Un vuelo barato con Lamia que pudo salir muy caro para Argentina

Qué desastre son los de AFA por dios”. La crítica que Lionel Messi publicó en su cuenta de Twitter en junio, en pleno desarrollo de la Copa América Centenario, escondía algunos ribetes que recién han quedado al descubierto tras la tragedia ocurrida una semana atrás en Medellín, en la que fallecieron 19 jugadores y 25 allegados al club Chapecoense de Brasil. Lo que une al espanto con la albiceleste es el avión siniestrado, un British Aerospace 146/200, modelo que dejó de fabricarse en 2002 y que en Sudamérica sólo era utilizado por la aerolínea Lamia, fundada en Venezuela en 2009 y que pasó seis años sin iniciar operaciones comerciales hasta que recibió autorización para operar en Bolivia en 2015, país que acaba de suspenderla.

Sin embargo, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) eligió a Lamia, a través de una de sus concesionarias en el país, una SRL llamada StarAirways, que presentó una oferta muy baja para hacerse con la licitación del viaje iniciado el 6 de noviembre y finalizado cuatro días más tarde. Apenas se conoció la tragedia del equipo brasileño, la prensa recordó que 18 días atrás, Messi y sus compañeros del combinado nacional viajaron a bordo del mismo avión. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) eligió el servicio por sobre el que ofrecía Aerolíneas Argentinas en una contratación que llama la atención por desprolija. “Hace mucho ruido y los asientos son incómodos”, fue el comentario de los exigentes pasajeros al llegar a Belo Horizonte, acostumbrados la mayoría, a viajar en primera y con todas las facilidades.

Fueron 6 las empresas que presentaron presupuesto en la entidad madre del fútbol argentino para trasladar a la selección hasta Belo Horizonte con el objetivo de disputar el partido por eliminatorias ante Brasil. La licitación se hizo en la última semana de octubre y estuvo motivada por los desperfectos de la aeronave de la compañía argentina Andes, que suele transportar a la selección y los clubes más grandes de la liga. El primer dato que llama la atención es que 5 de esas firmas presentaron ofertas que superaban los 100.000 dólares. La única que no cumplía con eso era la de la empresa StarAirways, una SRL que según su informe comercial, se creó el 16 de noviembre de 2011, con un capital inicial de 12.000 pesos (menos de 1.000 dólares) y oficina en el lujoso barrio de Puerto Madero. La oferta presentada era por 99.900 dólares aunque no fue el único de los sobres que ofrecía los servicios de Lamia. Otra SRL, Rotamund, que ya habría trabajado con AFA en tiempos de Julio Grondona, pretendía cobrar 185.000 dólares por el mismo servicio o por otra aeronave, un Boeing 737/200.

EL PAÍS tuvo acceso a los presupuestos que recibió Omar Souto, gerente de selecciones de AFA, y el que resultó ganador tiene algunas llamativas diferencias con respecto al resto, además del valor ofertado. El escrito enviado por fax al complejo de AFA en Ezeiza lleva la firma de Sara Muñoz, una de las propietarias de la concesionaria junto con José Luis Garola, pero no cuenta con membrete, no especifica el modelo de la aeronave a utilizar y tampoco tiene un teléfono de contacto. Los intentos para comunicarse con los empresarios fueron infructuosos. Miguel Hirsch, coordinador de prensa de AFA, dijo a este diario que la institución “terminó pagando por el trayecto Buenos Aires – Belo Horizonte – Buenos Aires un total de 105.400 dólares”. El precio se incrementó por los seguros de los jugadores y el agregado de un catering que no estaba incluido en la oferta inicial y que habría sido de 180.000 pesos (unos 12.000 dólares). “El costo excedió el presupuesto”, admitió el vocero. La ganancia de StarAirways oscilaría los 8.000 dólares.

El segundo presupuesto en orden ascendente es el del sector charter de Aerolíneas Argentinas por un total de 103.000 dólares más 5.500 dólares de impuestos por un Boeing 737/200. El precio final es de 108.500 dólares incluyendo los impuestos y catering. La oferta, a pesar de provenir de una de las compañías más importantes del continente -propiedad del Estado argentino-, en una aeronave más moderna y con el catering incluido fue rechazado por AFA, que consideró excesiva la diferencia de 3.000 dólares. Con todo, Messi y compañía se subieron al avión de Lamia y si bien surgieron rumores acerca de una denuncia que la aerolínea habría recibido en Ezeiza, fuentes del ministerio de Transporte indicaron que no son ciertas. Aunque a partir de ahora, habrá que escuchar todas las acusaciones, sobre todo las de Messi, con un poco más de atención.

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