América Latina celebró el 1° de mayo con multitudinarias protestas

El primero de mayo fue una jornada de manifestaciones en la mayoría de los países latinoamericanos. En algunos como en Cuba, fue la ocasión de marcar una nueva etapa con el respaldo de la central de trabajadores al nuevo presidente Miguel Díaz-Canel. En otros países, como en Argentina o en Venezuela, este Día del Trabajador fue una oportunidad para repudiar al campo oficialista.

En Honduras, los policías antimotines reprimieron a miles de manifestantes. Entrevistado por RFI, Fabricio Sandoval, diputado opositor del partido Libertad y Refundación, afirma que “nunca antes en la historia se había reprimido a un pueblo, a niños y a mujeres, en una marcha del 1° de mayo. Es una cadena de sucesos desde que Juan Orlando Hernández ganó las elecciones. Él le tiene miedo a la movilización porque sabe que es ilegítimo y que tarde o temprano va a caer.”

En Chile, miles de trabajadores participaron en dos marchas donde le pidieron al presidente Sebastián Piñera un diálogo un “trato digno y un salario justo”, en momentos en que anunció que modificará la reformará laboral del gobierno anterior a través de medidas unilaterales.

Nestor Diaz, secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), afirma que “en Chile, la mitad de los trabajadores gana menos de 420.000 pesos (cerca de 570 euros) y la gran mayoría no se puede sindicalizar por miedo a ser despedido, porque hay una cultura de abuso y de maltrato en la empresa”. Díaz denuncia el costo de vida elevado en Chile y resalta que Piñera quiere también reducir el impuesto a las empresas.

Este primero de mayo de 2018 ha revelado la situación global de América Latina con temores de retroceso en materia de derechos laborales y de persecusión contra los sindicalistas. Según Mónica Montufar, responsable mundial de la igualdad de género para la PSI, la Internacional de Servicios Públicos, “se vive en el continente una serie de arremetidas de la derecha internacional, en Brasil, Argentina y Ecuador, que han hecho que las organizaciones laborales nos veamos golpeadas.”

Este periodo ha sido tambien la oportuinidad de prometer mejoras. En Bolivia, el presidente Evo Morales decretó un aumento salarial de 5,5%. Su homólogo venezolano, Nicolas Maduro aumentó de 95,4% el ingreso mínimo. El presidente chileno en tanto prometió implementar un programa de guarderías para los trabajadores asi como una mejor capacitación y una mayor cobertura de seguridad laboral

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