Posted on January 25, 2020, 3:43 pm
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El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, acudió en la madrugada del pasado lunes al aeropuerto de Barajas para disuadir a la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, de que entrase en territorio español, según fuentes policiales. Rodríguez tiene prohibido el ingreso en la Unión Europea (UE) por las sanciones acordadas por Bruselas contra el régimen de Nicolás Maduro debido a su política represiva. La versión policial contradice la dada inicialmente por Ábalos, tras revelarse el jueves su encuentro con la número dos de Maduro.

Fuentes policiales aseguran que el ministro de Transportes “estaba al corriente de todo” cuando llegó con su coche particular al aeropuerto de Barajas, es decir, que había sido advertido de que en el avión privado de la compañía Sky Valettras procedente de Caracas con destino a Turquía viajaba la vicepresidenta venezolana, que pretendía hacer escala en el aeropuerto madrileño y bajarse del aparato junto a la tripulación, pese a tener prohibida la entrada en la UE.

“Alguien de la delegación venezolana llamó a Ábalos”, señalan las mismas fuentes. El ministro llegó una hora antes del aterrizaje de la aeronave, a las 0.12 horas del pasado lunes, tras nueve horas de vuelo. Ábalos reconoció ayer, tras un acto en A Coruña, que sabía que venía la vicepresidenta desde esa tarde y matizó su primera versión del encuentro, aunque insistió en calificarlo de “fortuito” y “casual”.

Inicialmente, se había limitado a decir que acudió al aeropuerto a título privado a recibir al ministro de Turismo venezolano, Félix Plasencia —“amigo personal” que venía a la feria de Fitur—, y que no mantuvo ninguna reunión con la vicepresidenta. Y ayer, ante la polémica creada tras revelar Vozpopuli el asunto y con los partidos de la oposición pidiendo su dimisión, Ábalos varió su versión: “A instancias del ministro de Turismo, que me dijo si podía saludarla, la saludé”. Y añadió: “Al margen de recordarle que lamentablemente no podía pisar territorio español”. El ministro remarcó que en todo momento estuvieron presentes la Policía y la Guardia Civil y que “desde Interior se tomaron todas las medidas”. Ábalos, según una entrevista publicada este sábado en La Razón, siguió las instrucciones del ministro de Interior: “Marlaska me pidió que procurase que no bajase del avión”.

Fuentes policiales señalaron que la mandataria venezolana insistía en descender de la aeronave, a pesar de que un comisario de policía le había comunicado que, si lo hacía, sería detenida en virtud de las sanciones europeas que pesan sobre ella. Las mismas fuentes explicaron que el ministro subió al avión, solo acompañado por un comisario de Policía, para disuadir a la vicepresidenta de Venezuela y convencerla de que no podía entrar en territorio español, pese a que la tripulación del avión iba a hacerlo para descansar y repostar, al tratarse de “una parada técnica”.

Las mismas fuentes policiales señalan que la insistencia de Delcy Rodríguez para poder abandonar el aparato motivó que una de las personas presentes en la aeronave llamase a Ábalos para que mediase. El ministro llegó al avión junto con el comisario, que informó a la número dos de Nicolás Maduro del problema al que se exponía si entraba en territorio español. Finalmente, tras “un rato de conversación”, la vicepresidenta venezolana desistió. Su avión, con su equipo de asesores, partió con destino a Estambul a las 14.42 del lunes.

“Ni hubo reunión, ni pisó territorio español. Y lo que tiene que hacer la responsabilidad cuando se gobierna es no crear problemas añadidos en el ámbito diplomático”, argumentó ayer Ábalos. La ministra de Exteriores, Arancha González Laya, le apoyó desde Rabat, donde insistió en subrayar que lo importante es que Rodríguez nunca entró en territorio español.

Territorio español

“Las zonas de tránsito se consideran frontera y no territorio español. Hasta que no se pasa el control de fronteras, no se pisa territorio español”, aclaró Ábalos, que aseguró que, al menos en su presencia, Rodríguez no se bajó del avión. El ministro dijo que el encuentro “no fue largo, fue lo justo, porque entre otras cosas uno no puede mantener esa situación demasiado tiempo”. Y concluyó: “Dentro de mis posibilidades lo resolví como mejor pude, no generando ningún problema. Siento que sea tan vulgar el suceso. La realidad fue más simple de lo que se ha querido contar”.

Los partidos de la oposición han lanzado una ofensiva parlamentaria para exigir explicaciones al ministro. La polémica por el encuentro de Ábalos con la número dos de Maduro se produjo en vísperas de la llegada a Madrid del líder venezolano Juan Guaidó, reconocido como presidente del país por España y la Unión Europea. El presidente del PP, Pablo Casado, pidió la dimisión de Ábalos y recordó que Delcy Rodríguez “tiene prohibido no solo pisar Europa, sino incluso transitar por el espacio Schengen”, al estar “acusada” de delitos de lesa humanidad. También el líder de Vox, Santiago Abascal, pidió la dimisión del ministro en un tuit en el que se refirió ae “un ministro de España” reunido “a escondidas, como un vulgar delincuente, con la enviada del tirano Maduro”.

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