mercado más importante en América Latina para Kellogg y sus marcas: Choco Krispis, Pops, Corn Flakes, Müsli, Nutri-Grain y Zucaritas.

La cerealera ha seguido los pasos de otras multinacionales como Clorox, Kimberly Clark y General Motorsque han abandonado el país en los últimos años de manera similar, agobiados por la recesión que persiste por cinco años y la primera hiperinflación que vive Venezuela. Otras multinacionales como Coca-Cola y Colgate, también han cesado temporalmente o recortado sus operaciones.

La empresa brasileña Suramericana de Soplados, que suministraba tanques de gasolina a las ensambladoras de vehículos Ford Motors y Chrysler de Venezuela, también se fue del país, aumentando el número del éxodo empresarial que registra el país.

Otro sorprendido fue Nicolás Maduro, quien en plena campaña electoral se refirió este martes al cierre de actividades de Kellog´s en Venezuela e indicó que solicitará acciones judiciales dirigidas a los dueños y accionistas de esta empresa. «Vamos a iniciar las acciones judiciales para solicitar a los dueños y accionistas, para que paguen en los tribunales, a la oligarquía no le importa la producción nacional», dijo. Asimismo catalogó el cierre de la empresa como inconstitucional e ilegal e indicó que pedirá «código rojo» a los accionistas y dueños de la empresa.

El mandatario explicó que «este cierre es inconstitucional e ilegal, qué hizo el gobierno, llegaron el ministro de trabajo y el ministro de economía y abrieron la empresa. Se la hemos entregado a los trabajadores y está produciendo con la clase obrera industrial», aseguró en un acto de campaña en el estado Carabobo.

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