La realidad que viven las mujeres en el Ecuador

“Las mujeres somos más, pero parecemos menos”, es la opinión que un estudio del INEC

“Las mujeres somos más, pero parecemos menos”, es la opinión que un estudio del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, publicado este mes, le deja a Laura Pesantez, técnica de Igualdad de Oportunidades del Aula de Derechos Humanos de la Universidad de Cuenca.

El INEC elaboró un mapa virtual basado en la realidad que viven las mujeres en el Ecuador, en el que se describen, entre otros aspectos, la falta de oportunidades, el incremento de la violencia y la discriminación laboral.
La técnica indica que el análisis debe llevarnos a reflexionar qué sociedad estamos construyendo para nuestras niñas y cuál será su futuro si no damos “pasos más acelerados hacia la verdadera equidad de género”.

Cifras
En el Azuay, el 53 por ciento de la población es femenina, pero esa no es la única cifra en la que llevan la delantera, también lideran los factores de exclusión.
Así por ejemplo, en la provincia la tasa de analfabetismo en hombres es de un 4,02 por ciento, mientras que en las mujeres llega al 8,8 por ciento. En contraparte, de las más de 47.000 personas con título universitario, 23.381 son hombres y 24.157 son mujeres.

Pero la preparación universitaria no es garantía de llegar a cargos gerenciales, explica Pesántez, quien cree que, aunque hay más mujeres preparadas, en los puestos de liderazgo se continúa prefiriendo a los hombres “por mera cuestión de género”.
El análisis del INEC indica que 4.465 hombres ocupan cargos de directores y gerentes, frente a 2.842 mujeres en dicha posición. 18.053 hombres tienen un cargo público y 66.102 un cargo en el sector privado, mientras que 13.959 mujeres son funcionarias públicas y 41.628 han accedido a un cargo privado.

De otro lado, unicamente 380 hombres se autodeterminaron como empleados domésticos, un número que dista de las 9.665 mujeres bajo dicha modalidad de empleo.
La situación se repite en los cargos de elección popular, en la provincia se cuenta con dos de cinco asambleístas mujeres, solo dos de los 15 alcaldes son de género femenino, existen 59 concejales hombres frente a 16 mujeres y 227 miembros de juntas parroquiales contra 78 mujeres.

Violencia
En cuanto a la jefatura del hogar, Azuay es una de las provincias en las que existe mayor prevalencia femenina, pero esta llega solo al 37,25 por ciento, frente al 62,75 por ciento de los hombres.
De acuerdo con la activista Carola Tapia, esta inequidad “es el nicho de la violencia que deriva del ejercicio de poder del hombre sobre la mujer a través del golpe, el insulto, la agresión sexual y la muerte”.

El INEC detalla que el 68,75 por ciento de mujeres en el Azuay ha sido víctima de violencia. 75,4 por ciento de ellas ha sufrido violencia de parte de su pareja y los femicidios pasaron de cero casos en el 2014 a nueve hechos violentos en el 2017.
“Si la sociedad no cambia su manera de pensar, este es el futuro que les espera a nuestras niñas, un futuro de menos oportunidades, de violencia”, sostiene Torres, quien espera que las cifras del INEC sirvan para que la sociedad mire el tema de género desde otra perspectiva, “desde la cruda realidad”. (JPM) (I)