Posted on June 28, 2020, 9:40 pm
FavoriteLoadingAdd to favorites 3 mins

Una fiesta ilegal en plena calle en la localidad de Brixton, al sureste de Londres, acabó en la madrugada de este jueves con 22 policías heridos, dos de los cuales tuvieron que ser hospitalizados, y varios coches acabaron destrozados. Ken Marsh, presidente de la Federación Metropolitana de Policía, declaró que fueron treinta sus colegas heridos, y describió el incidente como «absolutamente impactante».

Fuentes del cuerpo explicaron que, tras recibir una llamada de los vecinos por exceso de ruido y comportamientos violentos, los agentes se acercaron al lugar, donde se celebraba una fiesta ilegal en plena calle que rompía con todas las medidas obligatorias para evitar la propagación del coronavirus y en la que había un número no determinado de personas, aunque según los vecinos eran «cientos».

Pese a los intentos de las fuerzas policiales de disolver a la multitud de forma tranquila, «el evento continuó y el grupo se volvió hostil», explicó la Policía Metropolitana de Londres, que detalló que cuatro personas fueron detenidas, acusadas de delitos contra el orden público.

«La violencia que se muestra hacia los oficiales es totalmente inaceptable y no la toleraremos», manifestó el comandante Colin Wingrove, quien explicó: «Anoche recibimos numerosas llamadas de los residentes quejándose de que había una gran reunión en la calle, con música, ruido, comportamientos antisociales y violencia», y añadió que «estas reuniones son ilegales. Además de representar un riesgo para la salud pública, van contra las restricciones por el coronavirus».

Una «batalla campal»

Varias imágenes que se hicieron públicas en las redes sociales mostraron a grupos de hombres saltando sobre los vehículos de la Policía, que resultaron severamente dañados y en algunos vídeos se ve como varias personas lanzan botellas a los agentes, que terminan corriendo para alejarse de la multitud, en lo que acabó siendo una «batalla campal», según varios tuiteros. Un joven con la cara sangrando, y otros tantos borrachos en el suelo son también parte de las caóticas imágenes.

La ministra del Interior, Priti Patel, describió las escenas como «completamente viles», mientras que el alcalde de la capital británica, Sadiq Khan, aseveró que las reuniones de grandes grupos durante la pandemia de Covid-19 son «profundamente irresponsables» y suponen «un riesgo para la vida».

Ken Marsh expresó además su preocupación por la coyuntura actual, en la que se mezclan «el clima cálido y el hecho de que la gente no haya podido reunirse durante mucho, mucho tiempo». «A medida que avanzamos hacia el 4 de julio, me pregunto cómo va a responder el público, porque en última instancia, parece recaer en los hombros de la policía la responsabilidad de lidiar con todo», señaló.

Leave a Reply

  • (not be published)