El Real Madrid golea a la Juventus con una chilena genuina de Cristiano Ronaldo

Los de Zidane, que jugaron con uno más durante 25 minutos, sentencian el pase a semifinales (0-3) con dos goles del luso, el segundo con una tijera de época, y otro de Marcelo

Subido a los lomos de su estrella, Cristiano Ronaldo, genuino en Turín con un gol de tijera de época, el Real Madrid goleó a una combativa Juventus y sentenció la clasificación a las semifinales de Champions League por octavo año consecutivo. Peleó y lo intento el equipo de Allegri, una sombra de lo que fue en el pasado, especialmente en plano defensivo, pero CR en el estado actual es demasiado para cualquiera. Lo avisó Modric y lo comprobó la hinchada italiana, que ovacionó al delantero portugués después firmar el gol que siempre soñó y tanto buscó: una chilena. A partir de ahí, ni rastro de la Vecchia Signora, que además se quedó con diez minutos después del segundo golpetazo de Cristiano por doble amarilla de Dybala.

Antes, mucho antes, se presentó Cristiano en Turín. Al luso, que llegaba a la cita con 12 goles en su mochila europea, le bastaron tres minutos para anestesiar el Juventus Stadium y mandar al traste el guion establecido para la eliminatoria. Una buena combinación entre Marcelo e Isco en la banda izquierda terminó con un centro raso al área del malagueño y ahí apareció él. Olió sangre, gol, y estiró su pierna derecha para meter el exterior de la pierna derecha y cruzar el balón, no se sabe muy bien cómo, a la escuadra de Buffon, petrificado ante el remate del siete.

Ni el tempranero mazazo ni el recuerdo de Cardiff arrugaron a una Juventus que estiró sus líneas y empezó a producir por medio de una bala, Douglas Costa, y un virguero, Dybala. Betancur, un joven uruguayo de interesante proyección, buscaba poner criterio. No parecía cómodo el Madrid, con Modric y Kroos excesivamente abiertos, muy separados, y Casemiro más errático de la cuenta en la salida. Le costaba jugar al equipo de Zidane, incapaz además de paralizar la reacción de los italianos. Se plantaba muy fácil en zona de peligro el equipo de Allegri, que rondó el empate alguna vez que otra. En la más clara, Keylor Navas hizo méritos para continuar reaccionado a la perfección a un remate a bocajarro de Higuaín.