La princesa Haya de Jordania (45 años) estuvo en paradero desconocidohasta el pasado martes, cuando «The guardian» informó de que había iniciado los trámites, en un tribunal de Londres, para divorciarse de su marido el emir Mohammed bin Rashid (69), vicepresidente y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos (EAU) y máxima autoridad de Dubái.

Tal y como recogió en sus páginas el tabloide «The Daily Mail», el pasado sábado la princesa se encontraba escondida en algún lugar seguro de la capital británica junto a sus hijos Zayed (7) y Al Jalila (11). El pasado 20 de mayo se les perdió la pista cuando consiguieron escapar de Dubái gracias a la ayuda de un diplomático alemán. La princesa, que al parecer llevaba unos meses planeando su huida, escapó de su «jaula de oro» con 34,6 millones de euros en la maleta para comenzar una nueva vida y pagar al abogado que tramitaría su divorcio.

Sus amigos señalan que abandonó el palacio porque llegó a «temer por su vida» y ahora creen que su esposo intentará que sea «devuelta» a Dubái, ya que este publicó un poema en su cuenta de Instagram acusando a una mujer sin identificar de traición.

Al parecer, el jeque se había sentido cada vez más «perturbado» por la supuesta «cercana relación» que mantenía la princesa con un guardaespaldas de origen británico, exoficial del ejército, que ha acompañado a la Familia Real en sus continuos viajes por el mundo. Pero sus amigos sostienen que no hubo infidelidad y que las sospechas son totalmente infundadas.

«The Times», por su parte, revela que la princesa Haya tuvo atenciones especiales, como regalos y una actitud «inapropiadamente íntima» con el guardaespaldas. Esta teoría para muchos cobra fuerza tras la publicación del citado mensaje compartido por el emir en Instagram, en el que una de sus frases reza: «Traicionaste la confianza más preciada y tu juego ha sido revelado».

Leave a Reply

  • (not be published)