Donald Trump vuelve a la carga a una semana de que la Reserva Federal celebre su próxima reunión. El presidente de Estados Unidos lo hace para culpar a su banco central de la fortaleza del dólar, por haber subido los tipos de interés “demasiado rápido”. Pero si en el pasado llegó a compararla con un mal jugador de golf, esta vez apuntala sus críticas hacia la estrategia monetaria de Jerome Powell con un artículo sobre la avalancha de turistas en Europa.

“No tienen ni idea”, afirma el republicano en un tuit. El comentario de este martes lo hizo una hora antes de la apertura de Wall Street. En el mensaje que colgó en la red social también acusa a Europa de estar devaluando el euro frente al dólar, “poniendo a EE UU en una gran desventaja”. Ya este lunes, en una entrevista con la cadena financiera CNBC, se había quejado de que los miembros de la Fed no le escuchan.

En el tuit en el que vuelve a atacar a la Fed, el mandatario enlaza a un artículo de opinión publicado por Bloomberg que expone las dificultades de las autoridades europeas para gestionar la masa de turistas que visitan monumentos tan populares como la catedral de Notre Dame en París o el paseo de Las Ramblas en Barcelona. El dólar no registró cambios pese a los comentarios de Trump favorables a la depreciación.

El Tesoro de EE UU publicó el mes pasado su informe sobre el mercado de divisas. El documento no citaba a ningún país como manipulador de su moneda, en contra de las afirmaciones que suele hacer Trump sobre Europa y China: tan solo se limitaba a identificar a algunos que están bajo vigilancia, entre ellos Italia e Irlanda, a pesar de no contar con una divisa propia al formar parte de la unión monetaria europea.

Trump completó este primer mensaje con un segundo tuit más simple y breve en el que indicaba que “Estados Unidos tiene una inflación muy baja” y que eso es “maravilloso”. El alza de precios se moderó durante los últimos meses, situándose en una tasa anual del 1,6%. Está claramente por debajo del nivel de referencia que guía la política monetaria. Eso da margen al banco central estadounidense para ser paciente a la hora de ajustar su estrategia y ver cómo evolucionan los datos.

Incertidumbre

Tradicionalmente, el presidente de EE UU es favorable a una moneda fuerte y estable. Pero Trump está rompiendo todas las reglas con el argumento de que si la política monetaria no es correcta, tiene implicaciones en todo el mundo. El republicano, además, está obsesionado con el déficit exterior, que los turistas ayudan a reducir con su gasto. Pero el alza del déficit comercial es también reflejo de la fortaleza de la economía: en periodos de crecimiento, como el actual, el desequilibrio tiende a aumentar con fuerza por el alza de las importaciones derivado del mayor consumo.

El presidente presiona desde el pasado verano a Powell para que reconsidere su estrategia monetaria, recorte los tipos y reactive el mecanismo de compra de deuda. El pasado diciembre, antes de decidirse el último incremento, llegó a decir que la Fed era “el único problema” que tenía la economía. Este lunes reiteró que todo esto sucede mientras China sigue devaluando su moneda.

“No lo olviden”, dice Trump, “el jefe de la Fed n China es el presidente Xi Jinping. Puede hacer lo que quiera”. Los nuevos comentarios del republicano coinciden con un momento de moderación económica y de incertidumbre por la guerra arancelaria, que podría llevar a la Fed a rebajar los tipos de forma preventiva. Wall Street anticipa que eso podría suceder ya en julio.

 

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