Posted on August 02, 2020, 1:19 pm
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TikTok está lleno de preadolescentes que bailan, cantantes en «playback» con éxitos, niños que muestran habilidades culinarias y vídeos cortos con contenido intrascendente, chistes, caídas, saludos. Para el Gobierno de Donald Trump, sin embargo, la red social de moda en EE.UU. no es ninguna broma. La considera desde hace meses una amenaza a la seguridad nacional y este fin de semana el presidente de EE.UU. dio el paso de anunciar su veto. La clave del peligro de TikTok: es una empresa china, una filial de ByteDance, con sede en Pekín.

«En lo que respecta a TikTok, los vamos a vetar en EE.UU.», dijo el viernes Trump a los periodistas que le acompañan en el avión presidencial, el Air Force One. Estaba previsto que Trump hiciera ayer un anuncio al respecto. Una de las opciones para cumplir su amenaza es una orden ejecutiva que expulse a la red social de EE.UU., donde tiene cerca de 80 millones de usuarios. La consecuencia sería la venta por parte de la compañía china de su negocio en EE.UU., en principio a una compañía americana. La otra opción es que Trump haga uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, aprobada en 2019, y que veta cualquier instrumento de comunicación que suponga una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU.

Según varios medios estadounidenses, TikTok habría acordado la venta de sus operaciones en EE.UU. y la favorita para quedárselo es Microsoft. Es uno de los gigantes tecnológicos de EE.UU., pero no tiene presencia fuerte en redes sociales. TikTok le conectaría con el público joven y le convertiría en un rival directo de Facebook o de YouTube (propiedad de Google).

ByteDance había buscado permanecer en el negocio como accionista minoritario de TikTok, pero la Casa Blanca se ha opuesto a esa opción, y busca una salida completa de los hasta ahora propietarios. Quienes sí podrían tener la posibilidad de permanecer como accionistas son los inversores estadounidenses en la compañía, que podrían quedarse como propietarios minoritarios. El 70% de los inversores extranjeros en ByteDance son de EE.UU.

Amenazas junto a Huawei y ZTE

La ofensiva contra TikTok no llega por sorpresa. Este mismo mes, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, avisó que la Administración Trump se tomaba la presencia de TikTok «con mucha seriedad», que se planteaba un veto y la comparaba con otras compañías consideradas como amenazas a la seguridad nacional del país, como las tecnológicas Huawei y ZTE.

La Administración Trump y algunos legisladores consideran a TikTok una amenaza porque, como cualquier otra red social, acumula datos personales de usuarios estadounidenses y porque podría ser utilizada por China para operaciones de espionaje.

El veto ocurre en medio de una espiral de tensiones entre Washington y Pekín, con intercambio de sanciones, y ataques entre las dos potencias por la deriva autoritaria de China en Hong Kong, los abusos a las minorías musulmanas en Xinjiang o las reclamaciones territoriales chinas en el Mar del Sur.

India, que también mantiene sus propias tensiones con China, ya ha prohibido TikTok. En EE.UU. también lo han hecho entre sus empleados grandes compañías como Wells Fargo y los dos partidos políticos. El Pentágono ha prohibido también su descarga en teléfonos oficiales del ejército.

TikTok defiende desde hace años que no tiene ninguna vinculación con el Gobierno de China y que, en gran medida, es una empresa estadounidense. «Nunca hemos entregado datos de usuarios al Gobierno de China, ni lo haremos si nos lo piden», aseguró una portavoz de la empresa, Hilary McQuaide, el mes pasado. TikTok ha insistido ahora que toda la información de los usuarios se almacena en servidores en EE.UU., que tiene 1.500 empleados en el país y que buscan añadir «otros diez mil en los próximos tres años», según aseguró la directora general para EE.UU., Vanessa Pappas, en un vídeo en la plataforma.

Temor a un apagón

El pasado mayo, la compañía puso al estadounidense Kevin Mayer, un exalto ejecutivo de Disney, como consejero delegado de la compañía. Mayer dijo esta semana que se comprometía a permitir que los reguladores tuvieran acceso a la infraestructura tecnológica de la red social.

«No tenemos planes de irnos a ningún lado», dijo Pappas en el vídeo. «Estamos aquí para el largo recorrido», añadió en un intento de tranquilizar a los millones de usuarios que se han enganchado a la red en los últimos meses. Muchos de las estrellas de esta red social se apresuraban ayer a compartir con sus millones de seguidores su información en otras redes sociales -como Instagram o Facebook- ante el temor a un «apagón» en TikTok.

El veto a TikTok no es el primer movimiento de este tipo contra empresas chinas por parte de la Administración Trump. En marzo, el presidente firmó una orden ejecutiva por la que obligaba a una compañía china, Beijing Shiji, a vender todo su negocio en EE.UU. de una plataforma del negocio hotelero, StayNTouch, por temor al acceso por parte del Gobierno chino a la información de los huéspedes. El año pasado hizo lo mismo con plataforma de citas de personas ‘gay’ Grindr, que también estaba bajo control de una compañía china.

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